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  • Buenas tardes! Tenés uno que sea nene?
  • Hola! Mmm.. cualquiera puede ser nene
  • Pero casi todos tienen pelo largo
  • Hay nenes de pelo largo, pero bueno, mire, este tiene pelo corto
  • Ah pero tiene pollerita!
  • Bueno señora, este de acá tiene pelo corto y pantaloncito
  • Ay si pero la remera es rosa, no le puedo llevar ese, además tiene las pestañitas pintadas
  • Señora ya no sé qué decirle.. A mí me interesa venderle, pero pestañas tenemos todes y los colores están en el mundo para que los disfrutemos libremente, no le parece?

Quién inventó las reglas que no todxs pueden cumplir para entrar en un casillero? Quién dijo qué va aquí y qué va más allá? Quién le dio veracidad, legalidad a esas reglas? Quién pudo ser tan cruel y egoísta de coartar la pluralidad de nuestros cuerpos, de nuestra expresión de ser, de amar, de vivir? Quién le cortó las alas a nuestra diversidad? Quién nos impuso un color para no dejarnos pintar muchos más? Y mucho peor.. Quiénes cumplieron esas reglas tiranas sin oponerse, sin reaccionar, y condenaron la vida de quienes se atrevieron a desafiarlas?”

(Gabriela Mansilla – Mariposas Libres)

Imagen y texto: Sayi

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

 

Enlazadorx de mundos

quisiera desearte

un deseo

que desearon para mi

 

Que la libertad sea tu bien más preciado.

 

Enlazadorx de mundos

quisiera que la libertad sea para todes les niñes

para todes,

que puedan explorar y ser

en las diversidades de niñeces.

 

Enlazadorx de mundos

deseo que te expandas

como las plantas silvestres.

Ilustrción y texto de Fede

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

cada tanto necesito visitar

a la niña que soy

para que me enseñe

lo que tengo de ella

voy por un camino de tierra hasta su casa

es su infancia la que abre y me recibe

con asombro

quizá reconoce lo que tiene de mí

entonces nos quedamos hasta conmovernos

con el corazón tranquilo

la anciana que somos

un día

vendrá también

podría ser

ahora

nos miraríamos con la misma ternura

sin buscar

sabiendo

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba (argentina). Realizo gráficas feministas y de lucha, además de tareas de diseño y comunicación para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Elijo hacer mi trabajo tejiendo alianzas y redes de cuidados colectivos que pongan en jaque la fragilidad que el capitalismo y el patriarcado nos propone como forma de supervivencia, pero también que muestre otras formas de habitar y re-existir en este mundo.

galaxias, agujeros negros, estrellas fugaces

mates

circular, espiral, tridimensional

maya y venus

propio

dormir, yoga, danza

nuestros besos

sangre

caballitas y mosaicos

solar

otoño, invierno, primavera, verano y otra vez otoño

260, 11, 3, 2, 29, 16, 18, 6, 23

la montaña

ríos, mares, lluvias, lágrimas

bicicleta y caminar

lunar

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa)

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

todos los años 

en el calendario maya

existe un día verde

un día que no pertenece al año nuevo ni al viejo

que excede los ciclos de la luna

un único día del perdón 

recuerdo de la atemporalidad

terreno fecundo de las posibilidades 

su manera es la calma el arte el amor

un día fuera del tiempo

como esta pequeña piedra arrojada al agua

generando ondas transversales

en el sueño cósmico 

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Mitad de año. Solsticio de invierno. Inti Raymi. Año nuevo maya.. Por estas fechas me pongo ritualera. 

Siempre sentí que esta época del año exigía mucho de mí, un seguir y seguir que esto recién empieza. Pero mi cuerpo, así como el clima, siempre me pide otros ritmos, un frenar a respirar profundo, a meterme para adentro y charlar conmigo un rato, a cuidarme, a reponer energías. Y normalmente este sistema, este almanaque que habitamos, no te permite frenar en mitad de Junio. 

Este año, sin embargo, es diferente. Los tiempos y los modos no los determinó ni el año lectivo, ni un tal Gregorio nosecuanto. Pero tampoco las estaciones ni las cosechas, ni el sol, ni el frío. El tiempo, y lo que hacemos con él lo está determinando un virus. ¿No les resulta loquísimo eso?

Y no estoy queriendo entrar en si está bien o mal quedarse en casa, sino que me estoy preguntando por nuestros ritmos, por lo que nos ordena la cotidianeidad, por cuánta libertad tenemos sobre nuestro tiempo, sobre cómo lo pasamos.. 

Acá en el sur vivimos en una parte del mundo que pasa por cuatro estaciones. Los árboles cambian de color, pierden sus hojas, se vuelven a vestir de fiesta para después dar frutos. Ya sé que ya lo sabemos, y muchas veces algunes tenemos la suerte de poder apreciarlo y hasta de sacar una foto que muestre la magia. Otres sufren el frío en la calle o en sus casitas con mil hendijas, o el verano matador en jornadas de 12 horas bajo el sol. 

¿Por qué dejamos durante toda la vida que el capitalismo determine nuestro tiempo? Diciéndonos que es así que funciona, que no hay nada que hacerle… y ahora un virus viene a demostrarnos que puede cambiarse. 

¿Por qué nos cuesta tanto a nosotres decidir ese cambio?


Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar…


construimos una red

sumamos nuestras fuerzas

nos acompañamos

nos enredamos

creamos alianzas 

nos hermanamos 

trabajamos para sostener esa red

que nos sostiene

para nunca más estar solxs.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Déjalas solas unos cuantos días. Deja que les dé el sol, deja que les caiga la lluvia. Pronto
empezarán a crecer tus semillas.
(Arnold Lobel)

Una vez  me acerqué a una oficina porque tenía que cobrar un dinero y la chica que estaba del otro lado del vidrio me preguntó mi ocupación. “Escritora”, dije sin dudarlo. Y como soy muy culilla y tengo buena vista, pude ver como la muy chinwewencha escribía: “Desempleada”. Me fui del lugar pensando si no existiría la categoría “Escritora” en su planilla y puso cualquiera o a lo mejor pensó que eso no puede ser un trabajo o quizás que es un trabajo que no genera suficiente dinero como  para considerarlo un trabajo.

Ahora, mientras intento escribir algo sobre el trabajo en tiempos de aislamiento social preventivo y obligatorio, pienso que una de las cosas más perversas que nos hace este sistema capitalista y meritocrático es meterse en nuestras cabezas a tal punto que consideremos verdaderas cosas que en realidad son falsas. Porque en estos días de poca salida, poca juntada, poco horario y mucha casa, he llegado a pensar que “no estoy haciendo nada”. “No estoy haciendo nada” porque no estoy arriba de un escenario haciendo monólogos ni en una feria de libros en una plaza, no estoy usando el despertador ni la agenda para organizar mis tiempos, no estoy escribiendo casi nada y, sobre todo, estoy generando menos dinero que antes. Mientras “no hago nada” comencé a hacer una huerta en el patio de casa. Y mientras paleaba la tierra y sacaba yuyos me acordé de un libro que leí siendo muuuuuuy chiquita o seguramente me lo leyeron. Se trata de “Sapo y Sepo, inseparables”, escrito e ilustrado por Arnold Lobel. Es un libro de cuentos protagonizado por dos sapos muy amigos. Mi cuento favorito se llama “El jardín” y es un cuento en el que Sepo, con ayuda de su amigo Sapo, aprende que cultivar un jardín es algo hermoso aunque lleva tiempo y trabajo; y que ninguna semilla se transforma en planta si tiene miedo. Otro cuento que me gusta mucho se llama “Una lista”, y cuenta cómo  Sepo anota en un papel todo lo que planea hacer al día siguiente:

Lista de cosas para hacer hoy

-Despertarse

-Desayunar

-Vestirse

-Ir a casa de Sapo

-Dar un paseo con Sapo

-Almorzar

-Siesta

-Jugar con Sapo

-Cenar

-Dormir

Como ya había terminado con mis labores agrícolas de ese día, decidí hacer una lista, pero no de lo que pensaba hacer sino de lo que ya había hecho:

Cosas que he hecho en estos días

-Sembrar zanahoria, brócoli, acelga, cilantro y caléndulas.

-Tomar sol en el patio.

-Pensar en escribir un monólogo nuevo.

-No escribir un monólogo nuevo.

-Mirar videos de Gila y de Hannah Gadsby. Volver a ver “Friends” desde la temporada uno.

-Limpiar todo muy bien con lavandina.

-Hablar por teléfono con amigues sobre esta sensación de eterno domingo y de no estar haciendo nada o hablar de cualquier otra cosa y reírnos. La mejor parte fue la de reírnos.

-Hacer yoga con una profesora de youtube que vive en Berazategui.

-Cortarle las rastas a mi perra.

-Mantener la casa calentita después de las seis de la tarde.

-Abrigarme y salir a mirar la luna.

Fue bueno hacer la lista porque descubrí que no es cierto que “no estoy haciendo nada”. Estoy trabajando. A ritmo de semilla.

¡Hasta la victoria, always!

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.


en las imposibilidades habita
posibilidad
como en el tiempo en la quietud
de pronto no importa el escenario
desde el que digo casa amor poema
que decir es la guarida
el llamado que empuja
y que nos salva
la distancia y el miedo
ahora escribo a cualquier hora en cualquier sitio
como antes
y me doy cuenta

C.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.


Sacar belleza de este caos es virtud

(Gustavo Cerati)

Elegir un barbijo que combine con la remera, perfumarme con eau de lavandine a todas horas, amigarme con el cine de terror, volver a leer “Un mundo feliz”. Reírme, por no llorar.

Pero también, a veces, llorarlo todo y llorarlo bien.

Hacer reuniones clandestinas con amigas, en la esquina, con barbijo y bolsa de compras. Tener un “minuto” por si me para la policía, como les militantes de los setenta.

Cantar la marcha peronista en la ventana, a los gritos.

Descubrir que en mi patio hay por lo menos diez especies distintas de plantas con flores. Y en la cuadra, ni te cuento.

Odiar las videollamadas.

Amar las videollamadas.

Abrir tinder.

Cerrar tinder.

Preguntar más seguido que nunca ¿cómo estás? y que también me lo pregunten. Entender que el amor es, más que nada, una pregunta.

Pensar en todas las cosas que voy a hacer cuando esto termine. Pensar que quizás esto no termine nunca. Saber que es imposible imaginar el después. Vivir con dignidad el mientras tanto.

Sorprenderme haciendo cosas nuevas. Tejer redes con otres, aunque aislamiento. Usar como epígrafe una frase de Cerati, ¿quién me ha visto y quién me ve?

Cocinar galletitas de limón.

Hacer picnic al sol en el patio.

Disfrutar la soledad.

Temer la soledad.

Tener un arranque de ira divina y romper un vidrio. Recibir un mensaje de la casa de al lado: “¿Estás bien? Contá con nosotres”.  Saber que cada vidrio roto en mi vida, valió una certeza.

Esta vez fue: no quiero acostumbrarme.

Saber qué nos hace bien es intrincado. Ponerlo en práctica, más aún. Si en medio de esta película lo intentamos, ¡qué vacuna!

HLVA!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

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Hacia arriba

2018 enero

20

Ene
2018

4 Comentarios

En ¡Hasta la victoria, always!

Por Noe Sánchez

Qué culpa tiene la Barbie

En 20, Ene 2018 | 4 Comentarios | En ¡Hasta la victoria, always! | Por Noe Sánchez

¿Qué culpa tiene el tomate

que está tranquilo en la mata?

 Y viene un capitalista

y lo mete en una lata

y lo manda pa’ Caracas.

 

Hoy estoy autobiográfica y nostálgica. Así que voy a hablar de mi infancia. Mis padres son militantes de los setenta. Si tienen cerca de cuarenta años y padres de similares características, sabrán de qué les estoy hablando. Y si no, aprovechen y vean la película “La culpa es de Fidel”, de Sophie Gavras. En casa no se tomaba coca cola porque es la bebida del imperio, no se miraba televisión porque es la caja tonta que te incita al consumismo, no se caprichoseaba por un caramelo porque en el mundo hay problemas mucho más importantes, y si teníamos “demasiados” juguetes había que regalárselos a los vecinitos de abajo, porque hay que aprender a socializar y compartir. Mis padres eran taaaaaan políticamente correctos que se separaron y siguieron trabajando juntos y llevándose bien y saludándose en los cumpleaños, porque antes que nada eran compañeros. Vomitivo. Desde chiquita aprendí a coleccionar pines y stickers de las más variadas causas: por la autodeterminación del pueblo vasco, contra la energía nuclear, a favor del derecho al aborto…

Cumplidos los nueve años, inicié mi proceso de emancipación y resistencia. Elaboré pacientemente mi discurso, me procuré aliados y, previas instancias de agitación y propaganda, convoqué a una reunión urgente al compañero papá y la compañera mamá para enrostrarles mi demanda: QUIERO UNA BARBIE. YA.

Después de discutirlo en asamblea parental, el compañero papá y la compañera mamá me convocaron a otra reunión. Me dijeron que entendían mi reclamo, que el derecho a los juguetes es indiscutible, pero que de ninguna manera iban a regalarme una muñeca fabricada por una multinacional yanqui, de aspecto y proporciones irreales y estereotipadas y que además salía un ojo de la cara. Como contrapropuesta, me ofrecieron la Darling. Una muñeca de características similares a la Barbie, pero fabricada en China y de un precio mucho más accesible. Evalué la propuesta: lo del precio era un argumento contundente, porque mis padres eran artistas y exiliados. O sea, éramos casi pobres. Y después de todo, la Darling no estaba tan mal.

En la juguetería, la vendedora nos mostró las opciones disponibles. La Darling venía en distintas versiones: había una africana, de piel oscura y negro pelo rizado; una oriental, de cabello hiper lacio y ojos rasgados; otra de aspecto latinoamericano, de cutis trigueño y con muchas flores en el pelo…La compañera mamá, por supuesto, trató de influenciarme.

-¿Te gusta la mexicana? ¡Es divina, mirá esas flores…!

Ya había cedido una vez. No lo iba a hacer de nuevo. La miré desafiante.

-Quiero la rubia.

-¿Estás segura…?

La sonrisa de mamá se iba transformando en una mueca de decepción.

-La rubia. La del vestido de lentejuelas.

Esa fue mi primera victoria en la lucha contra el mundo adulto. Me divertí un tiempo haciendo desfilar a mi flamante muñeca, cosiéndole vestiditos, probando nuevos peinados en ese cabello rubio nórdico. Un día me harté de tanto glamour, le rapé media cabeza y el cabello restante se lo pinté de verde con un fibrón. También le dibujé algunos tatuajes. Luego quise tener un perrito y eso desembocó en un nuevo período de asambleas porque vivimos en un departamento y es un ser vivo y no un juguete y la responsabilidad y la mar en coche. Fui una hábil negociadora y Nabucco llegó a nuestras vidas un día de invierno. Ese animalito fue mi mejor amigo en tiempos de mudanzas y cambios constantes de escuela y bullying aunque en esa época no le decían así, y otras ingratas experiencias de la vida de una niña en el exilio. También supo ganarse el cariño del compañero papá y la compañera mamá. Un día encontré a mi Darling rubia casi descuartizada entre los dientes de Nabucco. El perrito era feliz con ese juguete y a mí no me importó. Después de todo, ahora tenía un perro y por fin algunas amigas en la escuela nueva y muchos libros y ya no me divertía tanto jugar con la Darling.

Como todo cuento setentista, este viene con bajada de línea incluida: amiga feminista, lo que le quema la cabeza a las niñas es la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades, el maltrato, el hambre, no una muñeca. Lo que nos daña a todas y a todos, lo que no nos deja crecer en libertad, se llama capitalismo y patriarcado. Por eso, amiga feminista, si tu hija te pide una muñeca rubia o un disfraz de princesa, dejate de tantas asambleas y dale el gusto. Eso sí, procurá que vea como todos los días tratás de hacer de este mundo un lugar un poco más igualitario y justo. Y confiá en que ese ejemplo es más poderoso que todas las Barbies del mundo.

 

¡Hasta la victoria, always!

 

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Etnomonte
Acerca de Cecilia María
Cecilia significa ‘pequeña ciega’…
Cecilia María: pequeña mujer ciega que se dedica a construir imágenes.
Sin autorretrato ni biografía. Máquina sensible. Dibujante.
Podría ser un pavo real, un colibrí… o una chuñita.
La Telesita estacionada en una casa de colores.
Olvidada, para vivir recuerda, sin pausa ni prisa. Aprendiz.
Encomendada al Sol. Hija de la Luna. Manos planetarias al servicio del monte.

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