Image Image Image Image Image

construimos una red

sumamos nuestras fuerzas

nos acompañamos

nos enredamos

creamos alianzas 

nos hermanamos 

trabajamos para sostener esa red

que nos sostiene

para nunca más estar solxs.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Déjalas solas unos cuantos días. Deja que les dé el sol, deja que les caiga la lluvia. Pronto
empezarán a crecer tus semillas.
(Arnold Lobel)

Una vez  me acerqué a una oficina porque tenía que cobrar un dinero y la chica que estaba del otro lado del vidrio me preguntó mi ocupación. “Escritora”, dije sin dudarlo. Y como soy muy culilla y tengo buena vista, pude ver como la muy chinwewencha escribía: “Desempleada”. Me fui del lugar pensando si no existiría la categoría “Escritora” en su planilla y puso cualquiera o a lo mejor pensó que eso no puede ser un trabajo o quizás que es un trabajo que no genera suficiente dinero como  para considerarlo un trabajo.

Ahora, mientras intento escribir algo sobre el trabajo en tiempos de aislamiento social preventivo y obligatorio, pienso que una de las cosas más perversas que nos hace este sistema capitalista y meritocrático es meterse en nuestras cabezas a tal punto que consideremos verdaderas cosas que en realidad son falsas. Porque en estos días de poca salida, poca juntada, poco horario y mucha casa, he llegado a pensar que “no estoy haciendo nada”. “No estoy haciendo nada” porque no estoy arriba de un escenario haciendo monólogos ni en una feria de libros en una plaza, no estoy usando el despertador ni la agenda para organizar mis tiempos, no estoy escribiendo casi nada y, sobre todo, estoy generando menos dinero que antes. Mientras “no hago nada” comencé a hacer una huerta en el patio de casa. Y mientras paleaba la tierra y sacaba yuyos me acordé de un libro que leí siendo muuuuuuy chiquita o seguramente me lo leyeron. Se trata de “Sapo y Sepo, inseparables”, escrito e ilustrado por Arnold Lobel. Es un libro de cuentos protagonizado por dos sapos muy amigos. Mi cuento favorito se llama “El jardín” y es un cuento en el que Sepo, con ayuda de su amigo Sapo, aprende que cultivar un jardín es algo hermoso aunque lleva tiempo y trabajo; y que ninguna semilla se transforma en planta si tiene miedo. Otro cuento que me gusta mucho se llama “Una lista”, y cuenta cómo  Sepo anota en un papel todo lo que planea hacer al día siguiente:

Lista de cosas para hacer hoy

-Despertarse

-Desayunar

-Vestirse

-Ir a casa de Sapo

-Dar un paseo con Sapo

-Almorzar

-Siesta

-Jugar con Sapo

-Cenar

-Dormir

Como ya había terminado con mis labores agrícolas de ese día, decidí hacer una lista, pero no de lo que pensaba hacer sino de lo que ya había hecho:

Cosas que he hecho en estos días

-Sembrar zanahoria, brócoli, acelga, cilantro y caléndulas.

-Tomar sol en el patio.

-Pensar en escribir un monólogo nuevo.

-No escribir un monólogo nuevo.

-Mirar videos de Gila y de Hannah Gadsby. Volver a ver “Friends” desde la temporada uno.

-Limpiar todo muy bien con lavandina.

-Hablar por teléfono con amigues sobre esta sensación de eterno domingo y de no estar haciendo nada o hablar de cualquier otra cosa y reírnos. La mejor parte fue la de reírnos.

-Hacer yoga con una profesora de youtube que vive en Berazategui.

-Cortarle las rastas a mi perra.

-Mantener la casa calentita después de las seis de la tarde.

-Abrigarme y salir a mirar la luna.

Fue bueno hacer la lista porque descubrí que no es cierto que “no estoy haciendo nada”. Estoy trabajando. A ritmo de semilla.

¡Hasta la victoria, always!

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.


en las imposibilidades habita
posibilidad
como en el tiempo en la quietud
de pronto no importa el escenario
desde el que digo casa amor poema
que decir es la guarida
el llamado que empuja
y que nos salva
la distancia y el miedo
ahora escribo a cualquier hora en cualquier sitio
como antes
y me doy cuenta

C.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.


Sacar belleza de este caos es virtud

(Gustavo Cerati)

Elegir un barbijo que combine con la remera, perfumarme con eau de lavandine a todas horas, amigarme con el cine de terror, volver a leer “Un mundo feliz”. Reírme, por no llorar.

Pero también, a veces, llorarlo todo y llorarlo bien.

Hacer reuniones clandestinas con amigas, en la esquina, con barbijo y bolsa de compras. Tener un “minuto” por si me para la policía, como les militantes de los setenta.

Cantar la marcha peronista en la ventana, a los gritos.

Descubrir que en mi patio hay por lo menos diez especies distintas de plantas con flores. Y en la cuadra, ni te cuento.

Odiar las videollamadas.

Amar las videollamadas.

Abrir tinder.

Cerrar tinder.

Preguntar más seguido que nunca ¿cómo estás? y que también me lo pregunten. Entender que el amor es, más que nada, una pregunta.

Pensar en todas las cosas que voy a hacer cuando esto termine. Pensar que quizás esto no termine nunca. Saber que es imposible imaginar el después. Vivir con dignidad el mientras tanto.

Sorprenderme haciendo cosas nuevas. Tejer redes con otres, aunque aislamiento. Usar como epígrafe una frase de Cerati, ¿quién me ha visto y quién me ve?

Cocinar galletitas de limón.

Hacer picnic al sol en el patio.

Disfrutar la soledad.

Temer la soledad.

Tener un arranque de ira divina y romper un vidrio. Recibir un mensaje de la casa de al lado: “¿Estás bien? Contá con nosotres”.  Saber que cada vidrio roto en mi vida, valió una certeza.

Esta vez fue: no quiero acostumbrarme.

Saber qué nos hace bien es intrincado. Ponerlo en práctica, más aún. Si en medio de esta película lo intentamos, ¡qué vacuna!

HLVA!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

   

Sobre el placer (o los placeres) un domingo 26 de abril de 2020

Siempre dibujo o ilustro de alguna forma sobre los temas que elegimos reflexionar con mis compañeras. Hoy siento que con la imagen no me alcanza así que decidí darme la oportunidad de escribir. No sé si lo hago bien o mal (no creo mucho en esos parámetros) pero estoy aquí, intentándolo…
Si bien realizo labores que amo, generalmente me cuesta conectar con el placer / los placeres, no hablo del placer sexual,  me refiero a hacer cosas por puro placer, permitirme y regalarme ese tiempo, sentir que lo merezco. Creo, en este punto, que hace falta que trascienda muchas generaciones de mi linaje femenino que no han podido elegir ni dedicarse a lo que les daba placer. Y es que ha calado tan hondo la sobreexigencia de la productividad que hasta nos dan culpa los “momentos de ocio”.

Hoy me cuesta aún más conectar con el placer. Hoy encontraron el cuerpo de otra persona asesinada por la violencia machista y patriarcal. Una mujer que buscábamos, difundiendo en redes, esperando que apareciera VIVA. Amanecí con la noticia, llorando junto al cielo lluvioso, con el cuerpo estrujado y un BASTA en la boca. Me pregunto ¿cuánto más podemos soportar?

En este momento de aislamiento social, la tierra y las plantas siguen siendo mi refugio. Seguiré sembrando, con la intención de que trascienda cada una de esas vidas arrebatadas… Como dice la Sayi: ¨No abandonar ni la lucha ni la siembra¨

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Instagram: @fedenbici

     

Miércoles 22 de abril de 2020

Es de noche e hicimos taller por zoom, ahora es así, no nos dejan encontrarnos para frenar el contagio, pero lo único que hacemos es encontrarnos y volvernos a encontrar de maneras creativas, con nosotres, con otres, a ver cómo estamos, qué podemos hacer… trueques por rappi o por medio de amigues, pomelos en un taxi a la familia, regalitos frutales a domicilio a lxs vecinos en horas de salir a la despensa.
Consolar(nos) por teléfono, sentarse imaginariamente con la hermana a tomar mate en su patio al sol, conversar con el mar por las mañanas.
¿Qué está pasando? No tengo la menor idea.
Salgo a la calle con barbijo.
Veo a mi sobrino por teleconferencia, está por cumplir 9 meses y ya aprendió a hacer “no tá” “acá táaaa”.
En casa cocinamos más y más rico y buscamos compartir momentos, hacer tareas comunes, prestarnos atención.
Banjo aprendió truquitos y se siente acompañado, eligió su propio lugar para dormir, el estudio. Casi todos los días me extiendo con él al sol y dejamos que la tierra nos sostenga. La Huay hace lo mismo con sus gatas, dice que está aprendiendo a no ser “productiva”, a reposar como ellas, cómodamente.
La Mé dibuja, ensayamos por video llamada, nos llegan las voces a destiempo, la música a destiempo, pero el amor al unísono.
Trabajo menos y cobro menos, aunque estoy dando más (es un funcionamiento mágico o práctico: consumo menos, me sobra lo que tengo y comparto con algunes que lo necesitan).
Conocí a mi vecino Juan, o sea, ya lo conocía, pero nos presentamos, es el que hace pan casero y siempre nos cayó muy bien. Juan como mi abuelo.
Hoy transplanté una papaya y un tomate. Veremos si sobreviven. Como nosotres.
Mientras tanto estamos, metemos las manos en la tierra, celebramos el atardecer.
Espero que pase para bien, que mueva en mí el amor, que brille algo.
Camila de antes y después (si leen y si no) Gracias por acompañarme ahora.

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

De repente las cosas se dieron para que nos quedemos en la casa, entonces hoy, estamos en la casa. Esto me llevó a preguntarme:

¿En qué lugares de la casa me da placer estar? O quizá, ¿Qué lugares de la casa son placenteros para mí?

Descubro en estos días otros lugares que antes, en la cotidianidad de entrar y salir, no registraba. En la rutina, solo pasaba por algunos espacios sin prestar atención. Y También tenía algunos otros rincones de permeancia y otros que me eran de ritual: Tomar mate sentada en la verja del patio.

En estos días de cuarentena  que habito la casa y estoy más tiempo en ella exploré, presté atención, observé, me quedé un rato sintiendo y me di cuenta de “otros” lugares. Y así, encontré que  hay “otros” en donde me es placentero estar. Cinco minutos, media hora, toda la siesta, un rato en la noche. 

En la esquina del patio que da hacia el Este, descubro que el sol que se cuela por otros huequitos. Allí, parece que es más constante en otoño y la altura de los edificios casi no lo tapan. 

Moví un banquito de madera despintado y lo puse cerca del níspero. Desde ese lugar, puedo ver las plantas más de cerca. Y hasta encontré otro camino más de las hormigas. Ahora el mate suele ser ahí.

Hay otro lugar. La pared frente a la puerta de una habitación. En estado de limpieza desempolvé un cuadro, que hacía rato que estaba en el estante con papeles encima.  Y lo colgué. Ahora, abro la puerta y encuentro el placer de contemplar. Allí, estando y mirando.

Otro, es la cama. Allí exploro distintas posiciones para estar, por ejemplo hacerme un bollito en el costado donde van los pies. O recostarme transversal,  mirar el techo y poner las manos sobre el útero un rato

(y allí aparecen los rincones de placer del cuerpo que son para otro texto)

Entonces, creo que podemos aprovechar esta permanencia para re-descubrir otros espacios de la casa y habitar este permanecer placenteramente. 

Descubrir lugares y rincones que nos dan placer

Y esto abarca desde mover un mueble para abrir más espacio hasta pintar una pared para darle color a una habitación. Mirar otras esquinas desde el rincón opuesto a donde solemos sentarnos. Ponerle una maceta con plantas a la ventana. Escuchar por donde se cuela el viento. Cambiar un objeto de lugar: la alfombra, los libros, el búho de adorno. Poner un almohadón en el piso para  leer. Encontrar el rincón para ver caer la lluvia (y escucharla).

Ahora que estamos más en la casa, podemos explorar que lugares nos son placenteros habitar. Para darnos un rato ahí. Y disfrutar.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) – Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar.. Instagram: @sayiyisa / Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

Derechos humanes 

digamos

todo lo que no existe 

en hechos

una hipocresía mundial

una lucha constante y encarnizada

una consigna rota antes de su creación

un olvido iniciático

un anhelo de supervivencia

una renegociación sistemática

un premio de papelitos

palabras con valor de ley que no se cumplen en millones de casos

en coordenadas diversas

memorándum de la única responsabilidad amorosa impostergable

trabajo interno externo

ayuda-Memoria

mantra que repetimos como herramienta

para que une pueda 

pedir auxilio

y recibirlo

recomponer su cara en la ajena

recordar

ser 

reconocido

por alguien

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Instagram: @fedenbici

 El primer proyecto de IVE (Interrupción voluntaria del embarazo) se presenta en el año 2007,  ingresaría posteriormente al congreso siete veces más. Es entonces cuando cobra protagonismo de la mano de las luchas feministas que progresivamente adquieren una visibilidad contundente. El  año 2018 sería clave, es tratado por primera vez con la fuerza de la lucha en la calle, con la mirada múltiple de las diversidades, con los debates ampliados, las cosmovisiones, los partidos y las agrupaciones políticas y sobre esta disyuntiva, las redes como canales protagónicos de intercambio de ideas. Aunque es finalmente rechazado por el Senado con tan solo 7 votos de diferencia.

  De todo este debate, el tema harto confesado es la verdadera posibilidad de decidir sin morir por interrumpir un embarazo. En este marco, la presencia de testimonios se convierte en la principal herramienta de empatía. Son los casos que comenzaron a multiplicarse, saliendo de la oscuridad confesados desde las redes, contando las historias en primera persona, poniéndole palabras a todo lo que durante años se había silenciado. 

  Los discursos clandestinos emergieron de todas partes: personas con capacidad de gestar que, con y sin posibilidades económicas, atravesaron la clandestinidad, poniendo su vida en riesgo. A pesar del fantasma de la muerte que encierra esta elección, decidieron igual sobre sus cuerpos y cuerpas. La principal barrera social es el miedo, miedo a morir, a sobrevivir con culpa, a no tenerla, a sufrir desde el silencio, al no poder parir cuando se decida, a anteponer los proyectos personales al destino materno. Este último, representado tantas veces en la vida de las mujeres como una acción de inercia, unidireccionada a estereotipos rígidos de felicidad por haber cumplido con una misión social. Mucho menos incluye a las diversidades y la posibilidad de xaternar de manera alterna. Claramente el placer de estos cuerpos y cuerpas no forma parte del universo de lo posible, incluso el castigo está relacionado a una contraprestación del deseo. Los discursos sobre la adopción se esgrimen una vez más desde una visión utilitarista de las mujeres y personas con capacidad de gestar, como meros envases descartables. Sin importar la psique de quien esté por parir, debe ser medio para aquelles otres que no pueden ser xadres, objetualizándonos e imponiéndonos nuevamente un modelo de sacrificio por les demás. 

 Siguiendo esta lógica, los discursos de los grupos autodenominados “pro-vida” focalizan en argumentos que buscan seguir clandestinizando el aborto, relativizando las cifras de mujeres muertas, la capacidad de decisión, desde la visión del castigo. Pero este castigo excede la mirada legal ya que trasciende al territorio de lo moral, el deber ser. Harto escuchado en radios oficiales monopólicas el discurso del Portal de Belén, en el que se impone la visión de la vida desde la concepción, la criminalización de las personas que deciden sobre su cuerpo y por último hace referencia a un supuesto error o falta cometido por estes, perdonado por “la misericordia de dios”, invitando a resarcir la culpa a cambio de unirse a sus filas. 

  El 2020 se nos presenta como un desafío, nuevos actores van a protagonizar lo que se presiente como un momento histórico de nuestra Nación. En este sentido, el actual presidente ya expuso que iba a presentar un proyecto de ILE (Interrupción legal del embarazo) lo que conlleva para el arco político un posicionamiento explícito sobre el tema, generando una revisión del mismo dentro de los sectores que, en principio, podrían estar en contra y son simpatizantes o propios de la nueva gestión de gobierno. Esto renueva las expectativas, sobre todo para quienes estamos a favor de que la clandestinidad sea el viejo recuerdo de una mirada oxidada hacia las personas con útero, lo que decidimos, nuestro deseo, nuestro derecho al placer y a una vida libre de violencias. Hay algo que en este tiempo hizo que supiéramos que no hay vuelta atrás, el debate no sólo abrió la puerta a un discurso contrahegemónico, sino que nos unió como movimiento, nos invitó a formarnos, a buscar herramientas de diálogo y sobre todo a salir de la clandestinidad en la que nos creíamos envueltas y aisladas. Porque hemos decidido unir voluntades y no callarnos, porque damos nacimiento a esta revolución, porque solas, nunca más. 

Luciana Gómez  tiene 39 años. Es Licenciada en Letras Modernas. Acompaña hace ya casi cuatro años a mujeres en situación de violencia. Coordina talleres de género en diversas instituciones educativas y además es docente.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba. Realizo gráficas feministas y de lucha, además de hacer carteles, flyers y demás tareas (trabajo) de diseño para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento, como asambleas locales, colectivos internacionalistas de solidaridad, medios feministas independientes, etc. Son imágenes que recorren las sensibilidades que me atraviesan como parte de un gran colectivo que lucha por un feminismo de clase, de color, internacionalista, que respete y ponga en el centro los procesos disidentes colectivos, en defensa de todas las formas de vida, políticos, comunitarios, sexuales, identitarios, antirracistas, etc. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Facebook e Instagram: @emitxin

Scroll to Top

Hacia arriba

2018 marzo

31

Mar
2018

Sin comentarios

En ¡Hasta la victoria, always!

Por Noe Sánchez

Abuelita, dime tú

En 31, Mar 2018 | Sin comentarios | En ¡Hasta la victoria, always! | Por Noe Sánchez

-Abuelita, dime tú…

-Tú.

-¡Gracias, abuelita!

Cuando pienso en saberes ancestrales, lo primero que me viene a la mente es una abuela. Me imagino a la abuela de Valentina Tereshkova, la primera mujer astronauta, tejiéndole una bufanda a su nieta antes de abordar el Vostok 6, “porque debe estar frío allá en el espacio”. A la abuela del Che Guevara preparándole un tecito con yuyos para el asma. Y a la de Amy Winehouse diciéndole: “Nena, ¿sos feliz?”.

También pienso en las abuelas y madres de Plaza de Mayo, en la querida Emi Villares diciendo “La lucha no se aplaude, se acompaña o no se acompaña”, en esas mujeres que salieron a las plazas a pedir por sus hijos y hoy son un símbolo de dignidad y lucha. Esas mujeres me hicieron dar cuenta de algo: una cosa es el saber ancestral y otra muy distinta es la tradición. Porque lo que la tradición manda es que las mujeres se queden en casa ocupándose de “sus labores”, en vez de andar haciendo política por ahí. Entonces, ojo al piojo: valoremos los saberes de nuestras ancestras, las recetas, los tejidos, la conexión con la tierra y la espiritualidad, el goce de la maternidad y la pareja…pero tampoco comamos vidrio. El trabajo doméstico, por más cargado de ancestralidad que venga, es trabajo. Y no lo que nos quiere hacer creer la tradición patriarcal: que el trabajo doméstico es una expresión suprema del amor hacia nuestra familia y que por eso las mujeres debemos realizarlo sin recibir remuneración alguna. ¿¿¿Amor??? Hay algo que no me cierra. Porque todas las personas que trabajan en algo que realmente les gusta, lo hacen con amor. Entonces, supongamos que decido solicitar los servicios de alguna persona para que me cosa un vestido, me arregle la compu, me haga una torta de cumpleaños de Pepa Pigg o me enseñe a tocar el violín… ¿Puedo pagarle con besos  y abrazos? ¿O con un “te quiero” en negro ya alcanza?

Además de la tradición, el saber ancestral tiene otra gran enemiga: la moda. Y cuando digo moda también quiero decir superficialidad y snobismo.  Conozco personas que después de parir entierran la placenta porque es un ritual muy antiguo de no sé qué pueblo, que le hacen ofrendas a la Pachamama con caña y ruda y todos los chiches, que no se cortan ni una uña sin averiguar primero en qué fase lunar estamos y qué consecuencias espirituales tiene y que además, se compran toda la ropa en Benetton. Sí, sí, la cadena de tiendas de ropa de un italiano millonario que pretende adueñarse de toda la Patagonia sólo porque es millonario. Y como es millonario, el Estado argentino lo defiende. Tanto lo defiende que tuvo que mandar a la Gendarmería a matar a Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. Todo por proteger los intereses del italiano millonario. Para que te quede claro, joven argentina o argentino pacha -friendly: cada vez que te comprás una camperita Bennetton, tu bisabuela comechingona se va a revolver en su tumba. Y tu tatarabuela mapuche, va a venir por la noche a tirarte de las patas.

Retomando el tema de las tradiciones, voy a hacer una confesión: hay una de ellas que me resulta bastante simpática y es la tradición del brindis. Voy a brindar en esta ocasión por el represor genocida Luciano Benjamín Menéndez. Pero no porque se murió, ¿eh? Brindo porque se murió condenado.

Salud y justicia para todas.

¡Hasta la victoria, always!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Cecilia María
Cecilia significa ‘pequeña ciega’…
Cecilia María: pequeña mujer ciega que se dedica a construir imágenes.
Sin autorretrato ni biografía. Máquina sensible. Dibujante.
Podría ser un pavo real, un colibrí… o una chuñita.
La Telesita estacionada en una casa de colores.
Olvidada, para vivir recuerda, sin pausa ni prisa. Aprendiz.
Encomendada al Sol. Hija de la Luna. Manos planetarias al servicio del monte.

Tags |

14

Mar
2018

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe Sánchez

7 años, nuevo ciclo.

En 14, Mar 2018 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

Esta es la carta que escribo antes de que acabe el 13 de marzo de 2018. La escribo para mi y para mis compañeras. La escribo para las compañeras que tendré en el futuro.

El 13 de marzo de 2011 yo tenía un montón de cosas en la cabeza. Los preparativos para la feria, todo lo que no alcancé a hacer, llegar más o menos a tiempo… Estábamos en la organización, como parte de “El Enriedo Córdoba”, no tenía que hacerme cargo solo de mi puesto: había que colaborar con todo, invitar a las personas vecinas, llevar esto y aquello, presentarnos al micrófono y abrir el “escenario”. Nuestra experiencia en organizar eventos era nula, asi que íbamos y veníamos como hormiguitas resolviendo cosas.

Yo saqué las toallitas que habíamos hecho con mi compañero y las puse sobre un banco de la plaza. Eran unos colores super fuertes. Mucho después aprendería que aunque las enjuagara cien veces iban a seguir desprendiendo anilinas, y todavía más tarde hacer lugar a la sugerencia de Flavia de usar tintes naturales.
Esa tarde vendimos los primeros kits en los paquetes de harina de 1 kilo que usábamos poniéndolos del revés. Y se enteraron de la existencia de Flor de Luna como mucho unas 5 personas.

No tengo imágenes de la primera feria. Ésta fue otra de las primeras en San Vicente.

Tengo recuerdos difusos de las dos ferias que hicimos en esa plaza de barrio en Córdoba, necesito a mis compañeras para distinguirlas. La que me vuelve nítida es la sensación de hermosura. “El día que se abrió un portal”, como describía Gise la primera feria feminista en Jujuy hace algunos meses, en aquél momento también, algo de eso pasaba.

Yo no podía imaginar ese día que Flor de Luna se iba a convertir en algo tan hermoso y tan importante para la vida de tantas personas unos años después. En aquel momento desde afuera quizás no parecía nada, una “jipeada”, una fantasía de jovencitas ecologistas. Ya iba a conseguir seguramente yo un trabajo en serio con mi flamante título de Licenciada.

También me acuerdo de mi convicción. Con el planeta siempre a punto de quebrarse, yo intuía que si existía un futuro debía ser de cuidado.

Flor de Luna no nació soñándose exitosa en términos capitalistas. Solamente quiso ser un aporte, orgulloso y diminuto, a la construcción de un mundo con esperanza de vida. Una opción de amor a una misma, a las demás y a la Tierra, en un solo acto de resistencia.

Ahora se cumplen 7 años de este camino. En Antroposofía, cada 7 años se cierra un ciclo de maduración. Yo siento que estoy en ese inicio de algo nuevo en lo que quizás cueste creer: esta organización sin fines de lucro que nombramos Gestando Sororidad y apenas está saliendo a la luz. Puede parecer una fantasía bienintencionada, me recuerda a la expresión que a veces tenía la gente cuando yo respondía sobre las toallitas: Sí, se lavan.

Es que Flor de Luna nunca tuvo fines de lucro tecnicamente hablando, y este proyecto sólo es fruto de su madurez. Todo lo que aprendimos estará puesto sobre la mesa, como pusimos aquellas primeras toallitas en ese banco de plaza, ahora sé que entonces también poníamos ahí nuestros corazones, y que eso tuvo una fuerza bárbara.

Sonrío de imaginar lo que puede pasar ahora, que somos tantas.

Tags | ,

07

Mar
2018

Un comentario

En Poesías

Por Noe Sánchez

Poemas para el #8M

En 07, Mar 2018 | Un comentario | En Poesías | Por Noe Sánchez

Les convidamos a escribir poemas para el 8M, para compartirnos, para leer en las actividades que organicemos en todo el pais, para disponer de ellos, para disfrutarlos.

1 –

La mujer nunca quiere coger

Hay que convencerla

Hay que enamorarla

Hay que comprarle el consentimiento

Porque el hombre siempre quiere y la mujer nunca

Si lo hace es porque accede

Es de onda

O porque la chamuyaron bien

Y algo de ganas le dieron

O porque está esperando amor

O se lo prometieron

Y entiende que así se consigue

Pero coger, coger,

Eso no quiere

Por ahí las tortas sí

O por ahí no cogen nunca

O una es medio macho

Y esa es la que convence a la otra

Porque si es mujer

Es seguro que coger

No le interesa

No es un fin en sí mismo

A lo sumo una herramienta

Para conseguir algo del hombre

Que por coger, lo que sea

No les hace un toque de ruido

Estar cogiendo siempre

Con alguien que no quiere?

 

Nemesia Schwarzenbach

 

2-

Voy a decirlo

me gustan las chicas

dicho así parece otra cosa

pero es ni más ni menos lo que quiero decir

me gusta que se pinten los pelos de arco iris

y se rapen

y se claven un alfiler en la nariz

y que todo eso les quede tan lindo

me gustan sus zapatillas maltratadas

sus buzos de Totoro

sus mochilas con pines de Evita

y de Harry Potter

me admira que gusten del animé

que toquen el violín

que escuchen músicas que no entiendo

hay una edad para entender cada cosa

adoro sus uñas con brillitos

lo extenso de su vocabulario

la soltura con la que pisan esta tierra

que hasta se diría,  les pertenece

me gusta que vayan a la marcha con flores rojas

que le discutan a la profesora de Historia

que sean presidentas del centro de estudiantes

que jueguen al futbol

que elijan escuelas técnicas

que voten

las miro caminar de la mano de otras chicas

o de algún muchacho

o de nadie

con una libertad que mi juventud no tuvo

o no supo disfrutar

me gustan esas chicas

algunas son hijas de mis amigos

y todas son hijas de un tiempo

un tiempo que, como la juventud,

no duró para siempre

pero nos dejó la marca imborrable de la plenitud

una sonrisa en los labios

una melodía para recordar

y volver a cantar cuando llegue el día

me caen tan bien esas chicas

y eso quiere decir que aún no estoy tan vieja

no tanto como para decir la juventud está perdida y esas cosas

aunque sí lo suficiente para mirarlas desde esta distancia

desde esta ternura

y esta esperanza

esperanza, sí

porque son estas chicas

las mujeres de un futuro no muy lejano

y quizás sean ellas

quienes suturen las heridas de hoy

y fabriquen nuevamente alegrías

mundos

revoluciones.

 

Florencia Ordóñez

Leer más

Tags | , ,