Image Image Image Image Image

construimos una red

sumamos nuestras fuerzas

nos acompañamos

nos enredamos

creamos alianzas 

nos hermanamos 

trabajamos para sostener esa red

que nos sostiene

para nunca más estar solxs.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Déjalas solas unos cuantos días. Deja que les dé el sol, deja que les caiga la lluvia. Pronto
empezarán a crecer tus semillas.
(Arnold Lobel)

Una vez  me acerqué a una oficina porque tenía que cobrar un dinero y la chica que estaba del otro lado del vidrio me preguntó mi ocupación. “Escritora”, dije sin dudarlo. Y como soy muy culilla y tengo buena vista, pude ver como la muy chinwewencha escribía: “Desempleada”. Me fui del lugar pensando si no existiría la categoría “Escritora” en su planilla y puso cualquiera o a lo mejor pensó que eso no puede ser un trabajo o quizás que es un trabajo que no genera suficiente dinero como  para considerarlo un trabajo.

Ahora, mientras intento escribir algo sobre el trabajo en tiempos de aislamiento social preventivo y obligatorio, pienso que una de las cosas más perversas que nos hace este sistema capitalista y meritocrático es meterse en nuestras cabezas a tal punto que consideremos verdaderas cosas que en realidad son falsas. Porque en estos días de poca salida, poca juntada, poco horario y mucha casa, he llegado a pensar que “no estoy haciendo nada”. “No estoy haciendo nada” porque no estoy arriba de un escenario haciendo monólogos ni en una feria de libros en una plaza, no estoy usando el despertador ni la agenda para organizar mis tiempos, no estoy escribiendo casi nada y, sobre todo, estoy generando menos dinero que antes. Mientras “no hago nada” comencé a hacer una huerta en el patio de casa. Y mientras paleaba la tierra y sacaba yuyos me acordé de un libro que leí siendo muuuuuuy chiquita o seguramente me lo leyeron. Se trata de “Sapo y Sepo, inseparables”, escrito e ilustrado por Arnold Lobel. Es un libro de cuentos protagonizado por dos sapos muy amigos. Mi cuento favorito se llama “El jardín” y es un cuento en el que Sepo, con ayuda de su amigo Sapo, aprende que cultivar un jardín es algo hermoso aunque lleva tiempo y trabajo; y que ninguna semilla se transforma en planta si tiene miedo. Otro cuento que me gusta mucho se llama “Una lista”, y cuenta cómo  Sepo anota en un papel todo lo que planea hacer al día siguiente:

Lista de cosas para hacer hoy

-Despertarse

-Desayunar

-Vestirse

-Ir a casa de Sapo

-Dar un paseo con Sapo

-Almorzar

-Siesta

-Jugar con Sapo

-Cenar

-Dormir

Como ya había terminado con mis labores agrícolas de ese día, decidí hacer una lista, pero no de lo que pensaba hacer sino de lo que ya había hecho:

Cosas que he hecho en estos días

-Sembrar zanahoria, brócoli, acelga, cilantro y caléndulas.

-Tomar sol en el patio.

-Pensar en escribir un monólogo nuevo.

-No escribir un monólogo nuevo.

-Mirar videos de Gila y de Hannah Gadsby. Volver a ver “Friends” desde la temporada uno.

-Limpiar todo muy bien con lavandina.

-Hablar por teléfono con amigues sobre esta sensación de eterno domingo y de no estar haciendo nada o hablar de cualquier otra cosa y reírnos. La mejor parte fue la de reírnos.

-Hacer yoga con una profesora de youtube que vive en Berazategui.

-Cortarle las rastas a mi perra.

-Mantener la casa calentita después de las seis de la tarde.

-Abrigarme y salir a mirar la luna.

Fue bueno hacer la lista porque descubrí que no es cierto que “no estoy haciendo nada”. Estoy trabajando. A ritmo de semilla.

¡Hasta la victoria, always!

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.


en las imposibilidades habita
posibilidad
como en el tiempo en la quietud
de pronto no importa el escenario
desde el que digo casa amor poema
que decir es la guarida
el llamado que empuja
y que nos salva
la distancia y el miedo
ahora escribo a cualquier hora en cualquier sitio
como antes
y me doy cuenta

C.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.


Sacar belleza de este caos es virtud

(Gustavo Cerati)

Elegir un barbijo que combine con la remera, perfumarme con eau de lavandine a todas horas, amigarme con el cine de terror, volver a leer “Un mundo feliz”. Reírme, por no llorar.

Pero también, a veces, llorarlo todo y llorarlo bien.

Hacer reuniones clandestinas con amigas, en la esquina, con barbijo y bolsa de compras. Tener un “minuto” por si me para la policía, como les militantes de los setenta.

Cantar la marcha peronista en la ventana, a los gritos.

Descubrir que en mi patio hay por lo menos diez especies distintas de plantas con flores. Y en la cuadra, ni te cuento.

Odiar las videollamadas.

Amar las videollamadas.

Abrir tinder.

Cerrar tinder.

Preguntar más seguido que nunca ¿cómo estás? y que también me lo pregunten. Entender que el amor es, más que nada, una pregunta.

Pensar en todas las cosas que voy a hacer cuando esto termine. Pensar que quizás esto no termine nunca. Saber que es imposible imaginar el después. Vivir con dignidad el mientras tanto.

Sorprenderme haciendo cosas nuevas. Tejer redes con otres, aunque aislamiento. Usar como epígrafe una frase de Cerati, ¿quién me ha visto y quién me ve?

Cocinar galletitas de limón.

Hacer picnic al sol en el patio.

Disfrutar la soledad.

Temer la soledad.

Tener un arranque de ira divina y romper un vidrio. Recibir un mensaje de la casa de al lado: “¿Estás bien? Contá con nosotres”.  Saber que cada vidrio roto en mi vida, valió una certeza.

Esta vez fue: no quiero acostumbrarme.

Saber qué nos hace bien es intrincado. Ponerlo en práctica, más aún. Si en medio de esta película lo intentamos, ¡qué vacuna!

HLVA!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

   

Sobre el placer (o los placeres) un domingo 26 de abril de 2020

Siempre dibujo o ilustro de alguna forma sobre los temas que elegimos reflexionar con mis compañeras. Hoy siento que con la imagen no me alcanza así que decidí darme la oportunidad de escribir. No sé si lo hago bien o mal (no creo mucho en esos parámetros) pero estoy aquí, intentándolo…
Si bien realizo labores que amo, generalmente me cuesta conectar con el placer / los placeres, no hablo del placer sexual,  me refiero a hacer cosas por puro placer, permitirme y regalarme ese tiempo, sentir que lo merezco. Creo, en este punto, que hace falta que trascienda muchas generaciones de mi linaje femenino que no han podido elegir ni dedicarse a lo que les daba placer. Y es que ha calado tan hondo la sobreexigencia de la productividad que hasta nos dan culpa los “momentos de ocio”.

Hoy me cuesta aún más conectar con el placer. Hoy encontraron el cuerpo de otra persona asesinada por la violencia machista y patriarcal. Una mujer que buscábamos, difundiendo en redes, esperando que apareciera VIVA. Amanecí con la noticia, llorando junto al cielo lluvioso, con el cuerpo estrujado y un BASTA en la boca. Me pregunto ¿cuánto más podemos soportar?

En este momento de aislamiento social, la tierra y las plantas siguen siendo mi refugio. Seguiré sembrando, con la intención de que trascienda cada una de esas vidas arrebatadas… Como dice la Sayi: ¨No abandonar ni la lucha ni la siembra¨

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Instagram: @fedenbici

     

Miércoles 22 de abril de 2020

Es de noche e hicimos taller por zoom, ahora es así, no nos dejan encontrarnos para frenar el contagio, pero lo único que hacemos es encontrarnos y volvernos a encontrar de maneras creativas, con nosotres, con otres, a ver cómo estamos, qué podemos hacer… trueques por rappi o por medio de amigues, pomelos en un taxi a la familia, regalitos frutales a domicilio a lxs vecinos en horas de salir a la despensa.
Consolar(nos) por teléfono, sentarse imaginariamente con la hermana a tomar mate en su patio al sol, conversar con el mar por las mañanas.
¿Qué está pasando? No tengo la menor idea.
Salgo a la calle con barbijo.
Veo a mi sobrino por teleconferencia, está por cumplir 9 meses y ya aprendió a hacer “no tá” “acá táaaa”.
En casa cocinamos más y más rico y buscamos compartir momentos, hacer tareas comunes, prestarnos atención.
Banjo aprendió truquitos y se siente acompañado, eligió su propio lugar para dormir, el estudio. Casi todos los días me extiendo con él al sol y dejamos que la tierra nos sostenga. La Huay hace lo mismo con sus gatas, dice que está aprendiendo a no ser “productiva”, a reposar como ellas, cómodamente.
La Mé dibuja, ensayamos por video llamada, nos llegan las voces a destiempo, la música a destiempo, pero el amor al unísono.
Trabajo menos y cobro menos, aunque estoy dando más (es un funcionamiento mágico o práctico: consumo menos, me sobra lo que tengo y comparto con algunes que lo necesitan).
Conocí a mi vecino Juan, o sea, ya lo conocía, pero nos presentamos, es el que hace pan casero y siempre nos cayó muy bien. Juan como mi abuelo.
Hoy transplanté una papaya y un tomate. Veremos si sobreviven. Como nosotres.
Mientras tanto estamos, metemos las manos en la tierra, celebramos el atardecer.
Espero que pase para bien, que mueva en mí el amor, que brille algo.
Camila de antes y después (si leen y si no) Gracias por acompañarme ahora.

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

De repente las cosas se dieron para que nos quedemos en la casa, entonces hoy, estamos en la casa. Esto me llevó a preguntarme:

¿En qué lugares de la casa me da placer estar? O quizá, ¿Qué lugares de la casa son placenteros para mí?

Descubro en estos días otros lugares que antes, en la cotidianidad de entrar y salir, no registraba. En la rutina, solo pasaba por algunos espacios sin prestar atención. Y También tenía algunos otros rincones de permeancia y otros que me eran de ritual: Tomar mate sentada en la verja del patio.

En estos días de cuarentena  que habito la casa y estoy más tiempo en ella exploré, presté atención, observé, me quedé un rato sintiendo y me di cuenta de “otros” lugares. Y así, encontré que  hay “otros” en donde me es placentero estar. Cinco minutos, media hora, toda la siesta, un rato en la noche. 

En la esquina del patio que da hacia el Este, descubro que el sol que se cuela por otros huequitos. Allí, parece que es más constante en otoño y la altura de los edificios casi no lo tapan. 

Moví un banquito de madera despintado y lo puse cerca del níspero. Desde ese lugar, puedo ver las plantas más de cerca. Y hasta encontré otro camino más de las hormigas. Ahora el mate suele ser ahí.

Hay otro lugar. La pared frente a la puerta de una habitación. En estado de limpieza desempolvé un cuadro, que hacía rato que estaba en el estante con papeles encima.  Y lo colgué. Ahora, abro la puerta y encuentro el placer de contemplar. Allí, estando y mirando.

Otro, es la cama. Allí exploro distintas posiciones para estar, por ejemplo hacerme un bollito en el costado donde van los pies. O recostarme transversal,  mirar el techo y poner las manos sobre el útero un rato

(y allí aparecen los rincones de placer del cuerpo que son para otro texto)

Entonces, creo que podemos aprovechar esta permanencia para re-descubrir otros espacios de la casa y habitar este permanecer placenteramente. 

Descubrir lugares y rincones que nos dan placer

Y esto abarca desde mover un mueble para abrir más espacio hasta pintar una pared para darle color a una habitación. Mirar otras esquinas desde el rincón opuesto a donde solemos sentarnos. Ponerle una maceta con plantas a la ventana. Escuchar por donde se cuela el viento. Cambiar un objeto de lugar: la alfombra, los libros, el búho de adorno. Poner un almohadón en el piso para  leer. Encontrar el rincón para ver caer la lluvia (y escucharla).

Ahora que estamos más en la casa, podemos explorar que lugares nos son placenteros habitar. Para darnos un rato ahí. Y disfrutar.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) – Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar.. Instagram: @sayiyisa / Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

Derechos humanes 

digamos

todo lo que no existe 

en hechos

una hipocresía mundial

una lucha constante y encarnizada

una consigna rota antes de su creación

un olvido iniciático

un anhelo de supervivencia

una renegociación sistemática

un premio de papelitos

palabras con valor de ley que no se cumplen en millones de casos

en coordenadas diversas

memorándum de la única responsabilidad amorosa impostergable

trabajo interno externo

ayuda-Memoria

mantra que repetimos como herramienta

para que une pueda 

pedir auxilio

y recibirlo

recomponer su cara en la ajena

recordar

ser 

reconocido

por alguien

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Instagram: @fedenbici

 El primer proyecto de IVE (Interrupción voluntaria del embarazo) se presenta en el año 2007,  ingresaría posteriormente al congreso siete veces más. Es entonces cuando cobra protagonismo de la mano de las luchas feministas que progresivamente adquieren una visibilidad contundente. El  año 2018 sería clave, es tratado por primera vez con la fuerza de la lucha en la calle, con la mirada múltiple de las diversidades, con los debates ampliados, las cosmovisiones, los partidos y las agrupaciones políticas y sobre esta disyuntiva, las redes como canales protagónicos de intercambio de ideas. Aunque es finalmente rechazado por el Senado con tan solo 7 votos de diferencia.

  De todo este debate, el tema harto confesado es la verdadera posibilidad de decidir sin morir por interrumpir un embarazo. En este marco, la presencia de testimonios se convierte en la principal herramienta de empatía. Son los casos que comenzaron a multiplicarse, saliendo de la oscuridad confesados desde las redes, contando las historias en primera persona, poniéndole palabras a todo lo que durante años se había silenciado. 

  Los discursos clandestinos emergieron de todas partes: personas con capacidad de gestar que, con y sin posibilidades económicas, atravesaron la clandestinidad, poniendo su vida en riesgo. A pesar del fantasma de la muerte que encierra esta elección, decidieron igual sobre sus cuerpos y cuerpas. La principal barrera social es el miedo, miedo a morir, a sobrevivir con culpa, a no tenerla, a sufrir desde el silencio, al no poder parir cuando se decida, a anteponer los proyectos personales al destino materno. Este último, representado tantas veces en la vida de las mujeres como una acción de inercia, unidireccionada a estereotipos rígidos de felicidad por haber cumplido con una misión social. Mucho menos incluye a las diversidades y la posibilidad de xaternar de manera alterna. Claramente el placer de estos cuerpos y cuerpas no forma parte del universo de lo posible, incluso el castigo está relacionado a una contraprestación del deseo. Los discursos sobre la adopción se esgrimen una vez más desde una visión utilitarista de las mujeres y personas con capacidad de gestar, como meros envases descartables. Sin importar la psique de quien esté por parir, debe ser medio para aquelles otres que no pueden ser xadres, objetualizándonos e imponiéndonos nuevamente un modelo de sacrificio por les demás. 

 Siguiendo esta lógica, los discursos de los grupos autodenominados “pro-vida” focalizan en argumentos que buscan seguir clandestinizando el aborto, relativizando las cifras de mujeres muertas, la capacidad de decisión, desde la visión del castigo. Pero este castigo excede la mirada legal ya que trasciende al territorio de lo moral, el deber ser. Harto escuchado en radios oficiales monopólicas el discurso del Portal de Belén, en el que se impone la visión de la vida desde la concepción, la criminalización de las personas que deciden sobre su cuerpo y por último hace referencia a un supuesto error o falta cometido por estes, perdonado por “la misericordia de dios”, invitando a resarcir la culpa a cambio de unirse a sus filas. 

  El 2020 se nos presenta como un desafío, nuevos actores van a protagonizar lo que se presiente como un momento histórico de nuestra Nación. En este sentido, el actual presidente ya expuso que iba a presentar un proyecto de ILE (Interrupción legal del embarazo) lo que conlleva para el arco político un posicionamiento explícito sobre el tema, generando una revisión del mismo dentro de los sectores que, en principio, podrían estar en contra y son simpatizantes o propios de la nueva gestión de gobierno. Esto renueva las expectativas, sobre todo para quienes estamos a favor de que la clandestinidad sea el viejo recuerdo de una mirada oxidada hacia las personas con útero, lo que decidimos, nuestro deseo, nuestro derecho al placer y a una vida libre de violencias. Hay algo que en este tiempo hizo que supiéramos que no hay vuelta atrás, el debate no sólo abrió la puerta a un discurso contrahegemónico, sino que nos unió como movimiento, nos invitó a formarnos, a buscar herramientas de diálogo y sobre todo a salir de la clandestinidad en la que nos creíamos envueltas y aisladas. Porque hemos decidido unir voluntades y no callarnos, porque damos nacimiento a esta revolución, porque solas, nunca más. 

Luciana Gómez  tiene 39 años. Es Licenciada en Letras Modernas. Acompaña hace ya casi cuatro años a mujeres en situación de violencia. Coordina talleres de género en diversas instituciones educativas y además es docente.

Soy Pilar Emitxin, ilustradora y productora gráfica de Córdoba. Realizo gráficas feministas y de lucha, además de hacer carteles, flyers y demás tareas (trabajo) de diseño para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento, como asambleas locales, colectivos internacionalistas de solidaridad, medios feministas independientes, etc. Son imágenes que recorren las sensibilidades que me atraviesan como parte de un gran colectivo que lucha por un feminismo de clase, de color, internacionalista, que respete y ponga en el centro los procesos disidentes colectivos, en defensa de todas las formas de vida, políticos, comunitarios, sexuales, identitarios, antirracistas, etc. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Facebook e Instagram: @emitxin

Scroll to Top

Hacia arriba

2017 septiembre

15

Sep
2017

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe Sánchez

Toallitas que invitan

En 15, Sep 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

El regreso a lo realmente importante, a lo natural, al encuentro con uno mismo; volver al eje, a la esencia de las cosas. El eterno retorno. Las toallitas femeninas de tela, de amplias ventajas para la salud, la economía, la ecología, no solo nos traen ventajas sino también, espiritualidad. Conexión. Consciencia.

A través de los años, en estas sociedades cada vez más industrializadas, en donde consumimos un producto ya listo, sin tener que poner ningún esfuerzo para transformarlo, hemos perdido todo contacto y  valoración por el proceso.

Ya nada nos detiene… nada nos hace frenar, sentir, conectar, reflexionar. El uso consciente de toallitas de tela nos trae un poco de nuevo a nuestros orígenes, en donde cada actividad tenía su espacio, su tiempo, su elaboración, y mucho después su consumo.  

El simple hecho de recolectar nuestra sangre, en una tela hecha con amor, llevarla y ponerla en remojo… regar alguna plantita, lavar a mano, seleccionar un buen jabón, dejar secar al sol, al aire, recogerlas luego… todo lleva un tiempo… un detenimiento… Se nos abre un espacio para valorar nuestro ciclo, nuestro ser mujer. Un reconocimiento de que todo esto está ocurriendo, que está aquí presente, que nos invita a ordenar nuestras prioridades, reflexionar sobre nuestras emociones, sobre nuestra naturaleza, nuestras capacidades y potencialidades. Nos invita a amarnos, respetarnos. Porque cuidarnos, nuestra salud y la del planeta, es amor. Es respeto.

Y es que, cuando nos conectamos, con la esencia, con lo que  realmente nos ofrece la posibilidad de vernos, sentirnos… y con el ritual que conlleva el uso, lavado, secado y guardado, estamos volviendo a dar lugar a nuestra espiritualidad. Dotando de sentido a lo sagrado.


Josefina Agüero (Doula) Marina Zárate (Médica). Creadoras de talleres de ginecológía Bioemocional. Podés seguirlas en facebook en @marinazarate.medica

Ilustración: Etnomonte

 

08

Sep
2017

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe Sánchez

Ilustradora: Etnomonte

En 08, Sep 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

Acerca de Cecilia María

Cecilia significa ‘pequeña ciega’…

Cecilia María: pequeña mujer ciega que se dedica a construir imágenes.

Sin autorretrato ni biografía. Máquina sensible. Dibujante.

Podría ser un pavo real, un colibrí… o una chuñita.

La Telesita estacionada en una casa de colores.

Olvidada, para vivir recuerda, sin pausa ni prisa. Aprendiz.

Encomendada al Sol. Hija de la Luna. Manos planetarias al servicio del monte.

04

Sep
2017

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe Sánchez

Ilustradora: Sonia Avaca

En 04, Sep 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe Sánchez

Sonia tiene 41 años, una hija, siempre se dedicó al dibujo, es algo que le sale muy naturalmente y es entusiasta exploradora de sus creaciones. Es cocinera y también estudió diseño industrial.

soniaavaca@hotmail.com