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  • Buenas tardes! Tenés uno que sea nene?
  • Hola! Mmm.. cualquiera puede ser nene
  • Pero casi todos tienen pelo largo
  • Hay nenes de pelo largo, pero bueno, mire, este tiene pelo corto
  • Ah pero tiene pollerita!
  • Bueno señora, este de acá tiene pelo corto y pantaloncito
  • Ay si pero la remera es rosa, no le puedo llevar ese, además tiene las pestañitas pintadas
  • Señora ya no sé qué decirle.. A mí me interesa venderle, pero pestañas tenemos todes y los colores están en el mundo para que los disfrutemos libremente, no le parece?

Quién inventó las reglas que no todxs pueden cumplir para entrar en un casillero? Quién dijo qué va aquí y qué va más allá? Quién le dio veracidad, legalidad a esas reglas? Quién pudo ser tan cruel y egoísta de coartar la pluralidad de nuestros cuerpos, de nuestra expresión de ser, de amar, de vivir? Quién le cortó las alas a nuestra diversidad? Quién nos impuso un color para no dejarnos pintar muchos más? Y mucho peor.. Quiénes cumplieron esas reglas tiranas sin oponerse, sin reaccionar, y condenaron la vida de quienes se atrevieron a desafiarlas?”

(Gabriela Mansilla – Mariposas Libres)

Imagen y texto: Sayi

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

 

Enlazadorx de mundos

quisiera desearte

un deseo

que desearon para mi

 

Que la libertad sea tu bien más preciado.

 

Enlazadorx de mundos

quisiera que la libertad sea para todes les niñes

para todes,

que puedan explorar y ser

en las diversidades de niñeces.

 

Enlazadorx de mundos

deseo que te expandas

como las plantas silvestres.

Ilustrción y texto de Fede

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

cada tanto necesito visitar

a la niña que soy

para que me enseñe

lo que tengo de ella

voy por un camino de tierra hasta su casa

es su infancia la que abre y me recibe

con asombro

quizá reconoce lo que tiene de mí

entonces nos quedamos hasta conmovernos

con el corazón tranquilo

la anciana que somos

un día

vendrá también

podría ser

ahora

nos miraríamos con la misma ternura

sin buscar

sabiendo

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba (argentina). Realizo gráficas feministas y de lucha, además de tareas de diseño y comunicación para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Elijo hacer mi trabajo tejiendo alianzas y redes de cuidados colectivos que pongan en jaque la fragilidad que el capitalismo y el patriarcado nos propone como forma de supervivencia, pero también que muestre otras formas de habitar y re-existir en este mundo.

galaxias, agujeros negros, estrellas fugaces

mates

circular, espiral, tridimensional

maya y venus

propio

dormir, yoga, danza

nuestros besos

sangre

caballitas y mosaicos

solar

otoño, invierno, primavera, verano y otra vez otoño

260, 11, 3, 2, 29, 16, 18, 6, 23

la montaña

ríos, mares, lluvias, lágrimas

bicicleta y caminar

lunar

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa)

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

todos los años 

en el calendario maya

existe un día verde

un día que no pertenece al año nuevo ni al viejo

que excede los ciclos de la luna

un único día del perdón 

recuerdo de la atemporalidad

terreno fecundo de las posibilidades 

su manera es la calma el arte el amor

un día fuera del tiempo

como esta pequeña piedra arrojada al agua

generando ondas transversales

en el sueño cósmico 

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Mitad de año. Solsticio de invierno. Inti Raymi. Año nuevo maya.. Por estas fechas me pongo ritualera. 

Siempre sentí que esta época del año exigía mucho de mí, un seguir y seguir que esto recién empieza. Pero mi cuerpo, así como el clima, siempre me pide otros ritmos, un frenar a respirar profundo, a meterme para adentro y charlar conmigo un rato, a cuidarme, a reponer energías. Y normalmente este sistema, este almanaque que habitamos, no te permite frenar en mitad de Junio. 

Este año, sin embargo, es diferente. Los tiempos y los modos no los determinó ni el año lectivo, ni un tal Gregorio nosecuanto. Pero tampoco las estaciones ni las cosechas, ni el sol, ni el frío. El tiempo, y lo que hacemos con él lo está determinando un virus. ¿No les resulta loquísimo eso?

Y no estoy queriendo entrar en si está bien o mal quedarse en casa, sino que me estoy preguntando por nuestros ritmos, por lo que nos ordena la cotidianeidad, por cuánta libertad tenemos sobre nuestro tiempo, sobre cómo lo pasamos.. 

Acá en el sur vivimos en una parte del mundo que pasa por cuatro estaciones. Los árboles cambian de color, pierden sus hojas, se vuelven a vestir de fiesta para después dar frutos. Ya sé que ya lo sabemos, y muchas veces algunes tenemos la suerte de poder apreciarlo y hasta de sacar una foto que muestre la magia. Otres sufren el frío en la calle o en sus casitas con mil hendijas, o el verano matador en jornadas de 12 horas bajo el sol. 

¿Por qué dejamos durante toda la vida que el capitalismo determine nuestro tiempo? Diciéndonos que es así que funciona, que no hay nada que hacerle… y ahora un virus viene a demostrarnos que puede cambiarse. 

¿Por qué nos cuesta tanto a nosotres decidir ese cambio?


Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar…


construimos una red

sumamos nuestras fuerzas

nos acompañamos

nos enredamos

creamos alianzas 

nos hermanamos 

trabajamos para sostener esa red

que nos sostiene

para nunca más estar solxs.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Déjalas solas unos cuantos días. Deja que les dé el sol, deja que les caiga la lluvia. Pronto
empezarán a crecer tus semillas.
(Arnold Lobel)

Una vez  me acerqué a una oficina porque tenía que cobrar un dinero y la chica que estaba del otro lado del vidrio me preguntó mi ocupación. “Escritora”, dije sin dudarlo. Y como soy muy culilla y tengo buena vista, pude ver como la muy chinwewencha escribía: “Desempleada”. Me fui del lugar pensando si no existiría la categoría “Escritora” en su planilla y puso cualquiera o a lo mejor pensó que eso no puede ser un trabajo o quizás que es un trabajo que no genera suficiente dinero como  para considerarlo un trabajo.

Ahora, mientras intento escribir algo sobre el trabajo en tiempos de aislamiento social preventivo y obligatorio, pienso que una de las cosas más perversas que nos hace este sistema capitalista y meritocrático es meterse en nuestras cabezas a tal punto que consideremos verdaderas cosas que en realidad son falsas. Porque en estos días de poca salida, poca juntada, poco horario y mucha casa, he llegado a pensar que “no estoy haciendo nada”. “No estoy haciendo nada” porque no estoy arriba de un escenario haciendo monólogos ni en una feria de libros en una plaza, no estoy usando el despertador ni la agenda para organizar mis tiempos, no estoy escribiendo casi nada y, sobre todo, estoy generando menos dinero que antes. Mientras “no hago nada” comencé a hacer una huerta en el patio de casa. Y mientras paleaba la tierra y sacaba yuyos me acordé de un libro que leí siendo muuuuuuy chiquita o seguramente me lo leyeron. Se trata de “Sapo y Sepo, inseparables”, escrito e ilustrado por Arnold Lobel. Es un libro de cuentos protagonizado por dos sapos muy amigos. Mi cuento favorito se llama “El jardín” y es un cuento en el que Sepo, con ayuda de su amigo Sapo, aprende que cultivar un jardín es algo hermoso aunque lleva tiempo y trabajo; y que ninguna semilla se transforma en planta si tiene miedo. Otro cuento que me gusta mucho se llama “Una lista”, y cuenta cómo  Sepo anota en un papel todo lo que planea hacer al día siguiente:

Lista de cosas para hacer hoy

-Despertarse

-Desayunar

-Vestirse

-Ir a casa de Sapo

-Dar un paseo con Sapo

-Almorzar

-Siesta

-Jugar con Sapo

-Cenar

-Dormir

Como ya había terminado con mis labores agrícolas de ese día, decidí hacer una lista, pero no de lo que pensaba hacer sino de lo que ya había hecho:

Cosas que he hecho en estos días

-Sembrar zanahoria, brócoli, acelga, cilantro y caléndulas.

-Tomar sol en el patio.

-Pensar en escribir un monólogo nuevo.

-No escribir un monólogo nuevo.

-Mirar videos de Gila y de Hannah Gadsby. Volver a ver “Friends” desde la temporada uno.

-Limpiar todo muy bien con lavandina.

-Hablar por teléfono con amigues sobre esta sensación de eterno domingo y de no estar haciendo nada o hablar de cualquier otra cosa y reírnos. La mejor parte fue la de reírnos.

-Hacer yoga con una profesora de youtube que vive en Berazategui.

-Cortarle las rastas a mi perra.

-Mantener la casa calentita después de las seis de la tarde.

-Abrigarme y salir a mirar la luna.

Fue bueno hacer la lista porque descubrí que no es cierto que “no estoy haciendo nada”. Estoy trabajando. A ritmo de semilla.

¡Hasta la victoria, always!

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.


en las imposibilidades habita
posibilidad
como en el tiempo en la quietud
de pronto no importa el escenario
desde el que digo casa amor poema
que decir es la guarida
el llamado que empuja
y que nos salva
la distancia y el miedo
ahora escribo a cualquier hora en cualquier sitio
como antes
y me doy cuenta

C.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.


Sacar belleza de este caos es virtud

(Gustavo Cerati)

Elegir un barbijo que combine con la remera, perfumarme con eau de lavandine a todas horas, amigarme con el cine de terror, volver a leer “Un mundo feliz”. Reírme, por no llorar.

Pero también, a veces, llorarlo todo y llorarlo bien.

Hacer reuniones clandestinas con amigas, en la esquina, con barbijo y bolsa de compras. Tener un “minuto” por si me para la policía, como les militantes de los setenta.

Cantar la marcha peronista en la ventana, a los gritos.

Descubrir que en mi patio hay por lo menos diez especies distintas de plantas con flores. Y en la cuadra, ni te cuento.

Odiar las videollamadas.

Amar las videollamadas.

Abrir tinder.

Cerrar tinder.

Preguntar más seguido que nunca ¿cómo estás? y que también me lo pregunten. Entender que el amor es, más que nada, una pregunta.

Pensar en todas las cosas que voy a hacer cuando esto termine. Pensar que quizás esto no termine nunca. Saber que es imposible imaginar el después. Vivir con dignidad el mientras tanto.

Sorprenderme haciendo cosas nuevas. Tejer redes con otres, aunque aislamiento. Usar como epígrafe una frase de Cerati, ¿quién me ha visto y quién me ve?

Cocinar galletitas de limón.

Hacer picnic al sol en el patio.

Disfrutar la soledad.

Temer la soledad.

Tener un arranque de ira divina y romper un vidrio. Recibir un mensaje de la casa de al lado: “¿Estás bien? Contá con nosotres”.  Saber que cada vidrio roto en mi vida, valió una certeza.

Esta vez fue: no quiero acostumbrarme.

Saber qué nos hace bien es intrincado. Ponerlo en práctica, más aún. Si en medio de esta película lo intentamos, ¡qué vacuna!

HLVA!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

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2018 marzo

31

Mar
2018

Sin comentarios

En ¡Hasta la victoria, always!

Por Noe Sánchez

Abuelita, dime tú

En 31, Mar 2018 | Sin comentarios | En ¡Hasta la victoria, always! | Por Noe Sánchez

-Abuelita, dime tú…

-Tú.

-¡Gracias, abuelita!

Cuando pienso en saberes ancestrales, lo primero que me viene a la mente es una abuela. Me imagino a la abuela de Valentina Tereshkova, la primera mujer astronauta, tejiéndole una bufanda a su nieta antes de abordar el Vostok 6, “porque debe estar frío allá en el espacio”. A la abuela del Che Guevara preparándole un tecito con yuyos para el asma. Y a la de Amy Winehouse diciéndole: “Nena, ¿sos feliz?”.

También pienso en las abuelas y madres de Plaza de Mayo, en la querida Emi Villares diciendo “La lucha no se aplaude, se acompaña o no se acompaña”, en esas mujeres que salieron a las plazas a pedir por sus hijos y hoy son un símbolo de dignidad y lucha. Esas mujeres me hicieron dar cuenta de algo: una cosa es el saber ancestral y otra muy distinta es la tradición. Porque lo que la tradición manda es que las mujeres se queden en casa ocupándose de “sus labores”, en vez de andar haciendo política por ahí. Entonces, ojo al piojo: valoremos los saberes de nuestras ancestras, las recetas, los tejidos, la conexión con la tierra y la espiritualidad, el goce de la maternidad y la pareja…pero tampoco comamos vidrio. El trabajo doméstico, por más cargado de ancestralidad que venga, es trabajo. Y no lo que nos quiere hacer creer la tradición patriarcal: que el trabajo doméstico es una expresión suprema del amor hacia nuestra familia y que por eso las mujeres debemos realizarlo sin recibir remuneración alguna. ¿¿¿Amor??? Hay algo que no me cierra. Porque todas las personas que trabajan en algo que realmente les gusta, lo hacen con amor. Entonces, supongamos que decido solicitar los servicios de alguna persona para que me cosa un vestido, me arregle la compu, me haga una torta de cumpleaños de Pepa Pigg o me enseñe a tocar el violín… ¿Puedo pagarle con besos  y abrazos? ¿O con un “te quiero” en negro ya alcanza?

Además de la tradición, el saber ancestral tiene otra gran enemiga: la moda. Y cuando digo moda también quiero decir superficialidad y snobismo.  Conozco personas que después de parir entierran la placenta porque es un ritual muy antiguo de no sé qué pueblo, que le hacen ofrendas a la Pachamama con caña y ruda y todos los chiches, que no se cortan ni una uña sin averiguar primero en qué fase lunar estamos y qué consecuencias espirituales tiene y que además, se compran toda la ropa en Benetton. Sí, sí, la cadena de tiendas de ropa de un italiano millonario que pretende adueñarse de toda la Patagonia sólo porque es millonario. Y como es millonario, el Estado argentino lo defiende. Tanto lo defiende que tuvo que mandar a la Gendarmería a matar a Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. Todo por proteger los intereses del italiano millonario. Para que te quede claro, joven argentina o argentino pacha -friendly: cada vez que te comprás una camperita Bennetton, tu bisabuela comechingona se va a revolver en su tumba. Y tu tatarabuela mapuche, va a venir por la noche a tirarte de las patas.

Retomando el tema de las tradiciones, voy a hacer una confesión: hay una de ellas que me resulta bastante simpática y es la tradición del brindis. Voy a brindar en esta ocasión por el represor genocida Luciano Benjamín Menéndez. Pero no porque se murió, ¿eh? Brindo porque se murió condenado.

Salud y justicia para todas.

¡Hasta la victoria, always!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Cecilia María
Cecilia significa ‘pequeña ciega’…
Cecilia María: pequeña mujer ciega que se dedica a construir imágenes.
Sin autorretrato ni biografía. Máquina sensible. Dibujante.
Podría ser un pavo real, un colibrí… o una chuñita.
La Telesita estacionada en una casa de colores.
Olvidada, para vivir recuerda, sin pausa ni prisa. Aprendiz.
Encomendada al Sol. Hija de la Luna. Manos planetarias al servicio del monte.

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14

Mar
2018

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe Sánchez

7 años, nuevo ciclo.

En 14, Mar 2018 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

Esta es la carta que escribo antes de que acabe el 13 de marzo de 2018. La escribo para mi y para mis compañeras. La escribo para las compañeras que tendré en el futuro.

El 13 de marzo de 2011 yo tenía un montón de cosas en la cabeza. Los preparativos para la feria, todo lo que no alcancé a hacer, llegar más o menos a tiempo… Estábamos en la organización, como parte de “El Enriedo Córdoba”, no tenía que hacerme cargo solo de mi puesto: había que colaborar con todo, invitar a las personas vecinas, llevar esto y aquello, presentarnos al micrófono y abrir el “escenario”. Nuestra experiencia en organizar eventos era nula, asi que íbamos y veníamos como hormiguitas resolviendo cosas.

Yo saqué las toallitas que habíamos hecho con mi compañero y las puse sobre un banco de la plaza. Eran unos colores super fuertes. Mucho después aprendería que aunque las enjuagara cien veces iban a seguir desprendiendo anilinas, y todavía más tarde hacer lugar a la sugerencia de Flavia de usar tintes naturales.
Esa tarde vendimos los primeros kits en los paquetes de harina de 1 kilo que usábamos poniéndolos del revés. Y se enteraron de la existencia de Flor de Luna como mucho unas 5 personas.

No tengo imágenes de la primera feria. Ésta fue otra de las primeras en San Vicente.

Tengo recuerdos difusos de las dos ferias que hicimos en esa plaza de barrio en Córdoba, necesito a mis compañeras para distinguirlas. La que me vuelve nítida es la sensación de hermosura. “El día que se abrió un portal”, como describía Gise la primera feria feminista en Jujuy hace algunos meses, en aquél momento también, algo de eso pasaba.

Yo no podía imaginar ese día que Flor de Luna se iba a convertir en algo tan hermoso y tan importante para la vida de tantas personas unos años después. En aquel momento desde afuera quizás no parecía nada, una “jipeada”, una fantasía de jovencitas ecologistas. Ya iba a conseguir seguramente yo un trabajo en serio con mi flamante título de Licenciada.

También me acuerdo de mi convicción. Con el planeta siempre a punto de quebrarse, yo intuía que si existía un futuro debía ser de cuidado.

Flor de Luna no nació soñándose exitosa en términos capitalistas. Solamente quiso ser un aporte, orgulloso y diminuto, a la construcción de un mundo con esperanza de vida. Una opción de amor a una misma, a las demás y a la Tierra, en un solo acto de resistencia.

Ahora se cumplen 7 años de este camino. En Antroposofía, cada 7 años se cierra un ciclo de maduración. Yo siento que estoy en ese inicio de algo nuevo en lo que quizás cueste creer: esta organización sin fines de lucro que nombramos Gestando Sororidad y apenas está saliendo a la luz. Puede parecer una fantasía bienintencionada, me recuerda a la expresión que a veces tenía la gente cuando yo respondía sobre las toallitas: Sí, se lavan.

Es que Flor de Luna nunca tuvo fines de lucro tecnicamente hablando, y este proyecto sólo es fruto de su madurez. Todo lo que aprendimos estará puesto sobre la mesa, como pusimos aquellas primeras toallitas en ese banco de plaza, ahora sé que entonces también poníamos ahí nuestros corazones, y que eso tuvo una fuerza bárbara.

Sonrío de imaginar lo que puede pasar ahora, que somos tantas.

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07

Mar
2018

Un comentario

En Poesías

Por Noe Sánchez

Poemas para el #8M

En 07, Mar 2018 | Un comentario | En Poesías | Por Noe Sánchez

Les convidamos a escribir poemas para el 8M, para compartirnos, para leer en las actividades que organicemos en todo el pais, para disponer de ellos, para disfrutarlos.

1 –

La mujer nunca quiere coger

Hay que convencerla

Hay que enamorarla

Hay que comprarle el consentimiento

Porque el hombre siempre quiere y la mujer nunca

Si lo hace es porque accede

Es de onda

O porque la chamuyaron bien

Y algo de ganas le dieron

O porque está esperando amor

O se lo prometieron

Y entiende que así se consigue

Pero coger, coger,

Eso no quiere

Por ahí las tortas sí

O por ahí no cogen nunca

O una es medio macho

Y esa es la que convence a la otra

Porque si es mujer

Es seguro que coger

No le interesa

No es un fin en sí mismo

A lo sumo una herramienta

Para conseguir algo del hombre

Que por coger, lo que sea

No les hace un toque de ruido

Estar cogiendo siempre

Con alguien que no quiere?

 

Nemesia Schwarzenbach

 

2-

Voy a decirlo

me gustan las chicas

dicho así parece otra cosa

pero es ni más ni menos lo que quiero decir

me gusta que se pinten los pelos de arco iris

y se rapen

y se claven un alfiler en la nariz

y que todo eso les quede tan lindo

me gustan sus zapatillas maltratadas

sus buzos de Totoro

sus mochilas con pines de Evita

y de Harry Potter

me admira que gusten del animé

que toquen el violín

que escuchen músicas que no entiendo

hay una edad para entender cada cosa

adoro sus uñas con brillitos

lo extenso de su vocabulario

la soltura con la que pisan esta tierra

que hasta se diría,  les pertenece

me gusta que vayan a la marcha con flores rojas

que le discutan a la profesora de Historia

que sean presidentas del centro de estudiantes

que jueguen al futbol

que elijan escuelas técnicas

que voten

las miro caminar de la mano de otras chicas

o de algún muchacho

o de nadie

con una libertad que mi juventud no tuvo

o no supo disfrutar

me gustan esas chicas

algunas son hijas de mis amigos

y todas son hijas de un tiempo

un tiempo que, como la juventud,

no duró para siempre

pero nos dejó la marca imborrable de la plenitud

una sonrisa en los labios

una melodía para recordar

y volver a cantar cuando llegue el día

me caen tan bien esas chicas

y eso quiere decir que aún no estoy tan vieja

no tanto como para decir la juventud está perdida y esas cosas

aunque sí lo suficiente para mirarlas desde esta distancia

desde esta ternura

y esta esperanza

esperanza, sí

porque son estas chicas

las mujeres de un futuro no muy lejano

y quizás sean ellas

quienes suturen las heridas de hoy

y fabriquen nuevamente alegrías

mundos

revoluciones.

 

Florencia Ordóñez

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