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Pilar Emitxin ilustradora y productora gráfica de Córdoba (Argentina). Realizo gráficas feministas y de lucha, además de tareas de diseño y comunicación para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Elijo hacer mi trabajo tejiendo alianzas y redes de cuidados colectivos que pongan en jaque la fragilidad que el capitalismo y el patriarcado nos propone como forma de supervivencia, pero también que muestre otras formas de habitar y re-existir en este mundo. 

para las brujas horrorosas de los cuentos tradicionales

una ráfaga de amor y de justeza

una purga con tabaco en nombre suyo

los tiempos hilaron la metamorfosis

y puedo verlas andar

seguidas por los bichos

juntando yuyos de la pacha

clasificando medicinas

curando empachos y dolencias

hablando con los elementos naturales

con los espíritus de la tierra

y con los dioses

recibiendo información en sueños

rezando con la fuerza interna

leyendo en los astros y en las borras del café

en las manos y hasta en las hebras de pelo

atendiendo a la leyes metafísicas para conjurar la suerte

gozosas brujas

hermosas brujas

orgásmicas

luneras

comunitarias

silvestres

salú

al aquelarre abismal y su arcoíris

a las guardianas del poder no sistemático

no patriarcal

no científico

a las estrellas guías en la noche

a sus sahumos y a sus fuegos

sangre que sigue pulsando el corazón planetario

despierta

C.


Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Gilda Ibeas Madirolas es nuestra ilustradora invitada de allende los mares. Nació y vive en Madrid donde dibuja, baila, enseña y quién sabe cuántas cosas más, pues sol en Géminis. Pueden ver sus dibujos en instagram en @gim_ilustracion

Cada uno de los 4 elementos tiene sus diferentes estados,

a veces de calma y quietud,

otras de sanación y crecimiento,

a veces de activar y mover todas las estanterías,

otras de furia y destrucción.

No voy a enojarme con el fuego.

Voy a enojarme con los verdaderos culpables de este ecocidio.

Con el estado ausente, con la codicia ciega, con la perversa manipulación.

Y voy a dejar que el fuego vuelva a ese lugar de ritual sagrado,

de reunión a su alrededor,

de calor y alimento,

de pasión que nos motiva,

de juntada de brujes,

de mujeres bailando desnudas en la noche,

de faro que alumbra en lo oscuro.

Voy a dejar que el fuego me caliente el pecho,

y mantenga tibias las semillas del monte y de la vida.

Y voy a resguardar las semillas

y nunca dejar de plantar.

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes, esta Córdoba que nos une, y sus sierras, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Instagram: @sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

Para celebrar el ciclo de la abundancia

que se inicia con la temporada primavera/verano,

construimos un ritual

social y comunitario

ancestral.

Es un ritual donde todxs damos y recibimos,

intercambiamos saberes populares,

experiencias y semillas.

Semillas criollas, nativas y libres

que guardan en su interior el origen de la vida

pasado y futuro

historia y cultura

diversidad y soberanía

territorio.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Vino la primavera y yo
junto las flores de azahar 
del mandarino y los pomelos
coloco una mesa abajo
una silla aquí
un fuentón allá
anticipando un piso
a la danza imprecisa de los pétalos
recibo diariamente al enjambre de abejas que polinizan
como si hiciera algo importante
en este panorama del miedo y de la urgencia
de la manipulación mediática insalubre
y qué más puedo hacer 
si vivo con cítricos
que entregan sus flores de estación
mientras el mundo explota
es que los árboles no son del mundo
después
llevaré un frasquito a casa de una de mis hermanas
para que perfume el mate
porque mi hermana existe en lo cercano
qué maravilla
y algún amigo muy querido
seguramente
se llevará otro poco
y quedarán a mano
acompañando ritos personales
placenteros
amorosos
impostergables por eso
y por anclar el tiempo humano
a la verdad de unos árboles
que extienden en el patio
su gratitud

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba (argentina). Realizo gráficas feministas y de lucha, además de tareas de diseño y comunicación para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Elijo hacer mi trabajo tejiendo alianzas y redes de cuidados colectivos que pongan en jaque la fragilidad que el capitalismo y el patriarcado nos propone como forma de supervivencia, pero también que muestre otras formas de habitar y re-existir en este mundo. 

Cósmica / pla
 

Cuandoo con les compañeres del blog nos propusimos expresarnos desde el tema rituales de primavera, senti-pensé compartir acerca de los propios.

Pero luego, algo en mi me llamo a conocer otros rituales. Y busque acerca de la palabra ritual, que constituye un rito. Un rito es una costumbre o acto que se repite siempre de forma invariable. Y encontré, entre otros, sinónimos como ceremonia y celebraciones.

Desde allí es que “goglee” otros rituales , los cuales me llevaron a explorar ceremonias, y entonces me encontré con la ceremonia – rito – celebración del 21 de septiembre de los pueblos originarios.

En la página del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos en la parte del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas me encontré con la celebración Auti Willka Chika, la cual se presenta en el equinoccio de primavera, el tiempo de florecimiento y es cuando la pachamama se viste de colores . (Y también con el Pewv Xipantu, del 20 al 24 de setiembre, etapa o temporada en que se divide un año mapuche y se relaciona a los tiempos de brotes, coincidente con el comienzo de la primavera).

Continué buscando y llegué a la página de ACUMAR en donde encontré que el Auti Willka Chika forma parte de las celebraciones y conmemoraciones de las comunidades indígenas. Y es donde comienza el tiempo de florecimiento y el periodo de las lluvias. Además, es tiempo de Jisk’asata, (siembra) y también momento de esquilar al ganado para comenzar a hilar los tejidos. Y durante los días siguientes a su llegada, se honra la sabiduría de las mujeres ancianas.

En el facebook de Dirección Provincial de Antropología de Catamarca , menciona que esta ceremonia del Auti Willka Chika se representa en la Chakana, cruz andina que contiene el calendario ritual-agrícola. Esta cruz tiene ocho puntas en donde se expresan el número de ceremonias que se realiza en el mundo andino.

La primera es el solsticio de invierno. La segunda es la Auti Willka Chika, en el equinoccio de primavera y coincide con los botones de las flores que estallan, marca el periodo de las lluvias, se da lugar a la siembra de papa, también se inicia con la siembra de quinua, arveja y cebada, por otro lado se esquila el ganado.

Estas búsquedas, exploraciones, indagaciones para conocer otros ritos – ceremonias – celebraciones me llevaron a re-conocer nuevas maneras y modos. E incorporar en mi ser, cada vez más, los ciclos de la pachamama porque soy y somos parte de ella.

Y me detuve a senti-pensar en el agradecimiento por lo que trae cada periodo, temporada. Y alli, me detuve en las lluvias. Y quizá, a modo de rito propio, pedí. Pedí fuertemente la lluviecita -como tantos muches que los hicimos -, no solo para las cosechas y las siembras y el caudal de los ríos y lagunas y mares. Sino también por los incendios provocados, y que el agüita de lluvia nos lave y nos limpie, como humanidad, de estas intenciones de quemar la pacha de la cual somos parte.

  1. https://www.argentina.gob.ar/derechoshumanos/inai/celebraciones
  2. https://www.acumar.gob.ar/prensa/21-de-septiembre-auti-willka-chika/
  3. https://www.facebook.com/direcciondeantropologia/posts/auti-willka-chikael-gran-ciclo-de-la-cruz-andina-chakanaque-es-el-calendario-rit/2699858700033981/

Paola Lucero Antonietti – También Cósmica / pla (o viceversa) – Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos: ilustraciones, mosaico fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega. Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: Cósmica / PLA / Instagram: Cosmica.pla

Los lazos de amor, tercos, reviven

el romero evoca delicias invernales

la menta se expande, abraza y cuida

los geranios resisten al tiempo y las tormentas

la caléndula reina, generosa

los pensamientos vuelven, cambian, viven

el jazmín del país, ya va queriendo

la verbena, una fiesta

hasta el cactus florece como puede

pero no exageremos

la lavanda murió por causas evitables

el caracol depreda las raíces

la hiedra va invadiendo, venenosa,

toda entrada de luz

toda vía de escape

y esa araña

uy

esa araña

para mis tristezas, Violeta azul.

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación
y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y
ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de
escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en
varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como
feminista silvestre y anarco-peronista.

Las infancias tienen un modo particular de habitar los espacios y lugares. Los dotan de lo lúdico, lo poético, lo esencial.

Desde hace algunos años, por esas cosas de la vida y de las sincronías lindas me ha tocado compartir talleres creativos y artísticos destinados a las infancias.

Y siempre, siempre, he tenido la suerte de aprender en esos encuentros. Estos aprendizajes me invitan a reflexionar acerca de las ciudades y arquitecturas para y con infancias. Observo, experimento y exploro maneras, modos, convites.

Por ejemplo, su habitar en los espacios puede ser desde bajar al piso, arrodillarse, ponerse en cuclillas, hasta corretear, dar vueltas y saltos. Y allí cambia la percepción de un lugar.

O también puede ser escuchar las voces acerca de imaginarios. Por ejemplo ciudades con gusto a helado, casas subidas a trenes, canchas de fútbol con cuatro arcos, rayuelas dibujadas en las nubes, recorridos por la ciudad montando pájaros.

Me sorprendo de la sabiduría de su cuerpo para interactuar entre y con el espacio. Y la versatilidad de adaptarse a cualquier lugar para jugar y re-inventarlo o darle otra forma o uso. De repente una mesa puede ser una casa o un montoncito de tierra una montaña para hacer piruetas o una pared es un lienzo para dibujar. (Me pregunto cuándo es que nos la olvidamos en el recorrido del tiempo y de ser adultxs).

Traen consigo la naturaleza. Porque se sienten parte de este todo. Siempre aparecen en las oralidades y dibujos: árboles frondosos, flores de las más diversas, perros compañeros, insectos gigantes y pequeños, soles de grandes rayos, tormentas bien azules, ríos y mares azules y cargados de peces, montañas imponentes, dinosaurios y dragones coloridos.

Se mueven por las veredas, las calles y las plazas en bicicletas, triciclos, caminando, corriendo, en helicópteros imaginarios o carritos de cartón. Y también con capas mágicas y con súper-poderes. Y en las marchas, son una fiesta.

Las arquitecturas se caracterizan por castillos embrujadas, panaderías floreadas con olor a medialunas, casas coloridas y con corazones, y casas de lxs amigxs y de lxs abuelxs, carritos de pancho y de choripan, cuchas de perros y de gatos, plazas y parques.

Este compartir es un recorte, un pequeño texto que expresa la sabiduría de las infancias en torno a los espacios que les gustan e imaginan. Y que me invita por un lado a re-pensar ciudades y arquitecturas con esta esencia y por otro lado a habitarlas desde estos modos.

Cuando quieran nos juntamos y nos vamos a la plaza en una nube con olor a aromito. Podemos jugar en las montañitas de tierra a rodar con el cuerpo. Y también dibujar un mural en el arenero. Ah! y después si nos da hambre, comemos. Yo elijo ir al carrito que está en la esquina de la plaza que vende ñoquis con salsa a elección. ¿Ustedes?

(La imagen Ciudad Helado es un dibujo de Catalina en un taller realizado en una escuela primaria a partir de las ciudades que nos gustan)

Ilustración: Catalina, 5to grado, Escuela Misioneros Salesianos, Alejandro Roca, 2017. Realizada en el marco de uno de los talleres del Leo Leo Qué Ves, dirigido por Paola Lucero Antonietti

Texto: Pao

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

  • Buenas tardes! Tenés uno que sea nene?
  • Hola! Mmm.. cualquiera puede ser nene
  • Pero casi todos tienen pelo largo
  • Hay nenes de pelo largo, pero bueno, mire, este tiene pelo corto
  • Ah pero tiene pollerita!
  • Bueno señora, este de acá tiene pelo corto y pantaloncito
  • Ay si pero la remera es rosa, no le puedo llevar ese, además tiene las pestañitas pintadas
  • Señora ya no sé qué decirle.. A mí me interesa venderle, pero pestañas tenemos todes y los colores están en el mundo para que los disfrutemos libremente, no le parece?

Quién inventó las reglas que no todxs pueden cumplir para entrar en un casillero? Quién dijo qué va aquí y qué va más allá? Quién le dio veracidad, legalidad a esas reglas? Quién pudo ser tan cruel y egoísta de coartar la pluralidad de nuestros cuerpos, de nuestra expresión de ser, de amar, de vivir? Quién le cortó las alas a nuestra diversidad? Quién nos impuso un color para no dejarnos pintar muchos más? Y mucho peor.. Quiénes cumplieron esas reglas tiranas sin oponerse, sin reaccionar, y condenaron la vida de quienes se atrevieron a desafiarlas?”

(Gabriela Mansilla – Mariposas Libres)

Imagen y texto: Sayi

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

 

Enlazadorx de mundos

quisiera desearte

un deseo

que desearon para mi

 

Que la libertad sea tu bien más preciado.

 

Enlazadorx de mundos

quisiera que la libertad sea para todes les niñes

para todes,

que puedan explorar y ser

en las diversidades de niñeces.

 

Enlazadorx de mundos

deseo que te expandas

como las plantas silvestres.

Ilustrción y texto de Fede

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

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Invitadxs

10

Nov
2019

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

0% grasas – 0% calorías

En 10, Nov 2019 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

La industria textil y de la moda nos han impuesto parámetros y estereotipos acerca de cómo debemos vestirnos, como deben ser nuestros cuerpos, nuestras pieles. 

Nos muestran fotos de mujeres irreales, de situaciones casi irrisorias y desestimantes de nuestras cuerpas reales: menstruantes, gestantes, creadoras, posibilitadoras, emancipadoras….

Pues bueno, la industria alimentaria hace lo mismo.

En los productos  que se ofrecen en las grandes cadenas alimenticias la mayoría o gran parte de estos rotulan: 0% grasas – 0% calorías.

             O sea: 0% de vitalidad – 0% de amor propio.

Como pretenden que cualquier ser humano pueda vivir sin ingerir calorías??.  NECESITAMOS calorías para vivir!!  Las calorías son el combustible de nuestro cuerpo, debemos incorporar diariamente cierta cantidad de calorías para que el cuerpo las emplee en  funciones vitales y fundamentales.

Y NECESITAMOS grasas que alimenten nuestro cerebro para poder así pensar, poder cuestionar y discernir estos mensajes monstruosos…

Más allá del cuestionamiento que pueda realizar acerca de si lo que ofrece la industria alimentaria puede considerarse alimento (de hecho yo no creo que lo sea);  lo que pongo en cuestión es estos rótulos  de 0% cualquier cosa.

Porque a esta altura, todas sabemos muy bien cómo comunicar, cómo influenciar y cómo convencer  con las imágenes. Y si detrás de estas imágenes hay millones de dólares en intereses, el poder para comunicar es muy poderoso.

Y así estamos, por un lado una industria que nos dice a quién nos deberíamos parecer y como deberían ser nuestros rostros y por el otro lado otra que nos dice que seamos un 0.

Hay infinitos números, infinitas posibilidades de alimentarse, de crearnos, de reinventarnos, de nutrirnos. Elijamos 1, 2, 10, la cantidad de números que querramos.

Hay infinitos alimentos provistos por la madre tierra, que se nos ofrecen generosamente; alimentos desprovistos de procesos industriales y que contienen calorías y grasas saludables y vitales.

Elijamos con libertad y amor opciones que nos enriquezcan y nos abran a la posibilidad de construir lo que decidamos y deseemos ser.

Virginia Basualdo

                                                                                                                                         Instagram: @lamujermaiz

10

Abr
2019

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

Venus o Afrodita

En 10, Abr 2019 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

Venus o Afrodita para la mitología griega, son el placer y la sensualidad. En astrología simboliza el medio para satisfacer el propio deseo, es decir aquello anhelado. Desde la psicología sabemos que el deseo es inagotable y que puede reposar en innumerables objetos.

Al ser una energía femenina (yin) indica que la forma de conseguir lo que deseo es atrayéndolo hacia mí. Este principio de la naturaleza se puede apreciar en las flores. Ellas son venus encarnadas y se encargan de que los insectos las polinicen, es decir se sientan atraídos para extraer su néctar.

¿Qué hace la flor? Simplemente es. Desprende aromas, muestra sus colores, encanta con su belleza.

Pero hay un problema que nos exige deconstrucción. Nos han enseñado por años que el amor se vive solo en relación a los otros y en especial con la pareja. Este aprendizaje cultural ancestral nos deja incompletos. Así normalmente esperamos que el otro nos diga a través de su amor cuánto valemos. Esta acción implica un fraude hacia nosotros mismos al otorgarle el derecho de indicarnos nuestra valía.

En un juego de proyecciones, venus nos muestra lo que los demás pueden ver y hace que quieran estar cerca. Es un planeta fundamental para armonizar las relaciones y en especial para reconciliar la parte interna que indica el propio placer y lleva con su impulso a compartirlo con otros.

Venus invita a conectar con lo precioso que habita dentro, es decir con el valor personal. También con lo que consideramos importante y vital. Habla de lo que nos enciende, del lugar donde hacemos contacto, vemos el destello y producimos la magia.

Lo importante es aprender a vivirlo internamente. En esto nos ayuda la astrología como una herramienta de autoconocimiento mostrándonos lo que produce placer, es decir aquello donde la propia energía se expande y esto solo se conoce a través de la experiencia.

¿Qué enciende tu energía? ¿En qué momentos sentís auténtica vitalidad? ¿Qué atributos del otro te complementan? ¿Cuánto damos y recibimos? ¿Cómo nos vinculamos? ¿Qué heridas del pasado activamos en el encuentro con otro?

Encendé tu venus natal, irradia el amor que solo tu ser puede dar y descubrí qué flor te habita.

 

 

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación y la astrología. La impulsa el conocimiento que lo vuelve carne y puede compartir con otros. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia a partir del autoconocimiento.
Actualmente trabaja en psicología clínica desde el psicoanálisis.

Federica Jachymiak Cordobesa, artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, Impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes.

Contacto: fede.jachymiak@gmail.com

Instagram: fedenbici

 

 

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19

Oct
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

¿A quién alimentamos cuando comemos?

En 19, Oct 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez


Esta pregunta me fascina. Encarna grandes verdades en sus múltiples respuestas.

La cuestión alimentaria se encuentra atravesada por tantos factores (sociales, culturales, políticos, económicos, psicológicos, emocionales, ecológicos) que termina siendo un evento multidimensional: opera en todas las áreas de nuestra vida.

Nunca estamos afuera, siempre que exista un plato de comida nos involucramos en una red inconsciente y compleja que nos envuelve. Veamos:

Llevamos un siglo comiendo alimentos envasados. Esto es un problema no solo para la salud, la familia, la comunidad y la tierra, sino también para el concepto que tenemos de cómo los alimentos nos conectan con el mundo que nos rodea.

Nuestro creciente distanciamiento de cualquier compromiso directo con los procesos mediante los cuales la materia prima de la naturaleza se transforma en platos de comida, está alterando nuestros conceptos de lo que es la alimentación.

La idea de que los alimentos están conectados con la naturaleza, el trabajo humano o la imaginación, es difícil de concebir cuando nos llegan en un paquete, totalmente procesados, cosechados de góndolas de supermercados o entregados por deliverys al paso.

Al comprar nuestros alimentos en circuitos y redes “informales” como ferias agroecológicas, productores artesanales, campesinos, emprendedores, vecinos, familiares, amigos; estamos empoderando antiguas formas de producción alimentaria, conscientes y sustentables.

Los productores que utilizan materias primas naturales, locales y hasta agroecológicas son personas que respetan el agua, la tierra, el aire, los recursos naturales como fuente. Al apoyarlos, fomentamos el comercio justo, pagando directamente a productores por su trabajo manual y acortando distancias en las cadenas de intermediarios que incrementan el valor de los alimentos.

Como consumidores, cada vez que elegimos comprar un alimento estamos “votando” por un modelo de consumo y de producción agroalimentaria. Sí depende de nosotros lo que termina ocurriendo con el monte nativo, el cambio climático, los incendios, el agua.

Por otro lado, cuando abrimos espacio en nuestras vidas para conectar con lo que comemos, cuando nos dedicamos a elegir con conciencia nuestros alimentos, a cocinarlos, a saborearlos: sanamos.

En griego, cocinero y sacerdote se dicen de la misma forma: “mageiros”; y tiene las mismas raíces etimológicas que la “magia”.  Al cocinar trabajamos con materias primas vivas, no con teclados o maquinas, sino con plantas, frutos, semillas, granos, algas, hongos, animales. Estamos trabajando con los elementos: el fuego, el agua, la tierra y el aire. Y los utilizamos para hacer alquimias.

Los alimentos naturales nos nutren a través de las fuerzas constitutivas de vida, a través de la información que las semillas absorbieron de la tierra, del agua, del cosmos y la tradujeron en una fruta, un vegetal, un cereal. Nuestras células reciben esa memoria ancestral, la abrazan y apropian para conformar nuestra fuerza vital y nutrir nuestro campo energético.

Lo que comemos se transforma en la calidad de nuestra sangre, células y tejidos; más también en nuestra  “frecuencia vibracional”: nuestras palabras, pensamientos, emocionalidad. Comer alimentos reales, cargados de vida, nos brinda energía extra para estar despiertas, atentas, activas.

Si me alimento de productos artificiales, mi organismo gasta mas energía para procesarlos que la energía que me aportan. Son anti-alimentos porque consumen mi propia vida. Mantienen las “hornallas de mi energía” a fuego corona: y así voy, sobreviviendo.

Y qué pasaría si puedo cocinar mis proyectos y sueños en una fogata de gran combustión? Si cuento con energía extra para vivir inspirada y creativa, al servicio del mundo, de mi propia vida y de las demás. Comer alimentos reales tiene mucho que ver con vivir en libertad. Lo artificial nos desconecta, nos aleja de la naturaleza, de nuestra propia verdad.

Nos invito a encontrarnos entre nosotras, intercambiar saberes, recetas, ingredientes. Volver a las cocinas, al útero de casa, encender el horno y amasar un pan. Volver al trueque, hacer huerta, compostar residuos vivos, secar semillas y regalarlas o sembrar. Llenar los platos de vida, colores, aromas, sabores. Jugar. Decorar tu mesa. Inventar un florero. Coser un mantel y servilletas con ropa reciclada. Comprar una olla de barro. Inpirarte con lo que tengas en la heladera. Equivocarte. Crear.

Sana una, sanamos todas! Te honramos Gran Madre Pachamama, dadora de alimentos y vida.

Invitada especial: Sofia Alzuarena – Lic en Nutrición MP 3199 – Naturismo, depuraciones, plantas medicinales.

Ilustración:
Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..
Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

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10

Sep
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

Organización Social del Cuidado

En 10, Sep 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

Un nuevo concepto para interiorizarnos y levantar entre todas es el de “Organización Social del Cuidado” (OSC). Por él estamos haciendo referencia a todas las actividades, relaciones y agentes que forman y hacen al cuidado. En otras palabras, a la manera en que las sociedades organizan el cuidado que permite la reproducción cotidiana de la vida de las personas.
Entendemos qué son los cuatro actores que forman el Diamante de Cuidados y cuyas interrelaciones hacen a la OSC. Estos son: las familias, el estado, el mercado y las organizaciones sociales.
Una de las reflexiones que la Economía Feminista trae a la mesa de discusión es la (in)justicia distributiva en materia de la OSC y como todo esto nos lleva a un vector que reproduce la desigualdad en desmedro de las sujetas feminizadas.
Para comprender y analizar el concepto de cuidado, utilizaremos la definición de Corina Rodriguez Enriquez (2015)¹: “La noción de cuidado refiere a las actividades indispensables para satisfacer las necesidades básicas de la existencia y reproducción de las personas, brindándoles los elementos físicos y simbólicos que les permiten vivir en sociedad. Incluye el autocuidado, el cuidado directo de otras personas, la provisión de las precondiciones en que se realiza el cuidado y la gestión del cuidado.”
Por lo tanto, el mercado, el Estado, las organizaciones sociales y las familias tienen responsabilidades y ocupan roles de gran importancia en materia de acciones de cuidado, para la vida digna. El problema radica en que en el tiempo presente, esa distribución no es equitativa y en épocas de crisis dicha mal distribución empeora. Entonces, el peso de dichas tareas – elementales para sostener la reproducción de la sociedad, y por lo tanto la producción del sistema – recae en las familias.
En el caso de la salud y todas sus componentes o servicios, reconocemos una responsabilidad distribuida entre los cuatro actores que mencionamos conforman al diamante de cuidado. Pero nos preguntamos cuánta responsabilidad realmente es asumida por cada uno de los agentes, y si cuando la asumen la llegan a ejecutar de la manera más en línea con la idea de la sostenibilidad de la vida en el centro. El negocio de la salud, la violencia obstétrica y las dificultades impuestas hacia las personas que demandan partos respetados, ponen en evidencia el mal funcionamiento de los sistemas de cuidado, el sometimiento a malos tratos que generación tras generación de mujeres terminan recibiendo, las búsquedas de contención en prácticas alter nativas, soluciones al alcance de unas pocas; y por lo tanto, la necesidad de exigir una revolución en materia de equidad de género y de clase.


¹ Corina Rodríguez Enriquez y Gabriela Marzonetto (2015) “Organización social del cuidado y desigualdad: el déficit de políticas públicas de cuidado en Argentina”. Revista Perspectivas de Políticas Públicas Año 4 Nº

 


Rochi Alonso, feminista devenida economista/para la economia de los pueblos. Origen el sur de cordoba, destino la revolución. Narradora en (de) construcción.
 
ilustración:
Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..
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01

Jul
2018

Un comentario

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

¿Fútbol para todas?

En 01, Jul 2018 | Un comentario | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

El fútbol es masculino. No. Pero en las escuelas siguen enseñando fútbol a los nenes en educación física y a las nenas vóley.

¿Es masculino el fútbol? No. Pero en las jugueterías siguen estando las pelotas del lado de los juguetes de “varón” ,  junto a los soldaditos, a los superhéroes, a los autitos, los aviones, los camiones… no del lado rosa Barbie, donde hay pinturas, bebés, disfraces, cocinitas coronitas, tacos y hasta set de limpieza. Sí. Todavía. Y si se vende es porque se compra. Así se compra. Para niñas y para varones.

¿Desde cuándo las mujeres jugamos al fútbol? No lo sé. Creo que desde siempre. A escondidas. Con hermanos varones de entre casa. Madres y tías con hijos “varones que necesitan jugar a la pelota”  y padres ausentes.

¿Desde cuándo las mujeres “nos permitimos” jugar fútbol?  Tampoco lo sé. Pero recuerdo la rareza de las caras cuando nuestra compañera Paula Mónaco Felipe dijo que habían formado un equipo de fútbol femenino por allá por el 98. Parecía cosa de “machonas”. Si todavía hablábamos de la homosexualidad como enfermedad. Si todavía no se hablaba de educación sexual ni de nada. Todos y todas debíamos ser heterosexuales y machistas sin discusión.

A mí me gusta jugar al fútbol desde chica. Pero jugué muy poco. Como muchas. No había lugar para nosotras. Ahora parece que ya no esperamos que nos hagan lugar. Lo estamos habitando sin permiso de los varones. Y aunque todavía no circulan millones de euros o dólares por pases de mujeres futbolistas hemos logrado ser “aceptadas” por algunos varones y por bastantes mujeres. No soy buena jugando fútbol, ni trabajo para serlo, no admiro a ningún jugador ni intento copiar sus tácticas. Tampoco a ninguna mujer de las que ahora se van destacando en alguna revista deportiva.

Hace poco más de tres años una vecina, compañera y amiga, Lali Monayar nos pregunta en un Encuentro por la Memoria, la Verdad y la Justicia, en el Talar de Mendiolaza, si queríamos jugar fútbol. Minutos después acordamos empezar el siguiente martes. Desde ahí y hasta hoy seguimos encontrándonos. Jugamos como yo siempre quise. Por jugar. Para juntarnos. Para divertirnos. Para cortar con la rutina. Porque se nos da la gana. Por las ganas de reírnos juntas.

Muchas somos madres, todas trabajamos. La mayoría somos profesionales. Y limpiamos nuestras casas, cocinamos, lavamos ropa, criamos lxs hijxs, de manera desigual respecto a los varones. Frecuentemente necesitamos ir a la cancha con lxs chicxs porque no hay papás que se ocupen. Pero algunas veces sí. Y eso me parce una gran victoria. No que los varones se ocupen de lxs hijxs mientras trabajamos. Que se ocupen mientras jugamos al fútbol. Sé que es una pavada. Pero simbólicamente es un gran acto de poder. Nosotras con la pelota y ellos con lxs chicxs.

Justo ahora que no logramos que dejen de matarnos, pero que sí pudimos marchar, hablar, visibilizar, concientizar, al menos en algunos sectores de la sociedad.

Justo ahora que empezamos a debatir sinceramente el derecho de las mujeres de decidir sobre nuestro cuerpo. Que esperamos legalizar el aborto al menos para que las pibas que no pudieron empoderarse puedan no morir.

Justo ahora que comenzamos a entender que la identidad sexual se construye. Que unx nace, se hace, se deshace, se rehace. Que los deportes se juegan. Que los juguetes se desean. Que los baños se usan por personas y no por mujeres heterosexuales o varones heterosexuales.

Justo ahora que intentamos tomar conciencia que ser mujer no puede ser una desventaja. Que ser mujer es un derecho. Como jugar fútbol. Como abortar legalmente. Como jugar a los autitos. Como vóley. Como tener sexo. Como decir no y ser respetada.

Justo ahora paramos la pelota. La pelota históricamente masculina. La pelota que mueve fortuna casi como la prostitución.

Justo ahora que casi podemos pensar ser madres o no. Y capaz no sentimos culpa si no lo somos.

Justo ahora que decimos a los padres de nuestros hijxs que sean eso. Padres. Y hasta a veces disfrutamos de que no nos necesiten.

Justo ahora paramos la pelota para no dejarla ir.

No la dejes ir.

 “No la dejes ir” Es el nombre de nuestro equipo de fútbol femenino amateur del Talar de Mendiolaza.

María Brogin. Madre de tres bellezas. Docente. Integrante del equipo de fútbol “No la dejes ir”. Participante del espacio de arte y política ¿Vivimos en el país del nunca más? Miembro de la comisión vecinal de barrio el Talar de Mendiolaza y de la Mesa de género de Mendiolaza entre otres.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

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23

Jun
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

Violenta

En 23, Jun 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

Violenta la mentira
Violenta la opresión
De la maquinaria deshumanizada que aplasta sin compasión
Violenta la guerra en Siria y el silencio hecho millar

Violenta el saqueo de la tierra y su especulación
Los árboles talados y los bosques asfixiados de dolor

Violenta la hipocresía sostenida sin razón
Del cerco mediático y los medios de (des)información
Que financian secuaces sin corazón
Violenta las familias durmiendo en el borde del cordón

Violenta la extensión de las sociedades de control
El exterminio de los líderes que buscan la libertad por encima de la sumisión

Violenta el Estado cómplice que oculta información
¿Qué pasó con Santiago Maldonado? y que digan ¿qué le hicieron a Rafael Nahuel?
Violenta los ministros de este gobierno del horror
Disfrazados con caras de cartón

Los abortos clandestinos en una fría habitación
Violenta el no poder contarlo
Violenta la acusación
La opinión ajena sobre lo que es mi decisión
Violencia sobre nuestros cuerpos
Desbordados de potencia y contradicción
Violenta el vértigo previo al salto
El deseo que empuja
La vida que insiste, brota y resplandece en una flor
 
 

 
 

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos. Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: federica Jachymiak 

Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

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05

Jun
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

¿Autoconocimiento?

En 05, Jun 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

En un primer momento, al intentar abordar el autoconocimiento, indefectiblemente nos encontramos con una serie de preguntas que, podríamos decir, nos adentran en las ramas de las reflexiones sobre nuestras existencias. Preguntas que a la vez, sus respuestas merecerían mucho detenimiento, posibilidad que excede este pequeño escrito. Pero bien, tan sólo para reconocerlas, podemos empezar por explicitar algunas de ellas: ¿qué conocemos cuando queremos conocer?, ¿Qué compone ese conocimiento? ¿Cómo ha llegado eso a ser parte del mismo? ¿Cómo conocemos? ¿Qué conocemos? ¿Qué es conocer?

Podríamos decir que todos los aspectos que componen nuestro lenguaje, han sido definidos de antemano por mediaciones y filtros discursivos,  a partir de pujas de intereses que buscan significar los modos de estar y ser-en-el mundo, en cada contexto en particular. Por tanto, lo que conocemos, o creemos conocer, se remonta a construcciones sociales realizadas a través del tiempo que dotan de sentidos peculiares al movimiento en el mundo corpóreo de las  ideas. Estructuras que hacen que nos remitamos a determinadas imágenes y representaciones cuando enunciamos esos pensamientos.

En nuestras sociedades latinoamericanas, signadas por los procesos coloniales que impregnaron nuestros saberes de concepciones nordatlánticas del mundo, de formas de estar-siendo atravesadas por el capitalismo y el patriarcado de alta intensidad, lo que tenemos a disposición para conocer está jerarquizado de acuerdo a intereses característicos de este tipo de cosmogonías forjadas al hielo del pensamiento dualista cartesiano y racional. En este sentido, para deshilvanar lo relativo al autoconocimiento necesariamente nos debemos retrotraer a la consideración del “auto”- “conociemiento”. Auto, como manera de designar a un individuo con connotaciones particulares, que, como propone este lenguaje, puede “conocerse” a sí mism*. Conocimiento que, como decíamos recién, es construcción social y subjetiva a la vez ¿Qué es el individuo? ¿Cuerpo- mente- persona? La escisión del pensamiento cartesiano característico del pensamiento preponderante de las sociedades occidentales, dista de otras concepciones que tienen lugar en diversas cosmovisiones, sobre todo la de los distintos pueblos indígenas y de países asiáticos. 

El individuo propuesto en las sociedades denominadas occidentales, está fuertemente atravesado por la construcción del pensamiento médico científico de la biomedicina, que ha construido modos de entender el cuerpo y las personas en contextos sociales determinados.

Eduardo Menéndez (2009) llama Biomedicina a lo que comúnmente llamamos “medicina”, con el objetivo de especificar esta peculiar y hegemónica forma de comprender y actuar sobre los procesos de salud, enfermedad y atención. La misma surge como tal en Europa a partir del siglo XVIII, teniendo características particulares, historias, actores, disputas, intereses, etc. Como lo señala Michel Foucault en distintos trabajos (2000, 2003, 2008) es posible concebir la expansión de la biomedicina en concordancia con las necesidades  de control social de las sociedades urbanas modernas, en pleno crecimiento. Así se observa a su desarrollo necesariamente correspondido con lo que las ciencias sociales han definido vastamente como la emergencia del sujeto moderno con sus peculiares representaciones del cuerpo, proceso que podemos ubicar a fines de siglo XVI y comienzos del siglo XVII, período en el que se asentaban las bases para el desarrollo del capitalismo industrial moderno. Aquí, la noción de individuo indiviso, auto-transparente, dueño de sí, centrado en sí mismo va a calar muy hondo sentando bases fundamentales de la cultura moderna occidental contemporánea; estando esta configuración del sujeto imbricada en la concepción binaria del mundo desde la cual se piensa y se vive la escisión mente/cuerpo.

Así, es en este marco en donde se escabulle la intención de que para definir a este sujeto ya no tendrá mucho sentido la relación con el conjunto. Él es en él mismo, coherentemente centrado en él y el cuerpo será la expresión privilegiada de la persona (Vigarello, 2005).
>La Biomedicina, en tanto saber y práctica supone que el sujeto o más bien, el cuerpo, que estudia y que cura, es el que venimos definiendo como “moderno”. Una materia biológica objetiva, mensurable y accesible. Consiguientemente con los planteos de Paul B. Preciado (2002), el presupuesto moderno del cuerpo se basa en la creencia según la cual éste entraña un grado cero o una verdad última, una materia biológica dada, la cual, de algún modo, determina muchas de las experiencias sociales de los sujetos, sobre todo en lo relacionado con su sexo y su género. Es a partir de este “grado cero” que la ciencia moderna afirma poder investigar y dar cuenta, como si esta fuese una tabla rasa, carente de significados, pre-lingüístico, pre-cultural, pre-tecnológico. Este cuerpo es, en términos de Roland Barthes (2010), un cuerpo mitológico: no tiene historia, su imagen está protegida y nos protege de la amenaza de cuerpos-monstruos, es el cuerpo que logra configurarse como el Universal, la unidad medida, el Uno, es el cuerpo tautológico ya que se define en sí mismo (“el cuerpo es el cuerpo”), no se explica –en términos de Barthes, verifica- porque es autoevidente, se explica en sí mismo. La imagen privilegiada de ese cuerpo es la del varón blanco, clase media y heterosexual.

De esta manera, la Biomedicina propone acceder al conocimiento de este cuerpo en tanto entidad biológica y neutral. Su objetivo es describirlo, analizarlo, medirlo, dar cuenta detallada y minuciosamente de él, sus profundidades y vericuetos misteriosos y oscuros, con el fin de curarlo y protegerlo de las enfermedades y patologías. Definiendo qué son y qué no son patologías, determinando el abanico de posibilidades dentro de lo que se considera curación y por tanto enfermedad. Todo este proceder se le es concedido a esta disciplina por haberse establecido como dominante con su notable ejercicio de poder, productor de “efectos de verdad” en torno a los cuerpos.  

En este sentido, Thomas Laqueur (1994) afirma que el cuerpo de la Biomedicina es estable, ahistórico, sexuado, es el fundamento epistemológico de las afirmaciones normativas sobre el orden sociosexual. De este contribuye a pensar el sexo como una construcción histórica que se encuentra profundamente marcada por el poder político y androcéntrico del género.

En resonancia, Donna Haraway (1991) propone pensar la naturaleza como un tropos, es decir, como significando en contexto, situado. Es figura, construcción, artefacto, movimiento, desplazamiento. La naturaleza es un lugar común y una construcción discursiva poderosa, resultado de las interacciones entre actores semiótico-materiales, humanos y no-humanos. En relación a esto propone pensar la Biología (y lo hacemos extensivo a la Biomedicina) como un discurso, no como el mundo viviente en sí, al mismo tiempo que afirma que la Ciencia es un relato de matriz capitalista y androcéntrica.

La intención aquí es mantener la tensión que ofrece la materialidad expuesta del cuerpo con la tensión performativa que generan las representaciones de él, pensando a la producción de representaciones hegemónicas como funcional a las construcciones del poder.

En este sentido, retomamos las preguntas iniciales sobre el conocimiento, y por tanto, sobre el autoconocimiento, y le adosamos otra, de las tantas posibles: ¿quién conoce qué?

 

Conocerce a sí mism* es indudablemente un acto de reconocimiento del entramado social que también nos compone, nos hace y nos reformula de manera constante. Conocer la multiplicidad que nos recorre sería, ni más ni menos, que abrirnos a mareas de preguntas.

 

El acto de preguntar como una de las tantas formas privilegiadas de conocer el mundo. Quienes buscan darnos respuestas de qué somos, y cómo debemos vivir, contribuyen sólo a adosarnos particulares formas preestablecidas de conocer.  Escarbar rebeldemente en las trayectorias que subyacen a es respuestas fijas, contribuye a reconocer que hay infinidad de saberes-conocimientos silenciados, inconmensurables. Comenzar a desentramar el ovillo nos permite aventurarnos en el transcurrir de la disputa por acceder a conocimientos subyugados, conocimientos emancipatorios que podemos crear y recrear, criando modos de relacionarnos que nos permitan arrebatar aquello que nos dicen que las cosas son como son, para desarmarlas y barajar de nuevo. “El” conocimiento, es meramente una de las tantas expresiones de “los” múltiples conocimientos- saberes que nos hacen conocer y recorrer los mundos de determinadas maneras. Por tanto, abrir brechas a ese “único” conocer- ejercicio de poder- es un acercamiento breve y sustancioso hacia componer el mundo que soñamos.


Agustina Molina nació en 1989. De niña vivió en Villas Ciudad de América, una localidad de las sierras cordobesas, donde la gente atesora el gesto antiguo y la mano caliente, como el pan de la tierra.
Es antropóloga, ama las estrellas, los caballos, el limón, el ajo y el ají. Le encanta la poesía, pintar y bailar. Confía profundamente en que la revolución será feminista y, en que junt*s con lucha y organización popular podemos derrotar la ofensiva neoliberal.

Ilustración: Federica Jachymiak Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

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30

May
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

La sostenibilidad de la vida

En 30, May 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

La Economía Feminista (EF) es teoría heterodoxa, critica de la teoría Neoclásica, entre otras, con propuestas para estudiar, entender y realizar la economía desde otro lugar completamente diferente al de las teorías hegemónicas. Corina Rodríguez Enríquez (2015) la define como “corriente de pensamiento que pone énfasis en la necesidad de incorporar las relaciones de género como una variable relevante en la explicación del funcionamiento de la economía, y de la diferente posición de los varones y las mujeres como agentes económicos y sujetos de las políticas económicas”.

Esto no significa, como dicen varias autoras como Sandra Harding (1986): “añada mujeres y revuelva”. Para solucionar el sesgo androcéntrico en el trato de la economía, hace falta reconocer las desigualdades existentes en términos de género, redefinir los supuestos básicos y abordar la economía en su sentido más amplio, sacando el foco de los mercados para entender todas las relaciones y esferas de trabajo, tanto productivo como reproductivo.

Por lo tanto, el principal aporte de la EF es la Sostenibilidad de la Vida Humana. La EF parte de una crítica a quienes ponen como centro de análisis y de relaciones a la obtención de beneficios, proponiendo que el objetivo primordial de la economía es la Sostenibilidad de la Vida. Esto es poner la vida en el centro, en contraposición a las lógicas por la que hoy se mueven los mercados, de la acumulación del capital. Con esta propuesta estamos buscando repensar y transformar los mecanismos alienantes, hacia “vidas que merecen ser vividas”.

En palabras de Anna Bosch (2005), definimos Sostenibilidad de la Vida como “proceso que no solo hace referencia a la posibilidad de que la vida humana continúe – en términos humanos, sociales y ecológicos -, sino a que dicho proceso signifique desarrollar condiciones de vida, estándares de vida o calidad de vida aceptables para toda la población. Sostenibilidad que supone pues una relación armónica entre humanidad y naturaleza, y entre humanas y humanos. En consecuencia, será imposible hablar de sostenibilidad si no va acompañada de equidad”.

Para llegar a esto, la EF propone una nueva forma de mirar al mundo, donde la economía sea por y para las personas. Revalorizar las relaciones humanas, reconocer el trabajo invisibilizado, pero necesario para el capital como es el trabajo de cuidado. Es por esto una propuesta académica pero también política.


BIBLIOGRAFIA

  • Anna Bosch, Cristina Carrasco y Elena Grau (2005). “Verde que te quiero violeta. Encuentros y desencuentros entre feminismo y ecologismo” en Enric Tello, La historia cuenta, Barcelona: El Viejo Topo.
  • Carrasco, Cristina (2014) “Con voz propia: la economía feminista como apuesta teórica y política”. Madrid: Ed. La Oveja Roja.
  • Rodríguez Enríquez, Corina (2015) “Economía feminista y economía del cuidado: Aportes conceptuales para el estudio de la desigualdad”. Buenos Aires: revista Nueva Sociedad N° 256.

Rochi Alonso, feminista devenida economista/para la economia de los pueblos. Origen el sur de cordoba, destino la revolución. Narradora en (de) construcción.

Ilustración: Federica Jachymiak Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
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07

May
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

Tapiz

En 07, May 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

La trama que enlaza el hilo de vida de cada ser con la de todos
el inframundo de los muertos que yacen dormidos
la intersección de los surcos que se unen en la dimensión de los sueños

El saber heredado de boca en boca, en forma de cuentos
hecho de susurro y al viento

Las plantas de agua condensada en ríos de clorofila
llenos de sol y oscuridad de luna
la potencia de su adentro que se alquimiza con mi savia interior

El gesto de las mujeres que cocinaron por siglos
su guiso espesándose en el vapor

La sabiduría que se muestra
en los mapas de los ojos de quien mira
siempre que esté dispuesta a ver

Las señales guardadas en forma de símbolos

El cosmos: eterno espiral de lo infinito


Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos. Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

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22

Abr
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe Sánchez

22 de Abril. Día de la Tierra

En 22, Abr 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe Sánchez

El origen del Día de la Tierra se remonta a finales de la década de los 60. Según detalla la Wikipedia, en 1968 el profesor Morton Hilbert y el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos organizaron una conferencia sobre los efectos del deterioro del medio ambiente en la salud.

A partir de ese episodio, Hilbert y sus estudiantes se plantearon dedicar un día a la concienciación ambiental. A esa iniciativa se sumaron el Proyecto para la Supervivencia impulsado por la Universidad Northwestern y el senador y activista Gaylord Nelson, que acabó siendo la figura clave. (https://www.elperiodico.com)

(Google se suma este año a la jornada con un ‘doodle’ animado en cuya elaboración ha colaborado la primatóloga Jane Goodall.)

Por Noelia Sánchez

Hoy se “celebra” el Día de la Tierra, en google encuentro imágenes que muestran a un planeta ilustrado con un bonete de cumpleaños y una enorme sonrisa. El diario La Nación saca una nota titulada El Día de la Tierra se celebrará el 22 de abril, pero curiosamente el link dice: dia-de-la-tierra-que-puedes-hacer-tu-por-la-tierra (ver), como si al momento del título se hubieran propuesto incrementar la conciencia sobre un cambio posible, pero luego al escribir la nota sólo pudieron contar la anécdota de cómo surgió el día y cerrar insinuando que se trata solamente de un “engaño comunista”(¿?)- Ni una línea dice sobre “qué puedes hacer tú por la Tierra”. (Dejo aquí una nota de la Fundación TierraVida sobre qué podés hacer realmente todos los días Leer nota)

En este estado de las cosas, la toma de conciencia que hace falta parece  muy lejos. Sobre todo porque son prácticas reales y concretas las que van a expresar esa conciencia, y nuestras sociedades todavía están muy lejos de mostrar avances a un nivel en que el impacto positivo sea considerable (por ejemplo la reducción de uso de automóviles o la reducción de producción de envases descartables).

Sin embargo estamos nosotras vendiendo toallitas lavables desde hace más de 7 años, lo que significa un número importante de mujeres que logran cambiar una de sus prácticas más íntimas y habituales, reduciendo muchísimo la basura que generan anualmente.

Sin embargo están nuestras compañeras: algunas hacen compost, usan sus bolsas de tela, llevan incluso frascos a la dietética, compran suelto, son capaces de reducir a un mínimo muy importante los desechos que generan, al menos hasta donde es posible viviendo en una ciudad.

Verlas nos devuelve un poco la fe, porque se esfuerzan en crear hábitos y rutinas más amigables con el ambiente, pero además son capaces de organizarse para avanzar en este camino al colaborar en Flor de Luna.

Lo vamos a decir las veces que haga falta: la oportunidad de la Tierra de recuperar su equilibrio no es solamente una cuestión individual. Por supuesto que está bien reducir, reutilizar y reciclar, pero necesitamos alimentar un sistema económico superador y armónico, que tenga como eje las relaciones: entre nosotras las personas y con la Tierra.

Necesitamos salir de la burbuja que nos hace mirar nuestra vida y nuestro camino como un proyecto individual o incluso familiar. Somos parte de un sistema vivo de interrelaciones en el que participamos, somos parte del cuerpo de Gaia (Hipótesis Gaia).

Tenemos que poder encontrar los lazos que nos unen a las demás y considerar qué sistema alimentamos con cada vínculo. Los vínculos que se generan con cada consumo. Los vínculos que se generan con cada trabajo realizado, con cada producto, con cada servicio, alimentan un sistema económico y un modo de convivir con las otras personas y con el planeta.

Ojalá podamos avanzar en esta conciencia activa y hecha práctica, primero individual pero sobre todo colectiva. Reforcemos nuestras redes y alimentemos las transformaciones que serán claves para la Tierra y para todas.

En todas las dimensiones a la vez. Para que nos valga el tiempo.

 

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