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Los lazos de amor, tercos, reviven

el romero evoca delicias invernales

la menta se expande, abraza y cuida

los geranios resisten al tiempo y las tormentas

la caléndula reina, generosa

los pensamientos vuelven, cambian, viven

el jazmín del país, ya va queriendo

la verbena, una fiesta

hasta el cactus florece como puede

pero no exageremos

la lavanda murió por causas evitables

el caracol depreda las raíces

la hiedra va invadiendo, venenosa,

toda entrada de luz

toda vía de escape

y esa araña

uy

esa araña

para mis tristezas, Violeta azul.

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación
y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y
ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de
escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en
varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como
feminista silvestre y anarco-peronista.

para las brujas horrorosas de los cuentos tradicionales

una ráfaga de amor y de justeza

una purga con tabaco en nombre suyo

los tiempos hilaron la metamorfosis

y puedo verlas andar

seguidas por los bichos

juntando yuyos de la pacha

clasificando medicinas

curando empachos y dolencias

hablando con los elementos naturales

con los espíritus de la tierra

y con los dioses

recibiendo información en sueños

rezando con la fuerza interna

leyendo en los astros y en las borras del café

en las manos y hasta en las hebras de pelo

atendiendo a la leyes metafísicas para conjurar la suerte

gozosas brujas

hermosas brujas

orgásmicas

luneras

comunitarias

silvestres

salú

al aquelarre abismal y su arcoíris

a las guardianas del poder no sistemático

no patriarcal

no científico

a las estrellas guías en la noche

a sus sahumos y a sus fuegos

sangre que sigue pulsando el corazón planetario

despierta

C.


Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Gilda Ibeas Madirolas es nuestra ilustradora invitada de allende los mares. Nació y vive en Madrid donde dibuja, baila, enseña y quién sabe cuántas cosas más, pues sol en Géminis. Pueden ver sus dibujos en instagram en @gim_ilustracion

Cada uno de los 4 elementos tiene sus diferentes estados,

a veces de calma y quietud,

otras de sanación y crecimiento,

a veces de activar y mover todas las estanterías,

otras de furia y destrucción.

No voy a enojarme con el fuego.

Voy a enojarme con los verdaderos culpables de este ecocidio.

Con el estado ausente, con la codicia ciega, con la perversa manipulación.

Y voy a dejar que el fuego vuelva a ese lugar de ritual sagrado,

de reunión a su alrededor,

de calor y alimento,

de pasión que nos motiva,

de juntada de brujes,

de mujeres bailando desnudas en la noche,

de faro que alumbra en lo oscuro.

Voy a dejar que el fuego me caliente el pecho,

y mantenga tibias las semillas del monte y de la vida.

Y voy a resguardar las semillas

y nunca dejar de plantar.

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes, esta Córdoba que nos une, y sus sierras, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Instagram: @sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

Para celebrar el ciclo de la abundancia

que se inicia con la temporada primavera/verano,

construimos un ritual

social y comunitario

ancestral.

Es un ritual donde todxs damos y recibimos,

intercambiamos saberes populares,

experiencias y semillas.

Semillas criollas, nativas y libres

que guardan en su interior el origen de la vida

pasado y futuro

historia y cultura

diversidad y soberanía

territorio.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Vino la primavera y yo
junto las flores de azahar 
del mandarino y los pomelos
coloco una mesa abajo
una silla aquí
un fuentón allá
anticipando un piso
a la danza imprecisa de los pétalos
recibo diariamente al enjambre de abejas que polinizan
como si hiciera algo importante
en este panorama del miedo y de la urgencia
de la manipulación mediática insalubre
y qué más puedo hacer 
si vivo con cítricos
que entregan sus flores de estación
mientras el mundo explota
es que los árboles no son del mundo
después
llevaré un frasquito a casa de una de mis hermanas
para que perfume el mate
porque mi hermana existe en lo cercano
qué maravilla
y algún amigo muy querido
seguramente
se llevará otro poco
y quedarán a mano
acompañando ritos personales
placenteros
amorosos
impostergables por eso
y por anclar el tiempo humano
a la verdad de unos árboles
que extienden en el patio
su gratitud

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba (argentina). Realizo gráficas feministas y de lucha, además de tareas de diseño y comunicación para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Elijo hacer mi trabajo tejiendo alianzas y redes de cuidados colectivos que pongan en jaque la fragilidad que el capitalismo y el patriarcado nos propone como forma de supervivencia, pero también que muestre otras formas de habitar y re-existir en este mundo. 

Cósmica / pla
 

Cuandoo con les compañeres del blog nos propusimos expresarnos desde el tema rituales de primavera, senti-pensé compartir acerca de los propios.

Pero luego, algo en mi me llamo a conocer otros rituales. Y busque acerca de la palabra ritual, que constituye un rito. Un rito es una costumbre o acto que se repite siempre de forma invariable. Y encontré, entre otros, sinónimos como ceremonia y celebraciones.

Desde allí es que “goglee” otros rituales , los cuales me llevaron a explorar ceremonias, y entonces me encontré con la ceremonia – rito – celebración del 21 de septiembre de los pueblos originarios.

En la página del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos en la parte del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas me encontré con la celebración Auti Willka Chika, la cual se presenta en el equinoccio de primavera, el tiempo de florecimiento y es cuando la pachamama se viste de colores . (Y también con el Pewv Xipantu, del 20 al 24 de setiembre, etapa o temporada en que se divide un año mapuche y se relaciona a los tiempos de brotes, coincidente con el comienzo de la primavera).

Continué buscando y llegué a la página de ACUMAR en donde encontré que el Auti Willka Chika forma parte de las celebraciones y conmemoraciones de las comunidades indígenas. Y es donde comienza el tiempo de florecimiento y el periodo de las lluvias. Además, es tiempo de Jisk’asata, (siembra) y también momento de esquilar al ganado para comenzar a hilar los tejidos. Y durante los días siguientes a su llegada, se honra la sabiduría de las mujeres ancianas.

En el facebook de Dirección Provincial de Antropología de Catamarca , menciona que esta ceremonia del Auti Willka Chika se representa en la Chakana, cruz andina que contiene el calendario ritual-agrícola. Esta cruz tiene ocho puntas en donde se expresan el número de ceremonias que se realiza en el mundo andino.

La primera es el solsticio de invierno. La segunda es la Auti Willka Chika, en el equinoccio de primavera y coincide con los botones de las flores que estallan, marca el periodo de las lluvias, se da lugar a la siembra de papa, también se inicia con la siembra de quinua, arveja y cebada, por otro lado se esquila el ganado.

Estas búsquedas, exploraciones, indagaciones para conocer otros ritos – ceremonias – celebraciones me llevaron a re-conocer nuevas maneras y modos. E incorporar en mi ser, cada vez más, los ciclos de la pachamama porque soy y somos parte de ella.

Y me detuve a senti-pensar en el agradecimiento por lo que trae cada periodo, temporada. Y alli, me detuve en las lluvias. Y quizá, a modo de rito propio, pedí. Pedí fuertemente la lluviecita -como tantos muches que los hicimos -, no solo para las cosechas y las siembras y el caudal de los ríos y lagunas y mares. Sino también por los incendios provocados, y que el agüita de lluvia nos lave y nos limpie, como humanidad, de estas intenciones de quemar la pacha de la cual somos parte.

  1. https://www.argentina.gob.ar/derechoshumanos/inai/celebraciones
  2. https://www.acumar.gob.ar/prensa/21-de-septiembre-auti-willka-chika/
  3. https://www.facebook.com/direcciondeantropologia/posts/auti-willka-chikael-gran-ciclo-de-la-cruz-andina-chakanaque-es-el-calendario-rit/2699858700033981/

Paola Lucero Antonietti – También Cósmica / pla (o viceversa) – Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos: ilustraciones, mosaico fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega. Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: Cósmica / PLA / Instagram: Cosmica.pla

Las infancias tienen un modo particular de habitar los espacios y lugares. Los dotan de lo lúdico, lo poético, lo esencial.

Desde hace algunos años, por esas cosas de la vida y de las sincronías lindas me ha tocado compartir talleres creativos y artísticos destinados a las infancias.

Y siempre, siempre, he tenido la suerte de aprender en esos encuentros. Estos aprendizajes me invitan a reflexionar acerca de las ciudades y arquitecturas para y con infancias. Observo, experimento y exploro maneras, modos, convites.

Por ejemplo, su habitar en los espacios puede ser desde bajar al piso, arrodillarse, ponerse en cuclillas, hasta corretear, dar vueltas y saltos. Y allí cambia la percepción de un lugar.

O también puede ser escuchar las voces acerca de imaginarios. Por ejemplo ciudades con gusto a helado, casas subidas a trenes, canchas de fútbol con cuatro arcos, rayuelas dibujadas en las nubes, recorridos por la ciudad montando pájaros.

Me sorprendo de la sabiduría de su cuerpo para interactuar entre y con el espacio. Y la versatilidad de adaptarse a cualquier lugar para jugar y re-inventarlo o darle otra forma o uso. De repente una mesa puede ser una casa o un montoncito de tierra una montaña para hacer piruetas o una pared es un lienzo para dibujar. (Me pregunto cuándo es que nos la olvidamos en el recorrido del tiempo y de ser adultxs).

Traen consigo la naturaleza. Porque se sienten parte de este todo. Siempre aparecen en las oralidades y dibujos: árboles frondosos, flores de las más diversas, perros compañeros, insectos gigantes y pequeños, soles de grandes rayos, tormentas bien azules, ríos y mares azules y cargados de peces, montañas imponentes, dinosaurios y dragones coloridos.

Se mueven por las veredas, las calles y las plazas en bicicletas, triciclos, caminando, corriendo, en helicópteros imaginarios o carritos de cartón. Y también con capas mágicas y con súper-poderes. Y en las marchas, son una fiesta.

Las arquitecturas se caracterizan por castillos embrujadas, panaderías floreadas con olor a medialunas, casas coloridas y con corazones, y casas de lxs amigxs y de lxs abuelxs, carritos de pancho y de choripan, cuchas de perros y de gatos, plazas y parques.

Este compartir es un recorte, un pequeño texto que expresa la sabiduría de las infancias en torno a los espacios que les gustan e imaginan. Y que me invita por un lado a re-pensar ciudades y arquitecturas con esta esencia y por otro lado a habitarlas desde estos modos.

Cuando quieran nos juntamos y nos vamos a la plaza en una nube con olor a aromito. Podemos jugar en las montañitas de tierra a rodar con el cuerpo. Y también dibujar un mural en el arenero. Ah! y después si nos da hambre, comemos. Yo elijo ir al carrito que está en la esquina de la plaza que vende ñoquis con salsa a elección. ¿Ustedes?

(La imagen Ciudad Helado es un dibujo de Catalina en un taller realizado en una escuela primaria a partir de las ciudades que nos gustan)

Ilustración: Catalina, 5to grado, Escuela Misioneros Salesianos, Alejandro Roca, 2017. Realizada en el marco de uno de los talleres del Leo Leo Qué Ves, dirigido por Paola Lucero Antonietti

Texto: Pao

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

  • Buenas tardes! Tenés uno que sea nene?
  • Hola! Mmm.. cualquiera puede ser nene
  • Pero casi todos tienen pelo largo
  • Hay nenes de pelo largo, pero bueno, mire, este tiene pelo corto
  • Ah pero tiene pollerita!
  • Bueno señora, este de acá tiene pelo corto y pantaloncito
  • Ay si pero la remera es rosa, no le puedo llevar ese, además tiene las pestañitas pintadas
  • Señora ya no sé qué decirle.. A mí me interesa venderle, pero pestañas tenemos todes y los colores están en el mundo para que los disfrutemos libremente, no le parece?

Quién inventó las reglas que no todxs pueden cumplir para entrar en un casillero? Quién dijo qué va aquí y qué va más allá? Quién le dio veracidad, legalidad a esas reglas? Quién pudo ser tan cruel y egoísta de coartar la pluralidad de nuestros cuerpos, de nuestra expresión de ser, de amar, de vivir? Quién le cortó las alas a nuestra diversidad? Quién nos impuso un color para no dejarnos pintar muchos más? Y mucho peor.. Quiénes cumplieron esas reglas tiranas sin oponerse, sin reaccionar, y condenaron la vida de quienes se atrevieron a desafiarlas?”

(Gabriela Mansilla – Mariposas Libres)

Imagen y texto: Sayi

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

 

Enlazadorx de mundos

quisiera desearte

un deseo

que desearon para mi

 

Que la libertad sea tu bien más preciado.

 

Enlazadorx de mundos

quisiera que la libertad sea para todes les niñes

para todes,

que puedan explorar y ser

en las diversidades de niñeces.

 

Enlazadorx de mundos

deseo que te expandas

como las plantas silvestres.

Ilustrción y texto de Fede

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

cada tanto necesito visitar

a la niña que soy

para que me enseñe

lo que tengo de ella

voy por un camino de tierra hasta su casa

es su infancia la que abre y me recibe

con asombro

quizá reconoce lo que tiene de mí

entonces nos quedamos hasta conmovernos

con el corazón tranquilo

la anciana que somos

un día

vendrá también

podría ser

ahora

nos miraríamos con la misma ternura

sin buscar

sabiendo

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba (argentina). Realizo gráficas feministas y de lucha, además de tareas de diseño y comunicación para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Elijo hacer mi trabajo tejiendo alianzas y redes de cuidados colectivos que pongan en jaque la fragilidad que el capitalismo y el patriarcado nos propone como forma de supervivencia, pero también que muestre otras formas de habitar y re-existir en este mundo.

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Hacia arriba

2018 junio

26

Jun
2018

Un comentario

En Poesías
Que Sea Ley

Por Noe Sánchez

Experiencias humanas

En 26, Jun 2018 | Un comentario | En Poesías, Que Sea Ley | Por Noe Sánchez

no te conté la impresión que me dio acompañarte al médico
a hacerte la eco
saber las semanas
que todo estaba en orden
que eran dos
sentía miedo de lo que seguía
de lo que ibas a hacer
de la decisión tomada
tristeza
pero ahí yo
no sé por qué
haciendoté el aguante
visitandoté después a ver cómo estabas
cómo te sentías
acordandomé de la vez que pensé en hacer lo mismo
pero al final fue sólo atraso prolongado
teníamos en ese entonces parejas estables
estudiábamos en la universidad
contábamos con el dinero que nos daban en casa para comprar apuntes
no queríamos ser madres…
no sé lo que pensaba entonces
no sé lo que pienso ahora
no podía ponerle palabras
estaba ahí
sin consejos
ni justificaciones
sin preguntas
mirando que todo transcurriera sin sobresaltos
según indicaciones
que esta vez fuera mejor que la primera
adolescente
maltratada
en un hospital público
ahora sé
que lo que duele es el juicio
ajeno propio
que la vida siempre está sembrando
que lo que acaba es una posibilidad
que seguirá otro curso
tampoco te dije nunca
que agradecí que hubieras juntado la plata para las pastillas
que había una socorrista del otro lado
que estás sana
que pude acompañarte
que elegiste
lo que consideraste
bien

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

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23

Jun
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

Violenta

En 23, Jun 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

Violenta la mentira
Violenta la opresión
De la maquinaria deshumanizada que aplasta sin compasión
Violenta la guerra en Siria y el silencio hecho millar

Violenta el saqueo de la tierra y su especulación
Los árboles talados y los bosques asfixiados de dolor

Violenta la hipocresía sostenida sin razón
Del cerco mediático y los medios de (des)información
Que financian secuaces sin corazón
Violenta las familias durmiendo en el borde del cordón

Violenta la extensión de las sociedades de control
El exterminio de los líderes que buscan la libertad por encima de la sumisión

Violenta el Estado cómplice que oculta información
¿Qué pasó con Santiago Maldonado? y que digan ¿qué le hicieron a Rafael Nahuel?
Violenta los ministros de este gobierno del horror
Disfrazados con caras de cartón

Los abortos clandestinos en una fría habitación
Violenta el no poder contarlo
Violenta la acusación
La opinión ajena sobre lo que es mi decisión
Violencia sobre nuestros cuerpos
Desbordados de potencia y contradicción
Violenta el vértigo previo al salto
El deseo que empuja
La vida que insiste, brota y resplandece en una flor
 
 

 
 

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos. Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: federica Jachymiak 

Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

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Nuestra venganza es ser felices

En 20, Jun 2018 | 4 Comentarios | En ¡Hasta la victoria, always!, Que Sea Ley | Por Noe Sánchez

Tú me quieres virgen
tú me quieres santa
tú me tienes harta
(Mujeres creando)

Hay algo que me encanta hacer cada vez que camino por las calles de una ciudad o un pueblo y es observar los graffittis en las paredes. El otro día, caminando por el centro de Córdoba vi uno que decía: “Ay, qué pena que me da, la mamá de Macri no supo abortar”. Pero le habían tachado la palabra “abortar” con fibrón negro. ¿Qué onda? Si te molesta tanto y estás en la onda censuradora, podrías haber tachado todo, ¿por qué sólo “abortar”? Tengo la sensación de que a muchas personas les da miedo la palabrita. Como si leyeras la palabra “aborto” y ¡zas! te abortaras encima. Sí, definitivamente hay mucho miedo. Miedo a decir las cosas por su nombre y a que las mujeres hagamos con nuestra cuerpa lo que se nos cante. Miedo a la palabra aborto, a la palabra cuerpa (“porque no está aceptada por la Real Academia”) y sobre todo miedo a la palabra feminismo. Por eso, queridas lectoras, voy a exponer acá algunas cosas que las feministas no hemos hecho nunca y que tampoco vamos a hacer, ni siquiera ahora que la Ley de interrupción voluntaria del embarazo ya tiene media sanción:

No vamos a vender empanadas de feto para poder viajar al Encuentro nacional de mujeres. Seguiremos sacrificando para estos fines a otros mamíferos cuyo asesinato es socialmente aceptado  tales como vacas y pollos. Quizás también asesinemos alguna que otra acelga para delicia de las comensales vegetarianas.

-No vamos a secuestrar embarazadas felices para obligarlas a abortar ni nos vamos a embarazar masivamente para poder abortar gratis, como tampoco nos hemos embarazado antes “para cobrar un plan”. La maternidad será deseada o no será. Tan simple como eso.

-No vamos a destruir la lengua por decir cuerpa o nosotres, porque la lengua es algo dinámico y en constante transformación, de lo contrario es una lengua muerta. Antes de escandalizarse por el lenguaje inclusivo, piensen que en la provincia de Córdoba, donde vivo, la expresión de uso más popular es “che culiau”.

-No vamos a salir en patota a degollar hombres al grito de “¡Muerte al macho!” en venganza por  los femicidios.

Tranquilas. Tranquilos. No vamos a hacer ninguna de esas cosas. Porque el feminismo no es un movimiento de revancha, es un movimiento de igualdad y de lucha por los Derechos Humanos.

Cuando estaba en Bolivia vi un graffitti hermoso de un grupo de feministas de allá que se llaman Mujeres creando. Decía: “Nuestra venganza es ser felices”. Y no hay felicidad sin libertad y sin derechos. Por eso defiendo la educación sexual, los métodos anticonceptivos y el aborto legal, seguro y gratuito. Para que ninguna mujer tenga que morir en abortos clandestinos. Para que ni la Iglesia ni el Estado decidan sobre nuestras cuerpas. Para que todas podamos ser felices.

 

¡Hasta la victoria, always!

 

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

ilustración: Agustina Molina

Agustina Molina nació en 1989. De niña vivió en Villas Ciudad de América, una localidad de las sierras cordobesas, donde la gente atesora el gesto antiguo y la mano caliente, como el pan de la tierra.
Es antropóloga, ama las estrellas, los caballos, el limón, el ajo y el ají. Le encanta la poesía, pintar y bailar. Confía profundamente en que la revolución será feminista y, en que junt*s con lucha y organización popular podemos derrotar la ofensiva neoliberal.

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18

Jun
2018

Sin comentarios

En ¡Hasta la victoria, always!

Por Noe Sánchez

Mariposas

En 18, Jun 2018 | Sin comentarios | En ¡Hasta la victoria, always! | Por Noe Sánchez

¡Mierda! Son las siete y cuarenta y cinco, otra vez me dormí. Prendo la radio. Jean. Remera negra. La rubia del clima anuncia treinta y ocho grados de máxima. Y yo de jean y remera negra porque la vieja explotadora me dijo que así tenía que ser, si no qué van a decir los clientes. No tengo para taxi, me voy a tener que comer la puteada y que me descuenten el presentismo por llegar quince minutos tarde, otra vez. Jean, remera negra, colectivo lleno y el apoyador serial nuestro de cada día. Por suerte, además de jean y remera negra, la vieja explotadora me exige que use tacos. Le clavo la plataforma de quince centímetros en pleno dedo gordo del pie al apoyador serial y con mi mejor sonrisa de pelotuda digo “¡Uy, perdón!” mientras toco el timbre. Cruzo a los pedos la plaza San Martín. Se me acerca una flaca de anteojos con un volante: “Te invito a una marcha…es contra la violencia hacia las mujeres”. Agarro el volante y sigo caminando. Quiere conversar, me sigue: “Es importante que vayas, las mujeres tenemos que unirnos contra la violencia y la explotación”. Pienso en mi jefa y en el presentismo. “Estoy llegando tarde al laburo”, me excuso. La flaca de anteojos insiste en explicarme todo lo que dice el volante, que es una página impresa de los dos lados: “Es en homenaje a las hermanas Mirabal, que en 1960…” La corto en seco con mi mejor sonrisa de comprensión: “Mirá flaca, te prometo que en los quince minutos que me dan de almuerzo me lo leo todo”. Apuro el paso y llego al bar. El viejo jeropa ya está instalado, puntual, esperando su desayuno: cortado en jarrito con edulcorante y una media luna. Me pongo el delantal mientras la vieja explotadora me amenaza con no sé qué cosa. Prendo la tele para no escucharla. La rubia del clima vuelve a anunciar treinta y ocho grados y mientras le sirvo el

desayuno al viejo jeropa y este aprovecha para mirarme el orto sin ningún disimulo, escucho sin querer la conversación de un tipo y una mina en la mesa dos. Hablan sobre la rubia del clima y semejante mini que no le tapa nada y si la cosifican o no la cosifican. Me pongo a secar vasos y me pregunto si la rubia del clima se vestirá así porque a ella le gusta o si sus jefes le dirán como a mí que así tiene que ser y si no qué van a decir los clientes. Se me cae un vaso. La vieja explotadora me caga a pedos delante de todos y dice que lo va a descontar de mi sueldo. Levanto los vidrios del piso con mi mejor sonrisa de “Necesito conservar este trabajo de mierda como sea” y me pregunto si a la rubia del clima le descuentan el día de trabajo cuando anuncia que va a hacer treinta y ocho grados y de repente hace cuarenta y dos. La tele me aturde. Creo que para eso la prendo. “Pasamos a las noticias: femicidio en barrio Oña. Una mujer asesinada a golpes por su ex pareja delante de su hijito de dos años”. Los de la mesa dos siguen discutiendo sobre la rubia del clima y sus mini faldas. Parece que es el tema del día. Desde la mesa tres me hace señas una doña con pinta de maestra. Paga el cortado con cien pesos y se niega a aceptar el vuelto. “Es mucha propina”, le digo. “Una colaboración, por lo del vaso”, me dice y se va y casi no me deja tiempo para agradecerle con mi primera sonrisa verdadera del día y de repente no sé por qué me acuerdo de mi seño de primer grado y se me pianta un lagrimón. Me seco las lágrimas con el delantal mientras pienso que soy una boluda y que seguro que me está por venir y escucho al viejo jeropa que me grita “Mamita, ¿me traés otro café?”
Y esta vez se lo digo.
Siempre lo pienso, pero esta vez se lo digo:
“Mirá viejo pelotudo, no soy ni tu mamá ni tu novia, así que andala cortando con lo de mamita traeme otro café”.
Me escucharon.
Me escuchó el viejo jeropa y me escuchó la vieja explotadora.
Llegadas tarde reiteradas, rotura de vaso, insulto a un cliente. Hoy me echan.
Camino por el centro sin rumbo fijo. Tiro el delantal en un tacho. Llego a la Cañada. Me gustan la Cañada y sus tipas, esos árboles con nombre de mina rea. Me saco las plataformas de quince centímetros y quisiera meter los pies en el agua. Disfruto de la extraña sensación de tener, por primera vez en cuatro años, una tarde libre. ¿Cómo será ser una tipa libre?
No lo sé.

Pero quizás sea una buena idea ir a la marcha.

 

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

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14

Jun
2018

Sin comentarios

En Poesías

Por Noe Sánchez

Viva y libre me quiero

En 14, Jun 2018 | Sin comentarios | En Poesías | Por Noe Sánchez

 

por exagerada me salvé

y porque había empezado a preguntarme

si no habría otra manera…

un día me agarró del cuello

fue la primera vez

no quise comprobar si la segunda

extremé los límites

observé lo tóxico

lo enfermo

dejé de contribuir

libré a su suerte

abrí la puerta

 
y me fui antes

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

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05

Jun
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

¿Autoconocimiento?

En 05, Jun 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

En un primer momento, al intentar abordar el autoconocimiento, indefectiblemente nos encontramos con una serie de preguntas que, podríamos decir, nos adentran en las ramas de las reflexiones sobre nuestras existencias. Preguntas que a la vez, sus respuestas merecerían mucho detenimiento, posibilidad que excede este pequeño escrito. Pero bien, tan sólo para reconocerlas, podemos empezar por explicitar algunas de ellas: ¿qué conocemos cuando queremos conocer?, ¿Qué compone ese conocimiento? ¿Cómo ha llegado eso a ser parte del mismo? ¿Cómo conocemos? ¿Qué conocemos? ¿Qué es conocer?

Podríamos decir que todos los aspectos que componen nuestro lenguaje, han sido definidos de antemano por mediaciones y filtros discursivos,  a partir de pujas de intereses que buscan significar los modos de estar y ser-en-el mundo, en cada contexto en particular. Por tanto, lo que conocemos, o creemos conocer, se remonta a construcciones sociales realizadas a través del tiempo que dotan de sentidos peculiares al movimiento en el mundo corpóreo de las  ideas. Estructuras que hacen que nos remitamos a determinadas imágenes y representaciones cuando enunciamos esos pensamientos.

En nuestras sociedades latinoamericanas, signadas por los procesos coloniales que impregnaron nuestros saberes de concepciones nordatlánticas del mundo, de formas de estar-siendo atravesadas por el capitalismo y el patriarcado de alta intensidad, lo que tenemos a disposición para conocer está jerarquizado de acuerdo a intereses característicos de este tipo de cosmogonías forjadas al hielo del pensamiento dualista cartesiano y racional. En este sentido, para deshilvanar lo relativo al autoconocimiento necesariamente nos debemos retrotraer a la consideración del “auto”- “conociemiento”. Auto, como manera de designar a un individuo con connotaciones particulares, que, como propone este lenguaje, puede “conocerse” a sí mism*. Conocimiento que, como decíamos recién, es construcción social y subjetiva a la vez ¿Qué es el individuo? ¿Cuerpo- mente- persona? La escisión del pensamiento cartesiano característico del pensamiento preponderante de las sociedades occidentales, dista de otras concepciones que tienen lugar en diversas cosmovisiones, sobre todo la de los distintos pueblos indígenas y de países asiáticos. 

El individuo propuesto en las sociedades denominadas occidentales, está fuertemente atravesado por la construcción del pensamiento médico científico de la biomedicina, que ha construido modos de entender el cuerpo y las personas en contextos sociales determinados.

Eduardo Menéndez (2009) llama Biomedicina a lo que comúnmente llamamos “medicina”, con el objetivo de especificar esta peculiar y hegemónica forma de comprender y actuar sobre los procesos de salud, enfermedad y atención. La misma surge como tal en Europa a partir del siglo XVIII, teniendo características particulares, historias, actores, disputas, intereses, etc. Como lo señala Michel Foucault en distintos trabajos (2000, 2003, 2008) es posible concebir la expansión de la biomedicina en concordancia con las necesidades  de control social de las sociedades urbanas modernas, en pleno crecimiento. Así se observa a su desarrollo necesariamente correspondido con lo que las ciencias sociales han definido vastamente como la emergencia del sujeto moderno con sus peculiares representaciones del cuerpo, proceso que podemos ubicar a fines de siglo XVI y comienzos del siglo XVII, período en el que se asentaban las bases para el desarrollo del capitalismo industrial moderno. Aquí, la noción de individuo indiviso, auto-transparente, dueño de sí, centrado en sí mismo va a calar muy hondo sentando bases fundamentales de la cultura moderna occidental contemporánea; estando esta configuración del sujeto imbricada en la concepción binaria del mundo desde la cual se piensa y se vive la escisión mente/cuerpo.

Así, es en este marco en donde se escabulle la intención de que para definir a este sujeto ya no tendrá mucho sentido la relación con el conjunto. Él es en él mismo, coherentemente centrado en él y el cuerpo será la expresión privilegiada de la persona (Vigarello, 2005).
>La Biomedicina, en tanto saber y práctica supone que el sujeto o más bien, el cuerpo, que estudia y que cura, es el que venimos definiendo como “moderno”. Una materia biológica objetiva, mensurable y accesible. Consiguientemente con los planteos de Paul B. Preciado (2002), el presupuesto moderno del cuerpo se basa en la creencia según la cual éste entraña un grado cero o una verdad última, una materia biológica dada, la cual, de algún modo, determina muchas de las experiencias sociales de los sujetos, sobre todo en lo relacionado con su sexo y su género. Es a partir de este “grado cero” que la ciencia moderna afirma poder investigar y dar cuenta, como si esta fuese una tabla rasa, carente de significados, pre-lingüístico, pre-cultural, pre-tecnológico. Este cuerpo es, en términos de Roland Barthes (2010), un cuerpo mitológico: no tiene historia, su imagen está protegida y nos protege de la amenaza de cuerpos-monstruos, es el cuerpo que logra configurarse como el Universal, la unidad medida, el Uno, es el cuerpo tautológico ya que se define en sí mismo (“el cuerpo es el cuerpo”), no se explica –en términos de Barthes, verifica- porque es autoevidente, se explica en sí mismo. La imagen privilegiada de ese cuerpo es la del varón blanco, clase media y heterosexual.

De esta manera, la Biomedicina propone acceder al conocimiento de este cuerpo en tanto entidad biológica y neutral. Su objetivo es describirlo, analizarlo, medirlo, dar cuenta detallada y minuciosamente de él, sus profundidades y vericuetos misteriosos y oscuros, con el fin de curarlo y protegerlo de las enfermedades y patologías. Definiendo qué son y qué no son patologías, determinando el abanico de posibilidades dentro de lo que se considera curación y por tanto enfermedad. Todo este proceder se le es concedido a esta disciplina por haberse establecido como dominante con su notable ejercicio de poder, productor de “efectos de verdad” en torno a los cuerpos.  

En este sentido, Thomas Laqueur (1994) afirma que el cuerpo de la Biomedicina es estable, ahistórico, sexuado, es el fundamento epistemológico de las afirmaciones normativas sobre el orden sociosexual. De este contribuye a pensar el sexo como una construcción histórica que se encuentra profundamente marcada por el poder político y androcéntrico del género.

En resonancia, Donna Haraway (1991) propone pensar la naturaleza como un tropos, es decir, como significando en contexto, situado. Es figura, construcción, artefacto, movimiento, desplazamiento. La naturaleza es un lugar común y una construcción discursiva poderosa, resultado de las interacciones entre actores semiótico-materiales, humanos y no-humanos. En relación a esto propone pensar la Biología (y lo hacemos extensivo a la Biomedicina) como un discurso, no como el mundo viviente en sí, al mismo tiempo que afirma que la Ciencia es un relato de matriz capitalista y androcéntrica.

La intención aquí es mantener la tensión que ofrece la materialidad expuesta del cuerpo con la tensión performativa que generan las representaciones de él, pensando a la producción de representaciones hegemónicas como funcional a las construcciones del poder.

En este sentido, retomamos las preguntas iniciales sobre el conocimiento, y por tanto, sobre el autoconocimiento, y le adosamos otra, de las tantas posibles: ¿quién conoce qué?

 

Conocerce a sí mism* es indudablemente un acto de reconocimiento del entramado social que también nos compone, nos hace y nos reformula de manera constante. Conocer la multiplicidad que nos recorre sería, ni más ni menos, que abrirnos a mareas de preguntas.

 

El acto de preguntar como una de las tantas formas privilegiadas de conocer el mundo. Quienes buscan darnos respuestas de qué somos, y cómo debemos vivir, contribuyen sólo a adosarnos particulares formas preestablecidas de conocer.  Escarbar rebeldemente en las trayectorias que subyacen a es respuestas fijas, contribuye a reconocer que hay infinidad de saberes-conocimientos silenciados, inconmensurables. Comenzar a desentramar el ovillo nos permite aventurarnos en el transcurrir de la disputa por acceder a conocimientos subyugados, conocimientos emancipatorios que podemos crear y recrear, criando modos de relacionarnos que nos permitan arrebatar aquello que nos dicen que las cosas son como son, para desarmarlas y barajar de nuevo. “El” conocimiento, es meramente una de las tantas expresiones de “los” múltiples conocimientos- saberes que nos hacen conocer y recorrer los mundos de determinadas maneras. Por tanto, abrir brechas a ese “único” conocer- ejercicio de poder- es un acercamiento breve y sustancioso hacia componer el mundo que soñamos.


Agustina Molina nació en 1989. De niña vivió en Villas Ciudad de América, una localidad de las sierras cordobesas, donde la gente atesora el gesto antiguo y la mano caliente, como el pan de la tierra.
Es antropóloga, ama las estrellas, los caballos, el limón, el ajo y el ají. Le encanta la poesía, pintar y bailar. Confía profundamente en que la revolución será feminista y, en que junt*s con lucha y organización popular podemos derrotar la ofensiva neoliberal.

Ilustración: Federica Jachymiak Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

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