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construimos una red

sumamos nuestras fuerzas

nos acompañamos

nos enredamos

creamos alianzas 

nos hermanamos 

trabajamos para sostener esa red

que nos sostiene

para nunca más estar solxs.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Déjalas solas unos cuantos días. Deja que les dé el sol, deja que les caiga la lluvia. Pronto
empezarán a crecer tus semillas.
(Arnold Lobel)

Una vez  me acerqué a una oficina porque tenía que cobrar un dinero y la chica que estaba del otro lado del vidrio me preguntó mi ocupación. “Escritora”, dije sin dudarlo. Y como soy muy culilla y tengo buena vista, pude ver como la muy chinwewencha escribía: “Desempleada”. Me fui del lugar pensando si no existiría la categoría “Escritora” en su planilla y puso cualquiera o a lo mejor pensó que eso no puede ser un trabajo o quizás que es un trabajo que no genera suficiente dinero como  para considerarlo un trabajo.

Ahora, mientras intento escribir algo sobre el trabajo en tiempos de aislamiento social preventivo y obligatorio, pienso que una de las cosas más perversas que nos hace este sistema capitalista y meritocrático es meterse en nuestras cabezas a tal punto que consideremos verdaderas cosas que en realidad son falsas. Porque en estos días de poca salida, poca juntada, poco horario y mucha casa, he llegado a pensar que “no estoy haciendo nada”. “No estoy haciendo nada” porque no estoy arriba de un escenario haciendo monólogos ni en una feria de libros en una plaza, no estoy usando el despertador ni la agenda para organizar mis tiempos, no estoy escribiendo casi nada y, sobre todo, estoy generando menos dinero que antes. Mientras “no hago nada” comencé a hacer una huerta en el patio de casa. Y mientras paleaba la tierra y sacaba yuyos me acordé de un libro que leí siendo muuuuuuy chiquita o seguramente me lo leyeron. Se trata de “Sapo y Sepo, inseparables”, escrito e ilustrado por Arnold Lobel. Es un libro de cuentos protagonizado por dos sapos muy amigos. Mi cuento favorito se llama “El jardín” y es un cuento en el que Sepo, con ayuda de su amigo Sapo, aprende que cultivar un jardín es algo hermoso aunque lleva tiempo y trabajo; y que ninguna semilla se transforma en planta si tiene miedo. Otro cuento que me gusta mucho se llama “Una lista”, y cuenta cómo  Sepo anota en un papel todo lo que planea hacer al día siguiente:

Lista de cosas para hacer hoy

-Despertarse

-Desayunar

-Vestirse

-Ir a casa de Sapo

-Dar un paseo con Sapo

-Almorzar

-Siesta

-Jugar con Sapo

-Cenar

-Dormir

Como ya había terminado con mis labores agrícolas de ese día, decidí hacer una lista, pero no de lo que pensaba hacer sino de lo que ya había hecho:

Cosas que he hecho en estos días

-Sembrar zanahoria, brócoli, acelga, cilantro y caléndulas.

-Tomar sol en el patio.

-Pensar en escribir un monólogo nuevo.

-No escribir un monólogo nuevo.

-Mirar videos de Gila y de Hannah Gadsby. Volver a ver “Friends” desde la temporada uno.

-Limpiar todo muy bien con lavandina.

-Hablar por teléfono con amigues sobre esta sensación de eterno domingo y de no estar haciendo nada o hablar de cualquier otra cosa y reírnos. La mejor parte fue la de reírnos.

-Hacer yoga con una profesora de youtube que vive en Berazategui.

-Cortarle las rastas a mi perra.

-Mantener la casa calentita después de las seis de la tarde.

-Abrigarme y salir a mirar la luna.

Fue bueno hacer la lista porque descubrí que no es cierto que “no estoy haciendo nada”. Estoy trabajando. A ritmo de semilla.

¡Hasta la victoria, always!

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.


en las imposibilidades habita
posibilidad
como en el tiempo en la quietud
de pronto no importa el escenario
desde el que digo casa amor poema
que decir es la guarida
el llamado que empuja
y que nos salva
la distancia y el miedo
ahora escribo a cualquier hora en cualquier sitio
como antes
y me doy cuenta

C.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.


Sacar belleza de este caos es virtud

(Gustavo Cerati)

Elegir un barbijo que combine con la remera, perfumarme con eau de lavandine a todas horas, amigarme con el cine de terror, volver a leer “Un mundo feliz”. Reírme, por no llorar.

Pero también, a veces, llorarlo todo y llorarlo bien.

Hacer reuniones clandestinas con amigas, en la esquina, con barbijo y bolsa de compras. Tener un “minuto” por si me para la policía, como les militantes de los setenta.

Cantar la marcha peronista en la ventana, a los gritos.

Descubrir que en mi patio hay por lo menos diez especies distintas de plantas con flores. Y en la cuadra, ni te cuento.

Odiar las videollamadas.

Amar las videollamadas.

Abrir tinder.

Cerrar tinder.

Preguntar más seguido que nunca ¿cómo estás? y que también me lo pregunten. Entender que el amor es, más que nada, una pregunta.

Pensar en todas las cosas que voy a hacer cuando esto termine. Pensar que quizás esto no termine nunca. Saber que es imposible imaginar el después. Vivir con dignidad el mientras tanto.

Sorprenderme haciendo cosas nuevas. Tejer redes con otres, aunque aislamiento. Usar como epígrafe una frase de Cerati, ¿quién me ha visto y quién me ve?

Cocinar galletitas de limón.

Hacer picnic al sol en el patio.

Disfrutar la soledad.

Temer la soledad.

Tener un arranque de ira divina y romper un vidrio. Recibir un mensaje de la casa de al lado: “¿Estás bien? Contá con nosotres”.  Saber que cada vidrio roto en mi vida, valió una certeza.

Esta vez fue: no quiero acostumbrarme.

Saber qué nos hace bien es intrincado. Ponerlo en práctica, más aún. Si en medio de esta película lo intentamos, ¡qué vacuna!

HLVA!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

   

Sobre el placer (o los placeres) un domingo 26 de abril de 2020

Siempre dibujo o ilustro de alguna forma sobre los temas que elegimos reflexionar con mis compañeras. Hoy siento que con la imagen no me alcanza así que decidí darme la oportunidad de escribir. No sé si lo hago bien o mal (no creo mucho en esos parámetros) pero estoy aquí, intentándolo…
Si bien realizo labores que amo, generalmente me cuesta conectar con el placer / los placeres, no hablo del placer sexual,  me refiero a hacer cosas por puro placer, permitirme y regalarme ese tiempo, sentir que lo merezco. Creo, en este punto, que hace falta que trascienda muchas generaciones de mi linaje femenino que no han podido elegir ni dedicarse a lo que les daba placer. Y es que ha calado tan hondo la sobreexigencia de la productividad que hasta nos dan culpa los “momentos de ocio”.

Hoy me cuesta aún más conectar con el placer. Hoy encontraron el cuerpo de otra persona asesinada por la violencia machista y patriarcal. Una mujer que buscábamos, difundiendo en redes, esperando que apareciera VIVA. Amanecí con la noticia, llorando junto al cielo lluvioso, con el cuerpo estrujado y un BASTA en la boca. Me pregunto ¿cuánto más podemos soportar?

En este momento de aislamiento social, la tierra y las plantas siguen siendo mi refugio. Seguiré sembrando, con la intención de que trascienda cada una de esas vidas arrebatadas… Como dice la Sayi: ¨No abandonar ni la lucha ni la siembra¨

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Instagram: @fedenbici

     

Miércoles 22 de abril de 2020

Es de noche e hicimos taller por zoom, ahora es así, no nos dejan encontrarnos para frenar el contagio, pero lo único que hacemos es encontrarnos y volvernos a encontrar de maneras creativas, con nosotres, con otres, a ver cómo estamos, qué podemos hacer… trueques por rappi o por medio de amigues, pomelos en un taxi a la familia, regalitos frutales a domicilio a lxs vecinos en horas de salir a la despensa.
Consolar(nos) por teléfono, sentarse imaginariamente con la hermana a tomar mate en su patio al sol, conversar con el mar por las mañanas.
¿Qué está pasando? No tengo la menor idea.
Salgo a la calle con barbijo.
Veo a mi sobrino por teleconferencia, está por cumplir 9 meses y ya aprendió a hacer “no tá” “acá táaaa”.
En casa cocinamos más y más rico y buscamos compartir momentos, hacer tareas comunes, prestarnos atención.
Banjo aprendió truquitos y se siente acompañado, eligió su propio lugar para dormir, el estudio. Casi todos los días me extiendo con él al sol y dejamos que la tierra nos sostenga. La Huay hace lo mismo con sus gatas, dice que está aprendiendo a no ser “productiva”, a reposar como ellas, cómodamente.
La Mé dibuja, ensayamos por video llamada, nos llegan las voces a destiempo, la música a destiempo, pero el amor al unísono.
Trabajo menos y cobro menos, aunque estoy dando más (es un funcionamiento mágico o práctico: consumo menos, me sobra lo que tengo y comparto con algunes que lo necesitan).
Conocí a mi vecino Juan, o sea, ya lo conocía, pero nos presentamos, es el que hace pan casero y siempre nos cayó muy bien. Juan como mi abuelo.
Hoy transplanté una papaya y un tomate. Veremos si sobreviven. Como nosotres.
Mientras tanto estamos, metemos las manos en la tierra, celebramos el atardecer.
Espero que pase para bien, que mueva en mí el amor, que brille algo.
Camila de antes y después (si leen y si no) Gracias por acompañarme ahora.

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

De repente las cosas se dieron para que nos quedemos en la casa, entonces hoy, estamos en la casa. Esto me llevó a preguntarme:

¿En qué lugares de la casa me da placer estar? O quizá, ¿Qué lugares de la casa son placenteros para mí?

Descubro en estos días otros lugares que antes, en la cotidianidad de entrar y salir, no registraba. En la rutina, solo pasaba por algunos espacios sin prestar atención. Y También tenía algunos otros rincones de permeancia y otros que me eran de ritual: Tomar mate sentada en la verja del patio.

En estos días de cuarentena  que habito la casa y estoy más tiempo en ella exploré, presté atención, observé, me quedé un rato sintiendo y me di cuenta de “otros” lugares. Y así, encontré que  hay “otros” en donde me es placentero estar. Cinco minutos, media hora, toda la siesta, un rato en la noche. 

En la esquina del patio que da hacia el Este, descubro que el sol que se cuela por otros huequitos. Allí, parece que es más constante en otoño y la altura de los edificios casi no lo tapan. 

Moví un banquito de madera despintado y lo puse cerca del níspero. Desde ese lugar, puedo ver las plantas más de cerca. Y hasta encontré otro camino más de las hormigas. Ahora el mate suele ser ahí.

Hay otro lugar. La pared frente a la puerta de una habitación. En estado de limpieza desempolvé un cuadro, que hacía rato que estaba en el estante con papeles encima.  Y lo colgué. Ahora, abro la puerta y encuentro el placer de contemplar. Allí, estando y mirando.

Otro, es la cama. Allí exploro distintas posiciones para estar, por ejemplo hacerme un bollito en el costado donde van los pies. O recostarme transversal,  mirar el techo y poner las manos sobre el útero un rato

(y allí aparecen los rincones de placer del cuerpo que son para otro texto)

Entonces, creo que podemos aprovechar esta permanencia para re-descubrir otros espacios de la casa y habitar este permanecer placenteramente. 

Descubrir lugares y rincones que nos dan placer

Y esto abarca desde mover un mueble para abrir más espacio hasta pintar una pared para darle color a una habitación. Mirar otras esquinas desde el rincón opuesto a donde solemos sentarnos. Ponerle una maceta con plantas a la ventana. Escuchar por donde se cuela el viento. Cambiar un objeto de lugar: la alfombra, los libros, el búho de adorno. Poner un almohadón en el piso para  leer. Encontrar el rincón para ver caer la lluvia (y escucharla).

Ahora que estamos más en la casa, podemos explorar que lugares nos son placenteros habitar. Para darnos un rato ahí. Y disfrutar.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) – Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar.. Instagram: @sayiyisa / Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

Derechos humanes 

digamos

todo lo que no existe 

en hechos

una hipocresía mundial

una lucha constante y encarnizada

una consigna rota antes de su creación

un olvido iniciático

un anhelo de supervivencia

una renegociación sistemática

un premio de papelitos

palabras con valor de ley que no se cumplen en millones de casos

en coordenadas diversas

memorándum de la única responsabilidad amorosa impostergable

trabajo interno externo

ayuda-Memoria

mantra que repetimos como herramienta

para que une pueda 

pedir auxilio

y recibirlo

recomponer su cara en la ajena

recordar

ser 

reconocido

por alguien

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Instagram: @fedenbici

 El primer proyecto de IVE (Interrupción voluntaria del embarazo) se presenta en el año 2007,  ingresaría posteriormente al congreso siete veces más. Es entonces cuando cobra protagonismo de la mano de las luchas feministas que progresivamente adquieren una visibilidad contundente. El  año 2018 sería clave, es tratado por primera vez con la fuerza de la lucha en la calle, con la mirada múltiple de las diversidades, con los debates ampliados, las cosmovisiones, los partidos y las agrupaciones políticas y sobre esta disyuntiva, las redes como canales protagónicos de intercambio de ideas. Aunque es finalmente rechazado por el Senado con tan solo 7 votos de diferencia.

  De todo este debate, el tema harto confesado es la verdadera posibilidad de decidir sin morir por interrumpir un embarazo. En este marco, la presencia de testimonios se convierte en la principal herramienta de empatía. Son los casos que comenzaron a multiplicarse, saliendo de la oscuridad confesados desde las redes, contando las historias en primera persona, poniéndole palabras a todo lo que durante años se había silenciado. 

  Los discursos clandestinos emergieron de todas partes: personas con capacidad de gestar que, con y sin posibilidades económicas, atravesaron la clandestinidad, poniendo su vida en riesgo. A pesar del fantasma de la muerte que encierra esta elección, decidieron igual sobre sus cuerpos y cuerpas. La principal barrera social es el miedo, miedo a morir, a sobrevivir con culpa, a no tenerla, a sufrir desde el silencio, al no poder parir cuando se decida, a anteponer los proyectos personales al destino materno. Este último, representado tantas veces en la vida de las mujeres como una acción de inercia, unidireccionada a estereotipos rígidos de felicidad por haber cumplido con una misión social. Mucho menos incluye a las diversidades y la posibilidad de xaternar de manera alterna. Claramente el placer de estos cuerpos y cuerpas no forma parte del universo de lo posible, incluso el castigo está relacionado a una contraprestación del deseo. Los discursos sobre la adopción se esgrimen una vez más desde una visión utilitarista de las mujeres y personas con capacidad de gestar, como meros envases descartables. Sin importar la psique de quien esté por parir, debe ser medio para aquelles otres que no pueden ser xadres, objetualizándonos e imponiéndonos nuevamente un modelo de sacrificio por les demás. 

 Siguiendo esta lógica, los discursos de los grupos autodenominados “pro-vida” focalizan en argumentos que buscan seguir clandestinizando el aborto, relativizando las cifras de mujeres muertas, la capacidad de decisión, desde la visión del castigo. Pero este castigo excede la mirada legal ya que trasciende al territorio de lo moral, el deber ser. Harto escuchado en radios oficiales monopólicas el discurso del Portal de Belén, en el que se impone la visión de la vida desde la concepción, la criminalización de las personas que deciden sobre su cuerpo y por último hace referencia a un supuesto error o falta cometido por estes, perdonado por “la misericordia de dios”, invitando a resarcir la culpa a cambio de unirse a sus filas. 

  El 2020 se nos presenta como un desafío, nuevos actores van a protagonizar lo que se presiente como un momento histórico de nuestra Nación. En este sentido, el actual presidente ya expuso que iba a presentar un proyecto de ILE (Interrupción legal del embarazo) lo que conlleva para el arco político un posicionamiento explícito sobre el tema, generando una revisión del mismo dentro de los sectores que, en principio, podrían estar en contra y son simpatizantes o propios de la nueva gestión de gobierno. Esto renueva las expectativas, sobre todo para quienes estamos a favor de que la clandestinidad sea el viejo recuerdo de una mirada oxidada hacia las personas con útero, lo que decidimos, nuestro deseo, nuestro derecho al placer y a una vida libre de violencias. Hay algo que en este tiempo hizo que supiéramos que no hay vuelta atrás, el debate no sólo abrió la puerta a un discurso contrahegemónico, sino que nos unió como movimiento, nos invitó a formarnos, a buscar herramientas de diálogo y sobre todo a salir de la clandestinidad en la que nos creíamos envueltas y aisladas. Porque hemos decidido unir voluntades y no callarnos, porque damos nacimiento a esta revolución, porque solas, nunca más. 

Luciana Gómez  tiene 39 años. Es Licenciada en Letras Modernas. Acompaña hace ya casi cuatro años a mujeres en situación de violencia. Coordina talleres de género en diversas instituciones educativas y además es docente.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba. Realizo gráficas feministas y de lucha, además de hacer carteles, flyers y demás tareas (trabajo) de diseño para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento, como asambleas locales, colectivos internacionalistas de solidaridad, medios feministas independientes, etc. Son imágenes que recorren las sensibilidades que me atraviesan como parte de un gran colectivo que lucha por un feminismo de clase, de color, internacionalista, que respete y ponga en el centro los procesos disidentes colectivos, en defensa de todas las formas de vida, políticos, comunitarios, sexuales, identitarios, antirracistas, etc. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Facebook e Instagram: @emitxin

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Hacia arriba

2017 diciembre

31

Dic
2017

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe Sánchez

Flor de Luna: una enredadera de flores

En 31, Dic 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

“Me encanta formar parte de esta enredadera, como ya lo he dicho en una ocasión, se siente muy lindo, y hay mucha sororidad, somos tantas sin conocernos, a lo largo y ancho de Argentina, y sin embargo nos conocemos.”

“Se va enredando enredando/ como en el muro la hiedra/ y va brotando brotando / como el musguito en la piedra” Sin pausa y sin prisa crece esta enredadera y nosotras también crecemos en ella. Creciendo desde el trabajo amoroso y compartido, desde la práctica y la reflexión y otra vez la práctica…

Hay algo en este proyecto, como una chispita que nos refleja de algún modo en el interior y nos va convocando, quizás sea el amor que ponemos en lo que hacemos, como dice la mechi:
Me da mucho amor formar parte de esta enredadera de hermanas, que a través del proyecto de Flor de Luna, de todos estos “productos” que son hermosos y hechos con mucho amor, hay un mensaje muy intenso y r-evolucionario de volver a nuestra fuente que es nuestra madre, nuestros ciclos naturales, nuestras raices. Un mensaje de reconexión con la pacha, a través de nuestro autoconocimiento de la ciclicidad. Amo Flor de Luna por el concepto, por eso elegí formar parte. Amo a las mujeres que entretejen de manera colaborativa y cooperativa.

Quizás sea el deseo intenso que compartimos de hacer esta revolución ¡Revolución de la tela señoras y señores! De todo lo que, para nosotras, trae consigo esta transformación.

Cerramos el 2017 siendo más de 100 compañeras, en todo el país compartiendo nuestras producciones, es decir compartiendo toda esta intención, todo este impulso creador por una realidad de más respeto y cuidado para las personas y la Tierra-Gaia. Somos también las costureras, somos las compañeras que marcan y cortan tela, las que arman kits y pedidos. Somos las compañeras que tiñen con tintes naturales y las que se entrenan en el oficio de la serigrafía en el taller de Sororidad. Escritoras blogueras, ilustradoras y dibujantes, somos quienes diseñan, quienes idean, quienes ayudan a pensar la organización, la administración, la coordinación entre todas y el acompañamiento a las compañeras que se van sumando a vender, las que publicamos en redes, las productoras audiovisuales y de audio para radio y para compartir por telefonía.

“La red me enseñó mucho, entre eso a sentirme parte de un circulo de amorosas mujeres que impulsan y crean y contagian. Me enseñó otros tiempos. A respetarnos los tiempos y los estados y los ciclos. A tomar conciencia que no estamos solas. A la hermandad. A confiar más y más en lo que una puede aportar y el compañerismo de seguir tejiendo y compartiendo.”

Hacemos el ejercicio de desear -con deseo de mamíferas-, e intencionar sabiendo que vamos a estar ahí poniendo el cuerpo para hacer realidad, ni bien se abra el nuevo ciclo:
… Seguir empoderando la energía femenina de cada una de nosotras y desde ahí ir sanando a nuestra tierra y a nuestros hombres, desde el amor, la comprensión, la paciencia, la ternura, el sostén, que son hermosas cualidades de nuestra energía como mujeres.
… Seguir construyendo la conciencia de esta feminidad que nos desborda y que nos enciende. Y que esta conciencia se difunda entre todas nuestras hermanas.

Flor de Luna nos convida a conectar con nuestro ser profundo y también a pensarnos como mujeres y trabajadoras en este mundo que nos quiere arrastrar cotidianamente a la desconexión y el individualismo. Y nos convida desde un lugar amoroso, sin verdades reveladas ni dogmatismos.

Como quien convida un mate.

Mi deseo es que en 2018 sigamos ampliando la ronda, hasta el infinito y más allá!


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13

Dic
2017

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe Sánchez

Otros mundos posibles

En 13, Dic 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

Buscar formas alternativas para abordar la desesperanza que foguean los medios de comunicación, intentando reforzar el aislamiento, la discriminación y otras problemáticas psicosociales que agudizan el malestar, parece ser la tarea de estos días. Aparece como respuesta la necesidad de enlazar hilos para generar la reapropiación al tejido comunitario, la que se da solo a través de la vivencia, es decir de la experiencia hecha cuerpo y reincorporada como práctica subjetivante.

Este tejido comunitario no es homogéneo, está formado por una diversidad de modos de ser y estar en el mundo. Por una variedad de prácticas colectivas que se fundan en la cotidianeidad de los días.

Lo esencial es el afecto que se da en las relaciones que sostienen esas prácticas. Así el reconocimiento del otro desde la alteridad parece ser la condición para que la experiencia sea reveladora.

Hay un mundo que se cae, un nuevo mundo que quiere nacer y en el medio todas nosotras rearmando las partes, haciendo abono para transformar la muerte en bella vida. Para llegar a ese lugar la apuesta se vale de la capacidad de invención.

Se hace tarea volver a la imaginación, a la productividad creativa como un espacio a reconquistar ya que se ubica como una capacidad estratégicamente usurpada, que fue fisurando en la historia la autonomía lúdica del ser. Así estos pequeños actos de todos los días se consolidan como batallas de resistencia, que subvierten el orden impuesto y aparentemente fijo.

Se apuesta a imaginar para crear luego otros mundos posibles. Mundos basados en nuevos modos de relación donde prime la solidaridad y el apoyo mutuo. Después de todo se trata de esta misma trama vincular que compartimos, tejida a partir de una diversidad de hilos que hacen a las prácticas cotidianas de cada una y de todas colectivamente.

Bibliografía:

  • Bang, C. (2016). Creatividad y salud mental comunitaria. Tejiendo redes desde la participación y la creación colectiva, Buenos Aires: Lugar

 

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos.
Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital
Contacto: agos.rassetto@hotmail.com

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09

Dic
2017

Sin comentarios

En Poesías

Por Noe Sánchez

Las cosas que se tejen más acá del poder son libertad

En 09, Dic 2017 | Sin comentarios | En Poesías | Por Noe Sánchez

así dicen las mujeres de palenque de san basilio
primer territorio libre de colombia
fundado por negres que fugaron
su esclavitud
en épocas coloniales

así cuentan
que antes
los espacios entre las trenzas
eran caminos
para esquivar la esclavitud

señales visibles a los ojos compañeros

mapas de liberación

y los peinados bultosos
escondites
para guardar semillas y herramientas

así las mujeres
estrategas audaces
perviviendo
dicen

por eso se juntan a peinar con otras
y trenzan de acuerdo a lo que escuchan
y tejen las redes del presente
y oyen la vida
y son comunidad

sin miedo

mensajes dichosos
festejos propicios
encuentros
triunfos
entregados
en ojos
iguales

que atienden

así dicen las mujeres de palenque de san basilio
primer territorio libre de colombia
y cuando cuentan
su voz es un latido
que resuena
un pulso

que canta

un corazón

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: LaPao Cósmica

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica o viceversa –
Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.
Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, anotadores, cuadritos, murales,  fanzine.
Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo.
Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones.
Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas.
Facebook: LaPao Cósmica y/o Muralenado ANDO –
Mail: lapaocosmika@gmail.com

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02

Dic
2017

Sin comentarios

En ¡Hasta la victoria, always!

Por Noe Sánchez

Mujeres en Resistencia

En 02, Dic 2017 | Sin comentarios | En ¡Hasta la victoria, always! | Por Noe Sánchez

Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro. Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Catavi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:
Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.
El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta. Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.
Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar.

(Eduardo Galeano)

Si cinco mujeres voltean una dictadura, imaginemos 80.000.

El Encuentro Nacional de Mujeres se realiza en Argentina hace 32 años. La última edición tuvo lugar en Resistencia, Chaco, el pasado mes de octubre. Durante tres días, mujeres de todo el país nos encontramos para debatir, denunciar, formarnos, tejer redes y principalmente celebrar. Porque si algo tiene el ENM es una energía celebratoria, festiva, exultante, con esa alegría desbordante que solo produce la lucha colectiva. En Chaco confluyeron mujeres de organizaciones partidarias, estudiantiles, territoriales, sindicales, de Derechos Humanos, integrantes de colectivos artísticos y barriales…y también mujeres que fueron individualmente, a vivir la experiencia del encuentro y nutrir su hacer cotidiano de otras voces. Algunas íbamos por primera vez, otras participan todos los años; a todas nos cambió la vida. Porque el encuentro y el debate con quien es tu igual, pero quizás piensa distinto, es algo que siempre deja marcas, genera preguntas, nos saca de los lugares cómodos y complacientes donde a veces nos ubicamos. Debatir sobre derechos sexuales y reproductivos, desempleo, pobreza, trabajo sexual, aborto, femicidios, violencia; nos cambió la vida. Pensar los Derechos Humanos en este contexto de extrema vulnerabilidad que vivimos, con un Estado que nos pone en peligro a todos, pero más a las mujeres, a las pobres, a las presas, a las trans; nos cambió la vida. Preguntarnos juntas: ¿Qué hicieron con Santiago Maldonado?, ¿Por qué el derecho de un europeo millonario vale más que la lucha ancestral de un pueblo? Marchar juntas exigiendo igualdad, respeto, desafiando al enemigo principal: el miedo. Todas esas cosas nos cambiaron la vida. No solamente a cada una de las participantes; también al país, al mundo, a la historia. Porque lo personal es político y político es pensar que nada está dicho de una vez y para siempre, que todo se puede cambiar, absolutamente todo: se pueden cambiar las leyes, el idioma, se puede cambiar de sexo, se puede y se debe cambiar todo lo que nos oprima.
No le vamos a regalar la palabra cambio a los empresarios que hoy nos gobiernan. A los cómplices del terrorismo de Estado que planean ajuste y represión con un discurso de autoayuda. Porque nosotras, las mujeres organizadas, también queremos un cambio. Solo que nuestro cambio quiere un mundo más y más grande, donde quepamos todas y todos, donde nadie quede afuera. El de ellos tiende al achicamiento, aspira a un pequeño mundo meritocrático, sólo para elegidos.

En Chaco, en octubre, fuimos 80000 mujeres diciéndole a quien quiera escuchar que acá estamos y no nos vamos a callar nunca más. Y que el mundo va a ser un lugar mejor cuando todas, todos, todes, seamos feministas

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Mechita
Mercedes Machado
Arquitecta+Ilustradora
Integro el dibujo a mano con procesos digitales.
Nací en la Rioja, vivo en Córdoba, Arg.