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18

Jun
2018

Sin comentarios

En violencia

Por Noe Sánchez

Mariposas

En 18, Jun 2018 | Sin comentarios | En violencia | Por Noe Sánchez

¡Mierda! Son las siete y cuarenta y cinco, otra vez me dormí. Prendo la radio. Jean. Remera negra. La rubia del clima anuncia treinta y ocho grados de máxima. Y yo de jean y remera negra porque la vieja explotadora me dijo que así tenía que ser, si no qué van a decir los clientes. No tengo para taxi, me voy a tener que comer la puteada y que me descuenten el presentismo por llegar quince minutos tarde, otra vez. Jean, remera negra, colectivo lleno y el apoyador serial nuestro de cada día. Por suerte, además de jean y remera negra, la vieja explotadora me exige que use tacos. Le clavo la plataforma de quince centímetros en pleno dedo gordo del pie al apoyador serial y con mi mejor sonrisa de pelotuda digo “¡Uy, perdón!” mientras toco el timbre. Cruzo a los pedos la plaza San Martín. Se me acerca una flaca de anteojos con un volante: “Te invito a una marcha…es contra la violencia hacia las mujeres”. Agarro el volante y sigo caminando. Quiere conversar, me sigue: “Es importante que vayas, las mujeres tenemos que unirnos contra la violencia y la explotación”. Pienso en mi jefa y en el presentismo. “Estoy llegando tarde al laburo”, me excuso. La flaca de anteojos insiste en explicarme todo lo que dice el volante, que es una página impresa de los dos lados: “Es en homenaje a las hermanas Mirabal, que en 1960…” La corto en seco con mi mejor sonrisa de comprensión: “Mirá flaca, te prometo que en los quince minutos que me dan de almuerzo me lo leo todo”. Apuro el paso y llego al bar. El viejo jeropa ya está instalado, puntual, esperando su desayuno: cortado en jarrito con edulcorante y una media luna. Me pongo el delantal mientras la vieja explotadora me amenaza con no sé qué cosa. Prendo la tele para no escucharla. La rubia del clima vuelve a anunciar treinta y ocho grados y mientras le sirvo el

desayuno al viejo jeropa y este aprovecha para mirarme el orto sin ningún disimulo, escucho sin querer la conversación de un tipo y una mina en la mesa dos. Hablan sobre la rubia del clima y semejante mini que no le tapa nada y si la cosifican o no la cosifican. Me pongo a secar vasos y me pregunto si la rubia del clima se vestirá así porque a ella le gusta o si sus jefes le dirán como a mí que así tiene que ser y si no qué van a decir los clientes. Se me cae un vaso. La vieja explotadora me caga a pedos delante de todos y dice que lo va a descontar de mi sueldo. Levanto los vidrios del piso con mi mejor sonrisa de “Necesito conservar este trabajo de mierda como sea” y me pregunto si a la rubia del clima le descuentan el día de trabajo cuando anuncia que va a hacer treinta y ocho grados y de repente hace cuarenta y dos. La tele me aturde. Creo que para eso la prendo. “Pasamos a las noticias: femicidio en barrio Oña. Una mujer asesinada a golpes por su ex pareja delante de su hijito de dos años”. Los de la mesa dos siguen discutiendo sobre la rubia del clima y sus mini faldas. Parece que es el tema del día. Desde la mesa tres me hace señas una doña con pinta de maestra. Paga el cortado con cien pesos y se niega a aceptar el vuelto. “Es mucha propina”, le digo. “Una colaboración, por lo del vaso”, me dice y se va y casi no me deja tiempo para agradecerle con mi primera sonrisa verdadera del día y de repente no sé por qué me acuerdo de mi seño de primer grado y se me pianta un lagrimón. Me seco las lágrimas con el delantal mientras pienso que soy una boluda y que seguro que me está por venir y escucho al viejo jeropa que me grita “Mamita, ¿me traés otro café?”
Y esta vez se lo digo.
Siempre lo pienso, pero esta vez se lo digo:
“Mirá viejo pelotudo, no soy ni tu mamá ni tu novia, así que andala cortando con lo de mamita traeme otro café”.
Me escucharon.
Me escuchó el viejo jeropa y me escuchó la vieja explotadora.
Llegadas tarde reiteradas, rotura de vaso, insulto a un cliente. Hoy me echan.
Camino por el centro sin rumbo fijo. Tiro el delantal en un tacho. Llego a la Cañada. Me gustan la Cañada y sus tipas, esos árboles con nombre de mina rea. Me saco las plataformas de quince centímetros y quisiera meter los pies en el agua. Disfruto de la extraña sensación de tener, por primera vez en cuatro años, una tarde libre. ¿Cómo será ser una tipa libre?
No lo sé.

Pero quizás sea una buena idea ir a la marcha.

 

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

14

Jun
2018

Sin comentarios

En Columna
violencia

Por Noe Sánchez

Viva y libre me quiero

En 14, Jun 2018 | Sin comentarios | En Columna, violencia | Por Noe Sánchez

 

por exagerada me salvé

y porque había empezado a preguntarme

si no habría otra manera…

un día me agarró del cuello

fue la primera vez

no quise comprobar si la segunda

extremé los límites

observé lo tóxico

lo enfermo

dejé de contribuir

libré a su suerte

abrí la puerta

 
y me fui antes

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

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05

Jun
2018

Sin comentarios

En Autoconocimiento
Columna

Por Noe Sánchez

¿Autoconocimiento?

En 05, Jun 2018 | Sin comentarios | En Autoconocimiento, Columna | Por Noe Sánchez

En un primer momento, al intentar abordar el autoconocimiento, indefectiblemente nos encontramos con una serie de preguntas que, podríamos decir, nos adentran en las ramas de las reflexiones sobre nuestras existencias. Preguntas que a la vez, sus respuestas merecerían mucho detenimiento, posibilidad que excede este pequeño escrito. Pero bien, tan sólo para reconocerlas, podemos empezar por explicitar algunas de ellas: ¿qué conocemos cuando queremos conocer?, ¿Qué compone ese conocimiento? ¿Cómo ha llegado eso a ser parte del mismo? ¿Cómo conocemos? ¿Qué conocemos? ¿Qué es conocer?

Podríamos decir que todos los aspectos que componen nuestro lenguaje, han sido definidos de antemano por mediaciones y filtros discursivos,  a partir de pujas de intereses que buscan significar los modos de estar y ser-en-el mundo, en cada contexto en particular. Por tanto, lo que conocemos, o creemos conocer, se remonta a construcciones sociales realizadas a través del tiempo que dotan de sentidos peculiares al movimiento en el mundo corpóreo de las  ideas. Estructuras que hacen que nos remitamos a determinadas imágenes y representaciones cuando enunciamos esos pensamientos.

En nuestras sociedades latinoamericanas, signadas por los procesos coloniales que impregnaron nuestros saberes de concepciones nordatlánticas del mundo, de formas de estar-siendo atravesadas por el capitalismo y el patriarcado de alta intensidad, lo que tenemos a disposición para conocer está jerarquizado de acuerdo a intereses característicos de este tipo de cosmogonías forjadas al hielo del pensamiento dualista cartesiano y racional. En este sentido, para deshilvanar lo relativo al autoconocimiento necesariamente nos debemos retrotraer a la consideración del “auto”- “conociemiento”. Auto, como manera de designar a un individuo con connotaciones particulares, que, como propone este lenguaje, puede “conocerse” a sí mism*. Conocimiento que, como decíamos recién, es construcción social y subjetiva a la vez ¿Qué es el individuo? ¿Cuerpo- mente- persona? La escisión del pensamiento cartesiano característico del pensamiento preponderante de las sociedades occidentales, dista de otras concepciones que tienen lugar en diversas cosmovisiones, sobre todo la de los distintos pueblos indígenas y de países asiáticos. 

El individuo propuesto en las sociedades denominadas occidentales, está fuertemente atravesado por la construcción del pensamiento médico científico de la biomedicina, que ha construido modos de entender el cuerpo y las personas en contextos sociales determinados.

Eduardo Menéndez (2009) llama Biomedicina a lo que comúnmente llamamos “medicina”, con el objetivo de especificar esta peculiar y hegemónica forma de comprender y actuar sobre los procesos de salud, enfermedad y atención. La misma surge como tal en Europa a partir del siglo XVIII, teniendo características particulares, historias, actores, disputas, intereses, etc. Como lo señala Michel Foucault en distintos trabajos (2000, 2003, 2008) es posible concebir la expansión de la biomedicina en concordancia con las necesidades  de control social de las sociedades urbanas modernas, en pleno crecimiento. Así se observa a su desarrollo necesariamente correspondido con lo que las ciencias sociales han definido vastamente como la emergencia del sujeto moderno con sus peculiares representaciones del cuerpo, proceso que podemos ubicar a fines de siglo XVI y comienzos del siglo XVII, período en el que se asentaban las bases para el desarrollo del capitalismo industrial moderno. Aquí, la noción de individuo indiviso, auto-transparente, dueño de sí, centrado en sí mismo va a calar muy hondo sentando bases fundamentales de la cultura moderna occidental contemporánea; estando esta configuración del sujeto imbricada en la concepción binaria del mundo desde la cual se piensa y se vive la escisión mente/cuerpo.

Así, es en este marco en donde se escabulle la intención de que para definir a este sujeto ya no tendrá mucho sentido la relación con el conjunto. Él es en él mismo, coherentemente centrado en él y el cuerpo será la expresión privilegiada de la persona (Vigarello, 2005).
>La Biomedicina, en tanto saber y práctica supone que el sujeto o más bien, el cuerpo, que estudia y que cura, es el que venimos definiendo como “moderno”. Una materia biológica objetiva, mensurable y accesible. Consiguientemente con los planteos de Paul B. Preciado (2002), el presupuesto moderno del cuerpo se basa en la creencia según la cual éste entraña un grado cero o una verdad última, una materia biológica dada, la cual, de algún modo, determina muchas de las experiencias sociales de los sujetos, sobre todo en lo relacionado con su sexo y su género. Es a partir de este “grado cero” que la ciencia moderna afirma poder investigar y dar cuenta, como si esta fuese una tabla rasa, carente de significados, pre-lingüístico, pre-cultural, pre-tecnológico. Este cuerpo es, en términos de Roland Barthes (2010), un cuerpo mitológico: no tiene historia, su imagen está protegida y nos protege de la amenaza de cuerpos-monstruos, es el cuerpo que logra configurarse como el Universal, la unidad medida, el Uno, es el cuerpo tautológico ya que se define en sí mismo (“el cuerpo es el cuerpo”), no se explica –en términos de Barthes, verifica- porque es autoevidente, se explica en sí mismo. La imagen privilegiada de ese cuerpo es la del varón blanco, clase media y heterosexual.

De esta manera, la Biomedicina propone acceder al conocimiento de este cuerpo en tanto entidad biológica y neutral. Su objetivo es describirlo, analizarlo, medirlo, dar cuenta detallada y minuciosamente de él, sus profundidades y vericuetos misteriosos y oscuros, con el fin de curarlo y protegerlo de las enfermedades y patologías. Definiendo qué son y qué no son patologías, determinando el abanico de posibilidades dentro de lo que se considera curación y por tanto enfermedad. Todo este proceder se le es concedido a esta disciplina por haberse establecido como dominante con su notable ejercicio de poder, productor de “efectos de verdad” en torno a los cuerpos.  

En este sentido, Thomas Laqueur (1994) afirma que el cuerpo de la Biomedicina es estable, ahistórico, sexuado, es el fundamento epistemológico de las afirmaciones normativas sobre el orden sociosexual. De este contribuye a pensar el sexo como una construcción histórica que se encuentra profundamente marcada por el poder político y androcéntrico del género.

En resonancia, Donna Haraway (1991) propone pensar la naturaleza como un tropos, es decir, como significando en contexto, situado. Es figura, construcción, artefacto, movimiento, desplazamiento. La naturaleza es un lugar común y una construcción discursiva poderosa, resultado de las interacciones entre actores semiótico-materiales, humanos y no-humanos. En relación a esto propone pensar la Biología (y lo hacemos extensivo a la Biomedicina) como un discurso, no como el mundo viviente en sí, al mismo tiempo que afirma que la Ciencia es un relato de matriz capitalista y androcéntrica.

La intención aquí es mantener la tensión que ofrece la materialidad expuesta del cuerpo con la tensión performativa que generan las representaciones de él, pensando a la producción de representaciones hegemónicas como funcional a las construcciones del poder.

En este sentido, retomamos las preguntas iniciales sobre el conocimiento, y por tanto, sobre el autoconocimiento, y le adosamos otra, de las tantas posibles: ¿quién conoce qué?

 

Conocerce a sí mism* es indudablemente un acto de reconocimiento del entramado social que también nos compone, nos hace y nos reformula de manera constante. Conocer la multiplicidad que nos recorre sería, ni más ni menos, que abrirnos a mareas de preguntas.

 

El acto de preguntar como una de las tantas formas privilegiadas de conocer el mundo. Quienes buscan darnos respuestas de qué somos, y cómo debemos vivir, contribuyen sólo a adosarnos particulares formas preestablecidas de conocer.  Escarbar rebeldemente en las trayectorias que subyacen a es respuestas fijas, contribuye a reconocer que hay infinidad de saberes-conocimientos silenciados, inconmensurables. Comenzar a desentramar el ovillo nos permite aventurarnos en el transcurrir de la disputa por acceder a conocimientos subyugados, conocimientos emancipatorios que podemos crear y recrear, criando modos de relacionarnos que nos permitan arrebatar aquello que nos dicen que las cosas son como son, para desarmarlas y barajar de nuevo. “El” conocimiento, es meramente una de las tantas expresiones de “los” múltiples conocimientos- saberes que nos hacen conocer y recorrer los mundos de determinadas maneras. Por tanto, abrir brechas a ese “único” conocer- ejercicio de poder- es un acercamiento breve y sustancioso hacia componer el mundo que soñamos.


Agustina Molina nació en 1989. De niña vivió en Villas Ciudad de América, una localidad de las sierras cordobesas, donde la gente atesora el gesto antiguo y la mano caliente, como el pan de la tierra.
Es antropóloga, ama las estrellas, los caballos, el limón, el ajo y el ají. Le encanta la poesía, pintar y bailar. Confía profundamente en que la revolución será feminista y, en que junt*s con lucha y organización popular podemos derrotar la ofensiva neoliberal.

Ilustración: Federica Jachymiak Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

30

May
2018

Sin comentarios

En Columna
Economía

Por Noe Sánchez

La sostenibilidad de la vida

En 30, May 2018 | Sin comentarios | En Columna, Economía | Por Noe Sánchez

La Economía Feminista (EF) es teoría heterodoxa, critica de la teoría Neoclásica, entre otras, con propuestas para estudiar, entender y realizar la economía desde otro lugar completamente diferente al de las teorías hegemónicas. Corina Rodríguez Enríquez (2015) la define como “corriente de pensamiento que pone énfasis en la necesidad de incorporar las relaciones de género como una variable relevante en la explicación del funcionamiento de la economía, y de la diferente posición de los varones y las mujeres como agentes económicos y sujetos de las políticas económicas”.

Esto no significa, como dicen varias autoras como Sandra Harding (1986): “añada mujeres y revuelva”. Para solucionar el sesgo androcéntrico en el trato de la economía, hace falta reconocer las desigualdades existentes en términos de género, redefinir los supuestos básicos y abordar la economía en su sentido más amplio, sacando el foco de los mercados para entender todas las relaciones y esferas de trabajo, tanto productivo como reproductivo.

Por lo tanto, el principal aporte de la EF es la Sostenibilidad de la Vida Humana. La EF parte de una crítica a quienes ponen como centro de análisis y de relaciones a la obtención de beneficios, proponiendo que el objetivo primordial de la economía es la Sostenibilidad de la Vida. Esto es poner la vida en el centro, en contraposición a las lógicas por la que hoy se mueven los mercados, de la acumulación del capital. Con esta propuesta estamos buscando repensar y transformar los mecanismos alienantes, hacia “vidas que merecen ser vividas”.

En palabras de Anna Bosch (2005), definimos Sostenibilidad de la Vida como “proceso que no solo hace referencia a la posibilidad de que la vida humana continúe – en términos humanos, sociales y ecológicos -, sino a que dicho proceso signifique desarrollar condiciones de vida, estándares de vida o calidad de vida aceptables para toda la población. Sostenibilidad que supone pues una relación armónica entre humanidad y naturaleza, y entre humanas y humanos. En consecuencia, será imposible hablar de sostenibilidad si no va acompañada de equidad”.

Para llegar a esto, la EF propone una nueva forma de mirar al mundo, donde la economía sea por y para las personas. Revalorizar las relaciones humanas, reconocer el trabajo invisibilizado, pero necesario para el capital como es el trabajo de cuidado. Es por esto una propuesta académica pero también política.


BIBLIOGRAFIA

  • Anna Bosch, Cristina Carrasco y Elena Grau (2005). “Verde que te quiero violeta. Encuentros y desencuentros entre feminismo y ecologismo” en Enric Tello, La historia cuenta, Barcelona: El Viejo Topo.
  • Carrasco, Cristina (2014) “Con voz propia: la economía feminista como apuesta teórica y política”. Madrid: Ed. La Oveja Roja.
  • Rodríguez Enríquez, Corina (2015) “Economía feminista y economía del cuidado: Aportes conceptuales para el estudio de la desigualdad”. Buenos Aires: revista Nueva Sociedad N° 256.

Rochi Alonso, feminista devenida economista/para la economia de los pueblos. Origen el sur de cordoba, destino la revolución. Narradora en (de) construcción.

Ilustración: Federica Jachymiak Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

22

May
2018

Sin comentarios

En Autoconocimiento

Por Noe Sánchez

Manual de la ilusa y el encantador de serpientes

En 22, May 2018 | Sin comentarios | En Autoconocimiento | Por Noe Sánchez


I

todo está allí

a una ilusa la ponen en un campo de serpientes y flores y ve flores

a un encantador de serpientes lo ponen en un campo de serpientes y flores y ve serpientes

 

II

 

un encantador de serpientes no le hace daño a nadie

juega con el peligro

domestica el lado oscuro

maravilla al pueblo

comparte una belleza

áspera

tiene trucos para que las flores

posee una mente poderosa

su público desea verlo actuar

su público agradece 

con aplausos y vivas…

algunxs incluso se olvidan del veneno

y ven un conejito blanco

salir de la galera

y no la serpiente que se enrosca…

 

el encantador de serpientes tiene trucos

el encantador de serpientes da belleza

breve

yo a veces veía conejitos

y le preguntaba

y me decía que sí

que eran conejitos

que sí…

 

está escrito

que un encantador de serpientes

que una ilusa

se atraigan

en un sueño

que dure poco

como la mentira

que dicen que tiene las patas cortas

 

III

 

jugar con fuego siempre significa jugar

y siempre significa quemarse

 

IV

 

las ilusas después nos acordamos

que nos gustan muchísimo los espejitos de colores

por eso los compramos cada vez

pero que no nos alcanzan para vernos enteras

sirven para jugar a la inocencia 

desnatada

a la inocencia light

para creerse el cuento

por hermoso

para decorar rincones de la casa

pero después

cuando hay que mirarse

en la verdad

cuando se está parada al frente

pidiendo que el reflejo la contenga

no se la aguantan

y aunque una fue la que compró

lo que el otro le vendió

le dicen sin ningún respeto

que esto era así

que el sapo y la princesa

y que cuantas cosas

y se quiebran por fin los espejitos

y ahí

una

 

V

 

en algunos casos ya es bueno

haber escrito unos poemas que digan

tengo una tristeza desorbitada

o

qué es mentira y qué es verdad

porque entonces

la tristeza es la misma

la confusión la misma

pero el diablo sabe por viejo

y una se ahorra el tiempo

las palabras

 

VI

 

si no existiera la sombra

el sol sería duro

insoportable

nadie lo pensaría lindo

 

VII 

 

a una ilusa la ponen en la vida y soñará

a un encantador de serpientes

lo ponen en un campo de flores

y encuentra una serpiente

 

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: Sayi Paris
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

17

May
2018

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe Sánchez

Código Rosa. Relatos sobre abortos.

En 17, May 2018 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

Estamos orgullosas de compartir libros de nuestras compañeras. Desde distintos lugares del país nuestras hermanas crean. Piensan. Asumen su lugar en el mundo y juegan sus papeles.

Dahiana escribe y dice. Tantas mujeres no pudieron decir. Tantas mujeres ya no podrán decir tantas cosas.

Nosotras abrimos la red a esta voz que anda replicando decires de muchas mujeres para incrementar la empatía, para acrecentar el amor y la sororidad. Los abrazos entre nosotras, en vez del juicio.

Los abrazos.

Por eso sumamos a nuestra biblioteca este libro, y a nuestra enredadera esta compañera.

 

Sobre el libro
Así y todo me llevó años pronunciarme con absoluta convicción a favor del aborto legal, seguro y gratuito: años de anécdotas de mujeres cercanas que tuvieron que abortar no en condiciones aberrantes, pero sí riesgosas para su vida y, en algunos casos, de mucha humillación y bastardeo por parte de los propios profesionales de la salud que las atendieron.
Entonces me hubiese gustado que un libro como este, Código Rosa, cayera en mis manos. Entonces y ahora también, por supuesto. Saber que podés abortar en tu propia casa, acompañada de quien quieras o, si querés estar sola, del otro lado de la línea telefónica hay Rosas que te escuchan y te apañan. Conocer distintas historias, distintas razones por las cuales una mujer decide no seguir adelante con un embarazo y comprender a cada una.
Código Rosa hubiera hecho más libre y menos temerosa mi adolescencia. Y seguramente hará más libres y más valientes las cabezas de todas las mujeres de cualquier edad que se zambullan en sus páginas.
Fragmento del prólogo de Selva Almada

 

Sobre la autora.
Dahiana Belfiori.
Nació en Rafaela en 1977 -provincia de Santa Fe- lugar en el que reside. Cursó estudios universitarios en la ciudad de Córdoba. Es activista feminista, poeta y narradora.
Pertenece a Enredadera Colectiva Feminista. Desde el año 2008 hasta la actualidad ha publicado notas de opinión, críticas de teatro y danza, entrevistas y crónicas en diferentes diarios y revistas nacionales y locales. Muchos de sus textos fueron publicados en las contratapas del suplemento Rosario/12 del diario Página/12.

Espejito, espejito…

En 14, May 2018 | Sin comentarios | En Autoconocimiento, Columna, Hasta la victoria always | Por Noe Sánchez

Para que haya un espejo del mundo es preciso que el mundo tenga una forma
(Umberto Eco en “El nombre de la rosa”)

¿Se acuerdan de la madrastra de Blancanieves? Sí, la de “Espejo espejo mágico, dime una cosa, ¿qué mujer de este reino es la más hermosa?” El espejo le respondía un día sí y el otro también que ella era la más bella del reino. Hasta que su hijastra Blancanieves cumplió diecisiete años y el espejo coronó a la joven como la más bella del reino. Algo así como el concurso Miss Universo, pero con castillos y bosques encantados. A la madrastra le envenenó tanto (en sentido figurado) haber sido depuesta del trono de la belleza que terminó envenenando (en sentido literal) a la pobre Blancanieves, que junto con el premio a la más linda se ganó la sentencia de muerte y ni siquiera tuvo que desfilar en bikini.

La versión más difundida de este cuento es la de los hermanos Grimm, publicada por primera vez en 1812; y la adaptación al cine más famosa es sin dudas el largometraje animado de Walt Disney “Blancanieves y los siete enanitos”, de 1937. Las dos versiones hacen hincapié en lo malvada que era la madrastra de Blancanieves. Y sí, convengamos que la gente buena no anda por ahí matando a sus parientes, pero ¿¿¿Y el espejo??? Me parece que el verdadero villano de esta historia es el espejo.

Un ente dotado de autoridad y credibilidad por ser mágico, que se atribuye el derecho de medir y evaluar la belleza femenina. No podemos saber con certeza qué parámetros evalúa el espejo para emitir su veredicto, pero de una cosa estamos seguras: para el espejo mágico belleza y juventud son sinónimos. Así pues, cuando la madrastra se hace mayor y la niña se convierte  en adolescente, el espejo baja a una del pedestal y sube a la otra, desencadenando la competencia entre ambas y la posterior tragedia, ¿se entiende a dónde quiero llegar? Bueno, ahí va otra pista: algo que podemos apreciar muy claramente en la versión de Walt Disney es que el espejo habla con voz masculina y hasta tiene rasgos humanoides masculinos. O sea, el espejo es hombre. Los hermanos Grimm y Walt Disney también. Y todos reflejan una imagen de la mujer distorsionada por la cultura patriarcal ¿Cómo no va a terminar en tragedia la historia?

Pero hay otra cosa que me llama la atención en este cuento: ¿cómo es posible que una mujer adulta, bella, rica, culta, conocedora de los secretos de la magia; se deje chamullar tan groseramente por ese espejo de cuarta? Creo que es porque no tenía amigas. Me parece que si en vez de hablar tanto con el espejo hubiera podido conversar con otra mujer, la vecina del castillo de al lado supongamos, esta le hubiera dicho: “Marta, dejate de joder con el espejito, lo que a vos te pasa es otra cosa: estás acá sola, haciéndote cargo del castillo mientras tu marido se va de misión diplomática y la mar en coche, capaz tenés miedo de que te deje y se enamore de otra y te entiendo, pero dejá de maquinar giladas hermana, la pendeja no es tu enemiga. Ponete un poco en su lugar…se le murió la mamá, tiene que aprender a convivir con una extraña, el padre se va a la bosta y vos armás un drama porque el espejo dice que es más linda que vos ¡Madurá un poco, nena!”

Se me ocurre que si Marta o Juana o Gertrudis hubiesen tenido una amiga que les diga esas cosas, esto hubiese bajado notablemente la tasa de maleficios y envenenamientos en los cuentos de hadas. Y se me ocurre porque cosas como esas me dicen mis amigas cuando me engancho en fantasías, mandatos, inseguridades y angustias producidas por mirarme en espejos distorsionantes.

Una reflexión como cierre, queridas hadas, brujes, principitos o lo que decidan ser: en un mundo dominado por la cultura patriarcal en donde constantemente somos bombardeadas por mensajes que pretenden imponernos comportamientos, pensamientos y sentires, donde la cultura dominante, desde los medios masivos de comunicación hasta los cuentos de hadas, es machista y misógina; es muy fácil perderse, adoptar como propios conceptos ajenos, mirar un espejismo y aceptarlo como lo real. Frente a eso, los espacios de autoconocimiento son también espacios de resistencia. Propiciar los tiempos y espacios para encontrar nuestra propia voz, conectarnos con nuestra esencia y nuestros deseos es vital para encontrar el equilibrio. Recorrer ese camino requiere bastante de soledad,  introspección y de los recursos que cada una considere necesarios (a algunas nos ayudará un espacio terapeútico, a otras la creación artística, el contacto con la naturaleza, algunas lecturas o todo eso junto…) pero también nos conocemos a nosotras mismas en el encuentro consciente y amoroso con otras hermanas, en el aquelarre, la ronda de mate, la “salida de chicas”, el grupo de lectura. Porque la identidad también se construye en lo colectivo y no hay mejor espejo que el que te mira a la altura de los ojos y puede ponerse en tus zapatos, sean de cristal o de lo que sean. Porque no somos niñas buenas ni reinas de belleza ni madrastras malvadas, somos mujeres libres tratando de hacer algo con lo que nos han hecho.

 

¡Hasta la victoria, always!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Cecilia María
Cecilia significa ‘pequeña ciega’…
Cecilia María: pequeña mujer ciega que se dedica a construir imágenes.
Sin autorretrato ni biografía. Máquina sensible. Dibujante.
Podría ser un pavo real, un colibrí… o una chuñita.
La Telesita estacionada en una casa de colores.
Olvidada, para vivir recuerda, sin pausa ni prisa. Aprendiz.
Encomendada al Sol. Hija de la Luna. Manos planetarias al servicio del monte.

07

May
2018

Sin comentarios

En Columna

Por Noe Sánchez

Tapiz

En 07, May 2018 | Sin comentarios | En Columna | Por Noe Sánchez

La trama que enlaza el hilo de vida de cada ser con la de todos
el inframundo de los muertos que yacen dormidos
la intersección de los surcos que se unen en la dimensión de los sueños

El saber heredado de boca en boca, en forma de cuentos
hecho de susurro y al viento

Las plantas de agua condensada en ríos de clorofila
llenos de sol y oscuridad de luna
la potencia de su adentro que se alquimiza con mi savia interior

El gesto de las mujeres que cocinaron por siglos
su guiso espesándose en el vapor

La sabiduría que se muestra
en los mapas de los ojos de quien mira
siempre que esté dispuesta a ver

Las señales guardadas en forma de símbolos

El cosmos: eterno espiral de lo infinito


Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos. Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

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25

Abr
2018

Sin comentarios

En Columna

Por Noe Sánchez

Resonancias

En 25, Abr 2018 | Sin comentarios | En Columna | Por Noe Sánchez

Después entendí

que la madre de mi padre

que la madre del padre de mi madre

que esta tristeza empezaba allá y más allá

que este maltrato era una reversión

un remake de una película en blanco y negro

que las mujeres de mi sangre volvían en mí
 
 
para que terminara.
 


Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica o viceversa –
Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.
Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, anotadores, cuadritos, murales,  fanzine.
Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo.
Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones.
Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas.
Contacto: lapaocosmika@gmail.com
Facebook: LaPao Cósmica y/o Muralenado ANDO –

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22

Abr
2018

Sin comentarios

En Medio Ambiente

Por Noe Sánchez

22 de Abril. Día de la Tierra

En 22, Abr 2018 | Sin comentarios | En Medio Ambiente | Por Noe Sánchez

El origen del Día de la Tierra se remonta a finales de la década de los 60. Según detalla la Wikipedia, en 1968 el profesor Morton Hilbert y el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos organizaron una conferencia sobre los efectos del deterioro del medio ambiente en la salud.

A partir de ese episodio, Hilbert y sus estudiantes se plantearon dedicar un día a la concienciación ambiental. A esa iniciativa se sumaron el Proyecto para la Supervivencia impulsado por la Universidad Northwestern y el senador y activista Gaylord Nelson, que acabó siendo la figura clave. (https://www.elperiodico.com)

(Google se suma este año a la jornada con un ‘doodle’ animado en cuya elaboración ha colaborado la primatóloga Jane Goodall.)

Por Noelia Sánchez

Hoy se “celebra” el Día de la Tierra, en google encuentro imágenes que muestran a un planeta ilustrado con un bonete de cumpleaños y una enorme sonrisa. El diario La Nación saca una nota titulada El Día de la Tierra se celebrará el 22 de abril, pero curiosamente el link dice: dia-de-la-tierra-que-puedes-hacer-tu-por-la-tierra (ver), como si al momento del título se hubieran propuesto incrementar la conciencia sobre un cambio posible, pero luego al escribir la nota sólo pudieron contar la anécdota de cómo surgió el día y cerrar insinuando que se trata solamente de un “engaño comunista”(¿?)- Ni una línea dice sobre “qué puedes hacer tú por la Tierra”. (Dejo aquí una nota de la Fundación TierraVida sobre qué podés hacer realmente todos los días Leer nota)

En este estado de las cosas, la toma de conciencia que hace falta parece  muy lejos. Sobre todo porque son prácticas reales y concretas las que van a expresar esa conciencia, y nuestras sociedades todavía están muy lejos de mostrar avances a un nivel en que el impacto positivo sea considerable (por ejemplo la reducción de uso de automóviles o la reducción de producción de envases descartables).

Sin embargo estamos nosotras vendiendo toallitas lavables desde hace más de 7 años, lo que significa un número importante de mujeres que logran cambiar una de sus prácticas más íntimas y habituales, reduciendo muchísimo la basura que generan anualmente.

Sin embargo están nuestras compañeras: algunas hacen compost, usan sus bolsas de tela, llevan incluso frascos a la dietética, compran suelto, son capaces de reducir a un mínimo muy importante los desechos que generan, al menos hasta donde es posible viviendo en una ciudad.

Verlas nos devuelve un poco la fe, porque se esfuerzan en crear hábitos y rutinas más amigables con el ambiente, pero además son capaces de organizarse para avanzar en este camino al colaborar en Flor de Luna.

Lo vamos a decir las veces que haga falta: la oportunidad de la Tierra de recuperar su equilibrio no es solamente una cuestión individual. Por supuesto que está bien reducir, reutilizar y reciclar, pero necesitamos alimentar un sistema económico superador y armónico, que tenga como eje las relaciones: entre nosotras las personas y con la Tierra.

Necesitamos salir de la burbuja que nos hace mirar nuestra vida y nuestro camino como un proyecto individual o incluso familiar. Somos parte de un sistema vivo de interrelaciones en el que participamos, somos parte del cuerpo de Gaia (Hipótesis Gaia).

Tenemos que poder encontrar los lazos que nos unen a las demás y considerar qué sistema alimentamos con cada vínculo. Los vínculos que se generan con cada consumo. Los vínculos que se generan con cada trabajo realizado, con cada producto, con cada servicio, alimentan un sistema económico y un modo de convivir con las otras personas y con el planeta.

Ojalá podamos avanzar en esta conciencia activa y hecha práctica, primero individual pero sobre todo colectiva. Reforcemos nuestras redes y alimentemos las transformaciones que serán claves para la Tierra y para todas.

En todas las dimensiones a la vez. Para que nos valga el tiempo.