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Derechos humanes 

digamos

todo lo que no existe 

en hechos

una hipocresía mundial

una lucha constante y encarnizada

una consigna rota antes de su creación

un olvido iniciático

un anhelo de supervivencia

una renegociación sistemática

un premio de papelitos

palabras con valor de ley que no se cumplen en millones de casos

en coordenadas diversas

memorándum de la única responsabilidad amorosa impostergable

trabajo interno externo

ayuda-Memoria

mantra que repetimos como herramienta

para que une pueda 

pedir auxilio

y recibirlo

recomponer su cara en la ajena

recordar

ser 

reconocido

por alguien

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Instagram: @fedenbici

 El primer proyecto de IVE (Interrupción voluntaria del embarazo) se presenta en el año 2007,  ingresaría posteriormente al congreso siete veces más. Es entonces cuando cobra protagonismo de la mano de las luchas feministas que progresivamente adquieren una visibilidad contundente. El  año 2018 sería clave, es tratado por primera vez con la fuerza de la lucha en la calle, con la mirada múltiple de las diversidades, con los debates ampliados, las cosmovisiones, los partidos y las agrupaciones políticas y sobre esta disyuntiva, las redes como canales protagónicos de intercambio de ideas. Aunque es finalmente rechazado por el Senado con tan solo 7 votos de diferencia.

  De todo este debate, el tema harto confesado es la verdadera posibilidad de decidir sin morir por interrumpir un embarazo. En este marco, la presencia de testimonios se convierte en la principal herramienta de empatía. Son los casos que comenzaron a multiplicarse, saliendo de la oscuridad confesados desde las redes, contando las historias en primera persona, poniéndole palabras a todo lo que durante años se había silenciado. 

  Los discursos clandestinos emergieron de todas partes: personas con capacidad de gestar que, con y sin posibilidades económicas, atravesaron la clandestinidad, poniendo su vida en riesgo. A pesar del fantasma de la muerte que encierra esta elección, decidieron igual sobre sus cuerpos y cuerpas. La principal barrera social es el miedo, miedo a morir, a sobrevivir con culpa, a no tenerla, a sufrir desde el silencio, al no poder parir cuando se decida, a anteponer los proyectos personales al destino materno. Este último, representado tantas veces en la vida de las mujeres como una acción de inercia, unidireccionada a estereotipos rígidos de felicidad por haber cumplido con una misión social. Mucho menos incluye a las diversidades y la posibilidad de xaternar de manera alterna. Claramente el placer de estos cuerpos y cuerpas no forma parte del universo de lo posible, incluso el castigo está relacionado a una contraprestación del deseo. Los discursos sobre la adopción se esgrimen una vez más desde una visión utilitarista de las mujeres y personas con capacidad de gestar, como meros envases descartables. Sin importar la psique de quien esté por parir, debe ser medio para aquelles otres que no pueden ser xadres, objetualizándonos e imponiéndonos nuevamente un modelo de sacrificio por les demás. 

 Siguiendo esta lógica, los discursos de los grupos autodenominados “pro-vida” focalizan en argumentos que buscan seguir clandestinizando el aborto, relativizando las cifras de mujeres muertas, la capacidad de decisión, desde la visión del castigo. Pero este castigo excede la mirada legal ya que trasciende al territorio de lo moral, el deber ser. Harto escuchado en radios oficiales monopólicas el discurso del Portal de Belén, en el que se impone la visión de la vida desde la concepción, la criminalización de las personas que deciden sobre su cuerpo y por último hace referencia a un supuesto error o falta cometido por estes, perdonado por “la misericordia de dios”, invitando a resarcir la culpa a cambio de unirse a sus filas. 

  El 2020 se nos presenta como un desafío, nuevos actores van a protagonizar lo que se presiente como un momento histórico de nuestra Nación. En este sentido, el actual presidente ya expuso que iba a presentar un proyecto de ILE (Interrupción legal del embarazo) lo que conlleva para el arco político un posicionamiento explícito sobre el tema, generando una revisión del mismo dentro de los sectores que, en principio, podrían estar en contra y son simpatizantes o propios de la nueva gestión de gobierno. Esto renueva las expectativas, sobre todo para quienes estamos a favor de que la clandestinidad sea el viejo recuerdo de una mirada oxidada hacia las personas con útero, lo que decidimos, nuestro deseo, nuestro derecho al placer y a una vida libre de violencias. Hay algo que en este tiempo hizo que supiéramos que no hay vuelta atrás, el debate no sólo abrió la puerta a un discurso contrahegemónico, sino que nos unió como movimiento, nos invitó a formarnos, a buscar herramientas de diálogo y sobre todo a salir de la clandestinidad en la que nos creíamos envueltas y aisladas. Porque hemos decidido unir voluntades y no callarnos, porque damos nacimiento a esta revolución, porque solas, nunca más. 

Luciana Gómez  tiene 39 años. Es Licenciada en Letras Modernas. Acompaña hace ya casi cuatro años a mujeres en situación de violencia. Coordina talleres de género en diversas instituciones educativas y además es docente.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba. Realizo gráficas feministas y de lucha, además de hacer carteles, flyers y demás tareas (trabajo) de diseño para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento, como asambleas locales, colectivos internacionalistas de solidaridad, medios feministas independientes, etc. Son imágenes que recorren las sensibilidades que me atraviesan como parte de un gran colectivo que lucha por un feminismo de clase, de color, internacionalista, que respete y ponga en el centro los procesos disidentes colectivos, en defensa de todas las formas de vida, políticos, comunitarios, sexuales, identitarios, antirracistas, etc. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Facebook e Instagram: @emitxin

 (…) la memoria funciona haciendo y deshaciendo el relato. De alguna manera si la historia forma como un archivo, un archivo cerrado, fijo, la memoria es como una especie de virus que va descomponiendo el archivo y que va rearmándolo, tragándose partes –que pueden reaparecer- y reconstruyéndolo de otra manera.

(Pilar Calveiro)

En lo preciso de esta ausencia
En lo que raya esa palabra
En su divina presencia
Comandante, en su raya
Hay Cadáveres

(Nestor Perlongher)

Desde hace rato estoy pensando que para la entrada de marzo del blog quiero escribir sobre las memorias del terrorismo de Estado. Claro que, cuando comencé a pensar en esto, pensaba que este iba a ser un marzo “normal” en el que las personas se reunirían en sus organizaciones y espacios y harían asambleas para organizar una marcha en conmemoración y repudio del golpe de Estado de 1976 y que seguramente esa marcha iba a ser tan multitudinaria como lo viene siendo desde hace varios años. Y en eso, llegó el coronavirus. Y entramos en emergencia sanitaria. Y se suspenden recitales y partidos de futbol y cierran centros culturales. Y ya es un hecho que el 24 de marzo no habrá marcha. Quizás la haya más adelante, quizás encontremos otras formas (no masivas, no presenciales…) para recordar ese día a las miles de personas desaparecidas por el terrorismo de Estado en los cerca de 600 centros clandestinos de detención, tortura y exterminio que funcionaron en todo el país durante la última dictadura cívico-militar-eclesiástica. Y qué maravillosa oportunidad que nos brinda el bichito este para recordar que hay cosas que no controlamos y que todo puede cambiar de un momento a otro, hasta lo que creemos inamovible. Y que las memorias, como dice Pilar Calveiro, son políticas, no son neutrales, están en permanente transformación y surgen desde las urgencias del presente. Y que memoria jamás puede ser tradición o costumbre. Y pensándolo desde ahí, y sabiendo que ese pensamiento no surge de una flaiada del momento porque me cancelaron una actividad y tengo tiempo libre; sino que es parte de una construcción colectiva; es que puedo hacer esta reflexión.

Soy hija de setentistas. Ya lo dije, ¿no? Mi mamá es sobreviviente del D2, el centro clandestino que funcionó en pleno centro de Córdoba entre 1974 y 1983. Ahí, al ladito de las campanas. Mi familia fue una de las tantas que tomó el camino del exilio y como consecuencia de eso pasé los primeros años de mi vida en España. No digo esto porque piense que decirlo me habilita a hablar sobre el terrorismo de Estado más que a otras personas. Lo digo porque la única forma que encuentro para hablar de cualquier cosa es a partir de mi experiencia personal y porque pienso que todas las personas que nacimos entre el 76 y el 83 fuimos afectadas por el terrorismo de Estado, incluso las que dicen “a mí no me pasó nada”. Me remito a mi historia personal también porque lo peor que nos hizo el terrorismo de Estado es que lleguemos a pensar que no nos pasó nada. Yo también lo pensé al regresar de España a los dieciséis años. Años después comprendí las palabras exilio, sobreviviente, centro clandestino de detención, desaparecidos, empecé a ir a las marchas del 24 de marzo, me acerqué a la organización H.I.J.O.S.convencida de que no me iban a admitir porque tenía mamá y papá y resulta que sí me admitieron porque, como decía un afiche que casi me choqué al entrar al local por primera vez, “Todos somos hijos de una misma historia”. Y en el compartir con las compañeras y compañeros, en los talleres en escuelas, los escraches a genocidas, las marchas, aprendí muchas cosas más; por ejemplo que la identidad y la memoria se construyen tanto desde lo individual como desde lo colectivo. Fue entonces cuando comenzaron a formar parte de mi identidad algunos símbolos. El pañuelo blanco, la flor roja y una cifra: 30000. 

30000 compañeros desaparecidos, presentes. Ahora y siempre.

Y un día en una marcha vi un cartel que decía 30400. Y como no sabía qué significaba, pregunté. Y me explicaron que ese 400 representa a las víctimas del terrorismo de Estado gays, lesbianas, travestis, trans y bisexuales; y que hubo un miembro de la CONADEP, el rabino Marshall Theodore Meyer, que denunció que esas personas recibieron un trato especialmente sádico y violento en los centros clandestinos en los que estuvieron secuestradas.

Debo confesar que, como persona educada en un sistema cis hétero patriarcal, en un principio minimicé esa información. Sinceramente, me parecía una boludez reivindicar el 30400. “Si siempre dijimos que los compañeros desaparecidos eran treinta mil, está bien, reivindiquemos a les desaparecides LGTB, pero entendamos que están dentro de esos 30000 por los que reclamamos históricamente”.

“Históricamente”.

Como diría Cantinflas, ahí está el detalle. Porque ¿para qué nos sirve la historia si no es para entender que la existencia es transformación? ¿Para qué nos sirve la memoria si no es para reescribir la historia, recordando lo que antes habíamos olvidado, resaltando con rojo sobre lo tachado, sumando otras voces, otros colores, otros puntos de vista a un relato que jamás va a estar cerrado del todo? ¿Y para qué queremos discutir la legitimidad de un número sobre otro si el número verdadero no lo vamos a saber nunca? Porque fueron muertes clandestinas perpetradas por un sistema ilegal, violador de derechos y que actuó en las sombras. Los únicos que saben a cuántas personas masacraron son los perpetradores. Y no lo van a decir nunca. Ya los hemos visto en los tribunales, defendiéndose con argumentos retrógrados, culpando a las víctimas. Nunca han colaborado en la búsqueda de la verdad y la justicia. Ni lo van a hacer. Porque son el enemigo. Son la muerte. 

Del otro lado, nosotres: las personas que reivindicamos la lucha de las, los, les desaparecides, que eran obreras, sindicalistas, estudiantes, maricas, putas, peronistas, trostkistas, anarquistas, mujeres, travestis, comunistas, amas de casa, bandoneonistas, arquitectas, profesores, villeros, adolescentes, embarazadas, artesanos, policías. Sí, también policías y militares y toda diversidad humana que se nos pueda ocurrir porque toda la sociedad fue víctima de ese horror. No hubo dos demonios, hubo una sociedad atravesada por el autoritarismo y la violencia. Hubo un plan sistemático para acallar voces disidentes e implantar un sistema económico injusto contra el que hoy seguimos luchando.  Y en esta lucha, con las Abuelas y Madres como faro, estamos todes: feministas, aborteras, maricas, travestis, trolebuseras, familiares de desaparecidos y personas tan jóvenes que se diría que “no lo vivieron”, sobrevivientes de centros clandestinos y sobrevivientes del femicidio nuestro de todos los días, personas que dicen desaparecidos y personas que dicen desaparecides, pancartas que dicen 30000 y pancartas que dicen 30400. Y bienvenidas sean esa diversidad y esas diferencias, porque desde ahí se construyen los consensos en una sociedad democrática. Y si todavía no hay un consenso, relajemos, tengamos paciencia, sororidad y escucha. Confío en que el destino de las memorias es crecer y no replegarse y doy la bienvenida a los símbolos que interpelan lo que creíamos permanente, porque multiplican memorias y plantean preguntas. Lo homogéneo, lo estático, lo prolijito y sin fisuras, mejor se lo dejamos a los milicos.

Compañeras, compañeros, compañeres desaparecides ¡Presentes!

Hasta la victoria.

Siempre.

 

1 “Puentes de la memoria, terrorismo de Estado, sociedad  y militancia”, en revista “Lucha armada en la Argentina” número 1. http://americalee.cedinci.org/wp-content/uploads/2019/03/LUCHA-ARMADA-01.pdf

2 “Centros clandestinos de detención en Córdoba”, publicación del Archivo provincial de la memoria y la Comisión provincial de la memoria de Córdoba, 2009. http://www.apm.gov.ar/sites/default/files/centros_clandestinos.jpg_.pdf

3 Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, regional Córdoba https://www.facebook.com/hijoscba/

4 La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) fue una comisión creada por el presidente de la ArgentinaRaúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983 con el objetivo de investigar las reiteradas y planificadas violaciones a los derechos humanos durante el período del terrorismo de Estado en Argentina en las décadas de 1970 y 1980.

5 Están denuncias fueron mencionadas por Carlos Luis Jáuregui en su libro “La homosexualidad en la Argentina”, Tarso Ediciones, 1987.

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) – Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega. Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Te voy a decir qué es la libertad para mí: no tener miedo.

(Nina Simone)

El idioma de una flor / Ilustración de Federica Jachymiak

Pisar el césped. Fijar carteles. Hablar con el conductor. Portar armas. Besarse en las vías del tren. Ingresar con mascotas. Comer y beber en este sector. Tomar fotografías. Circular sin traje de baño. Fumar. Salivar. Correr. Nadar. Alimentar a los coatíes. 

¿Será que eso es la libertad? ¿Hacer todo lo que está prohibido?

Entonces, imaginemos un mundo sin prohibiciones donde cada quien pueda hacer lo que quiera, cuando quiera, como quiera, cuando quiera y si quiere. Debo confesar que lo que me estoy imaginando se parece más a una película de terror que a cualquier otra cosa. Porque ponele que para mí y para mis amigas la libertad consiste en subirse al techo, bailar en la cocina en culo y vincha o respirar hondo riendo a carcajadas. Maravilloso. Pero ponele que para mi vecino de la esquina la libertad consiste en subirse al techo con una escopeta, jugar al tiro al blanco con esas tres locas que bailan en culo y vincha en la terraza de enfrente y luego respirar hondo riendo a carcajadas. Listo, película de terror. Entonces, ¿será verdad eso de que mi libertad comienza donde termina la tuya y qué sé yo? Siempre me pareció una frase horripilante, de ese sentido común construido a base de Cadena tres y TN. Me niego. Tiene que ser más complejo. Además eso que dicen de la libertad también lo dicen de los Derechos Humanos: “¡Tis dirichis tirminin dindi quiminzin lis míis!” “¡Cállese, señora, los derechos son colectivos, indivisibles e irrenunciables!” 

Está bueno pensar la libertad como un derecho porque entonces aparece la dimensión de lo colectivo. Porque la libertad puede ser un verano al pie de la montaña, tomarse un heladito muy tranquila o sentir el viento en la cara andando en bici. Pero si vivimos en un mundo donde no todas las niñas tienen acceso a un heladito, donde las vacaciones o las bicicletas son un privilegio…entonces no vivimos en un mundo libre.

Y sí, la libertad también es un estado de la mente, una necesaria ilusión, un sentimiento de comunidad con el Cosmos, una vivencia personal e intransferible que quizás no depende del contexto. Pero vivimos en contexto y nuestro contexto es una sociedad patriarcal donde las mujeres aún no podemos decidir sobre nuestro cuerpo y somos sancionadas por abortar, por amamantar en público o por estar en tetas en la playa. Donde a las pobres, las negras, las travestis se les cierran un montón de puertas. Y si hay puertas cerradas no hay libertad. Y si el precio a pagar por abrir esas puertas es la cárcel o la muerte, menos que menos.

¿Será entonces que la libertad no existe? ¿O es sólo el nombre de un hipermercado?

No, no creo eso, para nada. Pienso más bien que la libertad es algo en construcción, que va tomando forma con cada paso, con cada decisión. Que se fortalece cada vez que superamos un miedo o desobedecemos un mandato. Cada vez que luchamos contra una injusticia o nos preguntamos por qué. Cada vez que elegimos sin miedo, o a pesar del miedo. Cada vez que la ejercitamos, como un músculo. No es un don que se nos entrega al nacer, como un regalo de hada madrina, es más bien un territorio a conquistar en lo personal y en lo colectivo. Porque una sociedad es más libre si cada vez hay más personas que tienen las posibilidades concretas de serlo. Y para eso existen dos condiciones necesarias: feminismo y justicia social.¡Hasta la victoria, always! *


*Como con todos los temas que me resultan difíciles, para escribir sobre la libertad pedí una ayudita a mis amigas. Gracias a Silvia Kowalczuk, Victoria Chabrando, Lucrecia Fernández Kuri, Carolina Montachini, Florencia Allende Dozo, Laura Ezpeleta, Virginia Rozza, Yamila, Diana Righini, Luciana Mora, Juliana Bonacci, Marina Rinaudo, Coty Urán, Jimena González Gomeza, Sol Morais, Andrea Bustos, Eliana Oliva, Humildad Ríos Escalona, Irene Díaz, Daniela Furtado, Carina Tumini, Sol Arellano, Mariana Palmero, Angela Cornejo, Valentina Rojas, Gisella Ahumada, Gladys Fernández, Gabriela Gómez, Soledad Sandiano, María Paula Peressini Peynet y Leticia Ressia por sus hermosos aportes.



Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Federica Jachymiak Cordobesa, artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, Impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes.

Contacto: fede.jachymiak@gmail.com

Instagram: fedenbici


en territorio guaraní

antes de la conquista

no existía la palabra libertad

porque todo era libre

porque nada era preso

esas ideas no significaban cosas

y no precisaban nombrarse

lo que era vivía en comunión

como el pulso del árbol y el latido

me dijo un día un poeta correntino que quiero tanto

en una siesta de mate

que una palabra es una pequeña muerte

una oposición

una distancia

nesá asó

dice él apareció después

cuando los españoles esclavizaron territorios de América del Sur 

imponiendo a sus habitantes éxodos kilométricos

hacia trabajos forzados

nesá asó

para decir que alguien se había soltado la cadena

que juntos lxs ataba en el camino obligado

nesá asó

y echaba a correr

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica



Sembrar

tiene un encanto especial

sobre todo el día

en que se descubre que

la ramita brota.

Federica Jachymiak Cordobesa, artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, Impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes.

Contacto: fede.jachymiak@gmail.com

Instagram: fedenbici

qué bien que no esperé a casarme

para compartir el sexo y el amor

imaginate

ni a tener pareja para ser feliz

ni a parir hijes para crear

ni a cobrar más  dinero para salir de viaje

ni a conseguir nuevo trabajo para renunciar al viejo

ni a jubilarme para descansar

ni a tener una casa propia para sembrar “mis” plantas en la tierra

qué bien

todas las veces bien

estar boyando en el espacio que me cabe

con tantas puertas abiertas

sin calcular los resultados

de flexionar un picaporte

hay formas de hacer las cosas

de ver al rededor

de asumir el tiempo

y qué mujer sería

no ésta

claro

qué bien

todas las veces bien

solo esperar el sol

la lluvia

el mar

el beso

no para ser feliz

para mojarme

C.

Ilustracioón:

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Texto:

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura para adultxs, y de lectura y escritura lúdica para niñxs. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permitetambién se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

“Nadie pondrá asfalto ni olvido a tu mirada,
ni a tu profunda energía mujer que me heredas.”
Pamela Valdebenito Pérez

  

En el día de muertas, quise recordar a todas las asesinadas por la violencia machista. Sobre una mesa cubierta con un mantel bordado coloqué bandejas con toda clase de alimentos, botellas de vino, jarras con agua, muchas cosas dulces: calaveritas de azúcar y chocolate, zapallo en almíbar, pan dulce con fruta, sin fruta, vegano y para celíacas. Para que sus almas se repongan luego del largo viaje. En la mesa puse también flores con nombre de mujer: jazmines, margaritas, rosas, violetas, azucenas, fresias, diamelas, iris, alelíes…también claveles rojos y nomeolvides. Para que sepan que no las olvidamos. Encendí doce velas violetas, para que su luz las guíe en el camino. Colgué papel picado de colores, para que el viento mezca sus almas y sus colores las alegren. Dejé en el altar algunos objetos: piedras de cierto tamaño, un palo de amasar, tijeras de podar y otras de costura, afiladas y brillantes; una elegante pistola calibre 22 con empuñadura de nácar que perteneció a alguna bisabuela, según dicen. Porque en el inframundo también es preciso defenderse. Luego empecé a juntar portarretratos: uno ovalado y metálico, otro rectangular de madera, grandes, chiquitos, antiguos y modernos. Pero no alcanzaron. No hay portarretrato y no hay foto y no hay memoria individual que pueda recordar los nombres de todas, los rostros de todas, sus sonrisas, sus miradas. Porque cada treinta horas una mujer, cada treinta horas una travesti, cada treinta horas una torta, cada treinta horas una niña. Cada treinta horas una que salió sola, que usaba el vestido corto, que no se la vio venir, que se metió en una calle oscura, que tenía al enemigo en su casa, que se atrevió a desobedecer. Cada treinta horas una y otra y otra más mientras corto el pan dulce y otra más mientras pongo las flores en agua y así no hay altar ni memoria que alcancen.


Entonces recordé que la memoria es colectiva. Que la mujer que no es recordada en este altar, lo será en aquel o en aquel otro. Que todas mis tus nuestras muertas piden justicia y respeto. Justicia y respeto por las muertas, las vivas, las sobrevivientes en cada calle de esta ciudad y de este país y
de este mundo. Que cada noviembre se encienden los altares y se marcha por las calles y se pintan las paredes para repetir como una oración:


Se va a caer
Lo tiramos
Ni una menos
Se va a caer
Lo tiramos
Ni una menos
Se va a caer
Lo tiramos
Ni una menos
Hasta la victoria
Siempre.

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

 

Federica Jachymiak Cordobesa, artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias. El impulso es el amor por la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes.

Contacto: fede.jachymiak@gmail.com

Instagram: fedenbici

ya no creo en el cielo ni en el infierno

dudaría incluso de las reencarnaciones

como postura

para atender ahora

qué importa a dónde van

si van

lxs muertxs

no me preocupa si la pasarán mejor

aunque peor me cuesta imaginar

de más está decir

existen

estarán en lo exacto

como la estrella y el pez

la luz

los agujeros negros

   

no alcanzo a conocer su empuje ni su estela

apenas interpreto

percibo circunstancias

ninguna claridad

pero con “mis” muertxs

privadxs públicxs

voy ligandome

como una flor a un jardín

les doy margen en la memoria del agua que me nutre

les celebro

les dedico

esta manera de ser vida

con su perfecta porción de muerte

ineludible

el mismo vestido

hilvanado

con igual aguja

felices todos nuestros días

como los días del mar

que merece la orilla

sin dilaciones


C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permitetambién se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) – Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega. Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

La industria textil y de la moda nos han impuesto parámetros y estereotipos acerca de cómo debemos vestirnos, como deben ser nuestros cuerpos, nuestras pieles. 

Nos muestran fotos de mujeres irreales, de situaciones casi irrisorias y desestimantes de nuestras cuerpas reales: menstruantes, gestantes, creadoras, posibilitadoras, emancipadoras….

Pues bueno, la industria alimentaria hace lo mismo.

En los productos  que se ofrecen en las grandes cadenas alimenticias la mayoría o gran parte de estos rotulan: 0% grasas – 0% calorías.

             O sea: 0% de vitalidad – 0% de amor propio.

Como pretenden que cualquier ser humano pueda vivir sin ingerir calorías??.  NECESITAMOS calorías para vivir!!  Las calorías son el combustible de nuestro cuerpo, debemos incorporar diariamente cierta cantidad de calorías para que el cuerpo las emplee en  funciones vitales y fundamentales.

Y NECESITAMOS grasas que alimenten nuestro cerebro para poder así pensar, poder cuestionar y discernir estos mensajes monstruosos…

Más allá del cuestionamiento que pueda realizar acerca de si lo que ofrece la industria alimentaria puede considerarse alimento (de hecho yo no creo que lo sea);  lo que pongo en cuestión es estos rótulos  de 0% cualquier cosa.

Porque a esta altura, todas sabemos muy bien cómo comunicar, cómo influenciar y cómo convencer  con las imágenes. Y si detrás de estas imágenes hay millones de dólares en intereses, el poder para comunicar es muy poderoso.

Y así estamos, por un lado una industria que nos dice a quién nos deberíamos parecer y como deberían ser nuestros rostros y por el otro lado otra que nos dice que seamos un 0.

Hay infinitos números, infinitas posibilidades de alimentarse, de crearnos, de reinventarnos, de nutrirnos. Elijamos 1, 2, 10, la cantidad de números que querramos.

Hay infinitos alimentos provistos por la madre tierra, que se nos ofrecen generosamente; alimentos desprovistos de procesos industriales y que contienen calorías y grasas saludables y vitales.

Elijamos con libertad y amor opciones que nos enriquezcan y nos abran a la posibilidad de construir lo que decidamos y deseemos ser.

Virginia Basualdo

                                                                                                                                         Instagram: @lamujermaiz

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2017 diciembre

31

Dic
2017

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Por Noe Sánchez

Flor de Luna: una enredadera de flores

En 31, Dic 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

“Me encanta formar parte de esta enredadera, como ya lo he dicho en una ocasión, se siente muy lindo, y hay mucha sororidad, somos tantas sin conocernos, a lo largo y ancho de Argentina, y sin embargo nos conocemos.”

“Se va enredando enredando/ como en el muro la hiedra/ y va brotando brotando / como el musguito en la piedra” Sin pausa y sin prisa crece esta enredadera y nosotras también crecemos en ella. Creciendo desde el trabajo amoroso y compartido, desde la práctica y la reflexión y otra vez la práctica…

Hay algo en este proyecto, como una chispita que nos refleja de algún modo en el interior y nos va convocando, quizás sea el amor que ponemos en lo que hacemos, como dice la mechi:
Me da mucho amor formar parte de esta enredadera de hermanas, que a través del proyecto de Flor de Luna, de todos estos “productos” que son hermosos y hechos con mucho amor, hay un mensaje muy intenso y r-evolucionario de volver a nuestra fuente que es nuestra madre, nuestros ciclos naturales, nuestras raices. Un mensaje de reconexión con la pacha, a través de nuestro autoconocimiento de la ciclicidad. Amo Flor de Luna por el concepto, por eso elegí formar parte. Amo a las mujeres que entretejen de manera colaborativa y cooperativa.

Quizás sea el deseo intenso que compartimos de hacer esta revolución ¡Revolución de la tela señoras y señores! De todo lo que, para nosotras, trae consigo esta transformación.

Cerramos el 2017 siendo más de 100 compañeras, en todo el país compartiendo nuestras producciones, es decir compartiendo toda esta intención, todo este impulso creador por una realidad de más respeto y cuidado para las personas y la Tierra-Gaia. Somos también las costureras, somos las compañeras que marcan y cortan tela, las que arman kits y pedidos. Somos las compañeras que tiñen con tintes naturales y las que se entrenan en el oficio de la serigrafía en el taller de Sororidad. Escritoras blogueras, ilustradoras y dibujantes, somos quienes diseñan, quienes idean, quienes ayudan a pensar la organización, la administración, la coordinación entre todas y el acompañamiento a las compañeras que se van sumando a vender, las que publicamos en redes, las productoras audiovisuales y de audio para radio y para compartir por telefonía.

“La red me enseñó mucho, entre eso a sentirme parte de un circulo de amorosas mujeres que impulsan y crean y contagian. Me enseñó otros tiempos. A respetarnos los tiempos y los estados y los ciclos. A tomar conciencia que no estamos solas. A la hermandad. A confiar más y más en lo que una puede aportar y el compañerismo de seguir tejiendo y compartiendo.”

Hacemos el ejercicio de desear -con deseo de mamíferas-, e intencionar sabiendo que vamos a estar ahí poniendo el cuerpo para hacer realidad, ni bien se abra el nuevo ciclo:
… Seguir empoderando la energía femenina de cada una de nosotras y desde ahí ir sanando a nuestra tierra y a nuestros hombres, desde el amor, la comprensión, la paciencia, la ternura, el sostén, que son hermosas cualidades de nuestra energía como mujeres.
… Seguir construyendo la conciencia de esta feminidad que nos desborda y que nos enciende. Y que esta conciencia se difunda entre todas nuestras hermanas.

Flor de Luna nos convida a conectar con nuestro ser profundo y también a pensarnos como mujeres y trabajadoras en este mundo que nos quiere arrastrar cotidianamente a la desconexión y el individualismo. Y nos convida desde un lugar amoroso, sin verdades reveladas ni dogmatismos.

Como quien convida un mate.

Mi deseo es que en 2018 sigamos ampliando la ronda, hasta el infinito y más allá!


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13

Dic
2017

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En Sin categoría

Por Noe Sánchez

Otros mundos posibles

En 13, Dic 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

Buscar formas alternativas para abordar la desesperanza que foguean los medios de comunicación, intentando reforzar el aislamiento, la discriminación y otras problemáticas psicosociales que agudizan el malestar, parece ser la tarea de estos días. Aparece como respuesta la necesidad de enlazar hilos para generar la reapropiación al tejido comunitario, la que se da solo a través de la vivencia, es decir de la experiencia hecha cuerpo y reincorporada como práctica subjetivante.

Este tejido comunitario no es homogéneo, está formado por una diversidad de modos de ser y estar en el mundo. Por una variedad de prácticas colectivas que se fundan en la cotidianeidad de los días.

Lo esencial es el afecto que se da en las relaciones que sostienen esas prácticas. Así el reconocimiento del otro desde la alteridad parece ser la condición para que la experiencia sea reveladora.

Hay un mundo que se cae, un nuevo mundo que quiere nacer y en el medio todas nosotras rearmando las partes, haciendo abono para transformar la muerte en bella vida. Para llegar a ese lugar la apuesta se vale de la capacidad de invención.

Se hace tarea volver a la imaginación, a la productividad creativa como un espacio a reconquistar ya que se ubica como una capacidad estratégicamente usurpada, que fue fisurando en la historia la autonomía lúdica del ser. Así estos pequeños actos de todos los días se consolidan como batallas de resistencia, que subvierten el orden impuesto y aparentemente fijo.

Se apuesta a imaginar para crear luego otros mundos posibles. Mundos basados en nuevos modos de relación donde prime la solidaridad y el apoyo mutuo. Después de todo se trata de esta misma trama vincular que compartimos, tejida a partir de una diversidad de hilos que hacen a las prácticas cotidianas de cada una y de todas colectivamente.

Bibliografía:

  • Bang, C. (2016). Creatividad y salud mental comunitaria. Tejiendo redes desde la participación y la creación colectiva, Buenos Aires: Lugar

 

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos.
Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital
Contacto: agos.rassetto@hotmail.com

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09

Dic
2017

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En Poesías

Por Noe Sánchez

Las cosas que se tejen más acá del poder son libertad

En 09, Dic 2017 | Sin comentarios | En Poesías | Por Noe Sánchez

así dicen las mujeres de palenque de san basilio
primer territorio libre de colombia
fundado por negres que fugaron
su esclavitud
en épocas coloniales

así cuentan
que antes
los espacios entre las trenzas
eran caminos
para esquivar la esclavitud

señales visibles a los ojos compañeros

mapas de liberación

y los peinados bultosos
escondites
para guardar semillas y herramientas

así las mujeres
estrategas audaces
perviviendo
dicen

por eso se juntan a peinar con otras
y trenzan de acuerdo a lo que escuchan
y tejen las redes del presente
y oyen la vida
y son comunidad

sin miedo

mensajes dichosos
festejos propicios
encuentros
triunfos
entregados
en ojos
iguales

que atienden

así dicen las mujeres de palenque de san basilio
primer territorio libre de colombia
y cuando cuentan
su voz es un latido
que resuena
un pulso

que canta

un corazón

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: LaPao Cósmica

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica o viceversa –
Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.
Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, anotadores, cuadritos, murales,  fanzine.
Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo.
Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones.
Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas.
Facebook: LaPao Cósmica y/o Muralenado ANDO –
Mail: lapaocosmika@gmail.com

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02

Dic
2017

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En Sin categoría

Por Noe Sánchez

Mujeres en Resistencia

En 02, Dic 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro. Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Catavi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:
Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.
El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta. Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.
Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar.

(Eduardo Galeano)

Si cinco mujeres voltean una dictadura, imaginemos 80.000.

El Encuentro Nacional de Mujeres se realiza en Argentina hace 32 años. La última edición tuvo lugar en Resistencia, Chaco, el pasado mes de octubre. Durante tres días, mujeres de todo el país nos encontramos para debatir, denunciar, formarnos, tejer redes y principalmente celebrar. Porque si algo tiene el ENM es una energía celebratoria, festiva, exultante, con esa alegría desbordante que solo produce la lucha colectiva. En Chaco confluyeron mujeres de organizaciones partidarias, estudiantiles, territoriales, sindicales, de Derechos Humanos, integrantes de colectivos artísticos y barriales…y también mujeres que fueron individualmente, a vivir la experiencia del encuentro y nutrir su hacer cotidiano de otras voces. Algunas íbamos por primera vez, otras participan todos los años; a todas nos cambió la vida. Porque el encuentro y el debate con quien es tu igual, pero quizás piensa distinto, es algo que siempre deja marcas, genera preguntas, nos saca de los lugares cómodos y complacientes donde a veces nos ubicamos. Debatir sobre derechos sexuales y reproductivos, desempleo, pobreza, trabajo sexual, aborto, femicidios, violencia; nos cambió la vida. Pensar los Derechos Humanos en este contexto de extrema vulnerabilidad que vivimos, con un Estado que nos pone en peligro a todos, pero más a las mujeres, a las pobres, a las presas, a las trans; nos cambió la vida. Preguntarnos juntas: ¿Qué hicieron con Santiago Maldonado?, ¿Por qué el derecho de un europeo millonario vale más que la lucha ancestral de un pueblo? Marchar juntas exigiendo igualdad, respeto, desafiando al enemigo principal: el miedo. Todas esas cosas nos cambiaron la vida. No solamente a cada una de las participantes; también al país, al mundo, a la historia. Porque lo personal es político y político es pensar que nada está dicho de una vez y para siempre, que todo se puede cambiar, absolutamente todo: se pueden cambiar las leyes, el idioma, se puede cambiar de sexo, se puede y se debe cambiar todo lo que nos oprima.
No le vamos a regalar la palabra cambio a los empresarios que hoy nos gobiernan. A los cómplices del terrorismo de Estado que planean ajuste y represión con un discurso de autoayuda. Porque nosotras, las mujeres organizadas, también queremos un cambio. Solo que nuestro cambio quiere un mundo más y más grande, donde quepamos todas y todos, donde nadie quede afuera. El de ellos tiende al achicamiento, aspira a un pequeño mundo meritocrático, sólo para elegidos.

En Chaco, en octubre, fuimos 80000 mujeres diciéndole a quien quiera escuchar que acá estamos y no nos vamos a callar nunca más. Y que el mundo va a ser un lugar mejor cuando todas, todos, todes, seamos feministas

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Mechita
Mercedes Machado
Arquitecta+Ilustradora
Integro el dibujo a mano con procesos digitales.
Nací en la Rioja, vivo en Córdoba, Arg.