Image Image Image Image Image

La escritura y el dibujo fueron los primeros territorios expresivos que exploré, les tengo ese amor que solemos guardarle a las primeras experiencias felices de la vida. La escritura es ése lugar dónde aprendo a jugar, fluir, alivianar el cuerpo, conectar con lo lúdico y creativo. Al mismo tiempo, poner en palabras me ordena; verlas y sentir que las puedo tocar, sentir el trazo del papel, calcular la presión, volver a leer los escritos viejos, darle cuerpo y materia a las ideas, palparlas y otorgarles un destino. Escribir es una forma de hacer puente con mi propia palabra y descubrir la influencia del cuerpo cíclico en ese proceso es revelador. En este escrito, quiero compartirles unas pequeñas reflexiones en torno a esa experiencia, vinculando proceso creativo y ciclicidad.

El proceso creativo al igual que la ciclicidad es circular, fluctuante, diverso y complejo; cada recorrido implica escribir una nueva historia, germinar una nueva posibilidad. La ovulación y pre ovulación suelen ser los momentos del ciclo más ligados a la creatividad, multiplicidad, inspiración, movimiento, energía hacia el afuera y el mundo. Por su parte, lo menstrual y premenstrual suele invocar una necesidad de pausa y deseo de estar en silencio, y a veces a partir de allí se gestan decisiones ligadas a elegir continuar o no con una idea o proyecto, qué germinar y anclar a tierra y que dejar para después.

Ciclicidad y proceso creativo implica desde mi perspectiva, emancipación, resistencia, potencia y configuran una contracara a los mandatos. Es siempre una nueva posibilidad, un espacio donde apostar a lo singular y transformarlo (tal vez) en una forma de resistir.

Catalina Ramirez

Psicóloga feminista, emprendedora creativa. Disfruta de conectar con la naturaleza, el cuerpo y sus ciclos. Leer, escribir, hacer bocetos y estar en contacto con lo artesanal y autogestivo. Tiene un emprendimiento de salud menstrual integral llamado @cuerpa.salud.

Paola Lucero Antonietti – También Cósmica / pla (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, mosaico fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: Cósmica / PLA / Instagram: Cosmica.pla

Infinito
cambio de era
cambio de piel

       

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Estudió Artes visuales en la UNC. Gusta de crear individual y grupalmente, jugando a entrelazar las artes. Guardiana de semillas libres, amor por las plantas, las diversidades y la bici.

Instagram: @fedenbici

les que miran en el cielo dicen 

que convergen nuevas redes 

tejidas en nosotres

con nosotres

pelitos de Gaia

manos para ser abiertas 

mente de entender lo amplio

lo sutil

razón de la luz

cueritos al sol

entramados cósmicos

estructura de todo lo que vive

y en esas tramas el amor

es disruptivo

comunitario

ecológico

el amor

telepatía

innovación

mudanza

respeto

revolución

canal

no digo fuera del amor qué

lo que me importa abriga

en la tierra compañera hermana madre

aire para que la voz expanda en el deseo

complementariedad y goce

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Paola Lucero Antonietti – También Cósmica / pla (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, mosaico fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: Cósmica / PLA / Instagram: Cosmica.pla

Hace tiempo encontré tu retrato en una caja

junto a otras fotos, dentro de un armario en la casa de mis abueles.

En el dorso, el sello del estudio de foto indica un lugar

Goya, Corrientes. 


Desconozco tu nombre y qué lugar ocupas en el árbol familiar

ya no están quienes podrían darme esa información,

pero una parte de mí te reconoce

como mi ancestra

y te imagina con los saberes de una bruja.


Bruja de manos verdes

que sabe los nombres y propiedades de las plantas

que la convoca el fuego y la guía la luna, en su vida y en su siembra 

que fuma en pipa mientras lava la ropa en el río.


Esa parte de mí también imagina que quizás

fuiste la madre de Emilia,

mi tátara tátara abuela

mujer originaria que habitaba Ojo de Agua, Santiago del Estero.


Las convoco 

a todas las brujas que me anteceden

cuando me trenzo el cabello

cuando mis manos tocan la tierra

cada vez que siembro, transplanto, cosecho

cuando observo una planta de la que aún no se el nombre

cuando inicio un fuego que mantiene vivo al ritual del aquelarre

las hago presente a ellas y a sus saberes

me acompañan las brujas de manos verdes.


Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Estudió Artes visuales en la UNC. Gusta de crear, jugando a entrelazar las artes. Guardiana de semillas libres, amor por las plantas, las diversidades y la bici.

Contacto: Instagram: @fedenbici

Paola Lucero Antonietti – También Cósmica / pla (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, mosaico fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: Cósmica / PLA / Instagram: Cosmica.pla

 “Día a día se iba volviendo más seria y taciturna. Se extrañaban sus carcajadas y sus ocurrencias. Pasaba largas horas invocando espíritus a la luz de la luna, sacrificando alimañas para extraer la esencia vital de sus vísceras o fumando unas hierbas secretas que le enrarecían el ánimo porque, según decía, a través de ellas se conectaba con las fuerzas oscuras.” 

(Diario de un hada)

           El tema de las brujas me fascina. Tanto que no podía decidir qué escribir, desde dónde encararlo ni qué texto usar como introducción. En estos días una amiga que es psicóloga y bruja, pero sobre todo bruja; me prestó “Cometierra” una novela de Dolores Reyes que cuenta la historia de una joven del Gran Buenos Aires que come tierra y a través de la tierra tiene visiones que le indican el paradero de personas desaparecidas, la mayoría de las veces mujeres jóvenes, víctimas de femicidios. También estuve releyendo “Calibán y la bruja”, de Silvia Federici, que nos habla de un verdadero genocidio de mujeres perpetrado por el poder en la Europa del siglo XVI y trasladado a la América colonial. Mujeres que eran médicas, estudiosas, tarotistas, astrólogas, practicaban abortos, sabían sobre plantas o curaban el empacho. Al final decidí citar un texto mío y hacerme cargo de mi propia transmutación. Porque desde hace un tiempo siento que me estoy convirtiendo en bruja. Y no es porque cada vez me interese más la astrología o porque sea muy buena tirando el tarot que digo que me estoy convirtiendo en bruja. Es un poco por eso, pero es más que eso. Lo digo porque, al igual que las jóvenes protagonistas de “Diario de un hada”, el primer libro que escribí; o que Cometierra, esa bruja bonaerense que toma birra y escucha cumbia y de quien solo conocemos el apodo; o que cualquiera de las brujas condenadas a la hoguera por la Inquisición; he conocido el costo que hay que pagar por ser una mujer que le entra a fondo al conocimiento de lo desconocido, que se corre de ese lugar llamado “normalidad”, que renuncia a ser la mejor del grado, la niña obediente, la trabajadora ejemplar, la buena madre; para ser sencillamente ella misma. Una mujer libre. 

Dicho así suena muy bonito. Pero hemos de saber que el mundo nos va a castigar por ser tan osadas. Vamos a perder trabajos, espacios de militancia, amistades, parejas, cargos políticos, aplausos, premios, prestigio, dinero  y todas esas cosas con las que este mundo patriarcal premia a las mujeres hacendosas, disciplinadas y sonrientes. Como brujas en plena transmutación que somos, no nos preocuparemos demasiado por estas cuestiones. Ya hemos aprendido que la normalidad apesta y que el éxito individual es una farsa si no se pone al servicio de algo superior. Así que disfrutaremos bastante esta nueva soledad y seguramente nos dedicaremos al estudio, el auto conocimiento, la meditación…en fin, la brujería. 

Bienvenida sea esta soledad. Porque solo a partir de ella afinaremos la intuición, el olfato y la mirada para encontrarnos con otras brujas como nosotras. Porque este mundo de princesas complacientes, correctas y bien vestiditas, se está desmoronando a un ritmo tan acelerado que ni cuenta se están dando aquellos que lo sostienen; tan ocupados como están en defender sus privilegios. Porque cada vez somos más las que nos ubicamos del otro lado y no queremos corrección sino justicia; no privilegios sino derechos, no éxito individual sino felicidad colectiva.

Y cuando nos encontremos todas las que somos, ¡menudo aquelarre!

¡Hasta la victoria, always!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace monólogos de humor, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Pilar Emitxin ilustradora y productora gráfica de Córdoba (Argentina). Realizo gráficas feministas y de lucha, además de tareas de diseño y comunicación para los espacios colectivos que conforman nuestro movimiento. Cada imagen trae adentro horas de trabajo, de reflexión, de dolores, de caminos transitados por esta cuerpa que trabaja y lucha en el seno de un mundo en convulsiones. Elijo hacer mi trabajo tejiendo alianzas y redes de cuidados colectivos que pongan en jaque la fragilidad que el capitalismo y el patriarcado nos propone como forma de supervivencia, pero también que muestre otras formas de habitar y re-existir en este mundo. 

para las brujas horrorosas de los cuentos tradicionales

una ráfaga de amor y de justeza

una purga con tabaco en nombre suyo

los tiempos hilaron la metamorfosis

y puedo verlas andar

seguidas por los bichos

juntando yuyos de la pacha

clasificando medicinas

curando empachos y dolencias

hablando con los elementos naturales

con los espíritus de la tierra

y con los dioses

recibiendo información en sueños

rezando con la fuerza interna

leyendo en los astros y en las borras del café

en las manos y hasta en las hebras de pelo

atendiendo a la leyes metafísicas para conjurar la suerte

gozosas brujas

hermosas brujas

orgásmicas

luneras

comunitarias

silvestres

salú

al aquelarre abismal y su arcoíris

a las guardianas del poder no sistemático

no patriarcal

no científico

a las estrellas guías en la noche

a sus sahumos y a sus fuegos

sangre que sigue pulsando el corazón planetario

despierta

C.


Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. Juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y lectura para niñes y grandes. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Gilda Ibeas Madirolas es nuestra ilustradora invitada de allende los mares. Nació y vive en Madrid donde dibuja, baila, enseña y quién sabe cuántas cosas más, pues sol en Géminis. Pueden ver sus dibujos en instagram en @gim_ilustracion

Cada uno de los 4 elementos tiene sus diferentes estados,

a veces de calma y quietud,

otras de sanación y crecimiento,

a veces de activar y mover todas las estanterías,

otras de furia y destrucción.

No voy a enojarme con el fuego.

Voy a enojarme con los verdaderos culpables de este ecocidio.

Con el estado ausente, con la codicia ciega, con la perversa manipulación.

Y voy a dejar que el fuego vuelva a ese lugar de ritual sagrado,

de reunión a su alrededor,

de calor y alimento,

de pasión que nos motiva,

de juntada de brujes,

de mujeres bailando desnudas en la noche,

de faro que alumbra en lo oscuro.

Voy a dejar que el fuego me caliente el pecho,

y mantenga tibias las semillas del monte y de la vida.

Y voy a resguardar las semillas

y nunca dejar de plantar.

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes, esta Córdoba que nos une, y sus sierras, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Instagram: @sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

Para celebrar el ciclo de la abundancia

que se inicia con la temporada primavera/verano,

construimos un ritual

social y comunitario

ancestral.

Es un ritual donde todxs damos y recibimos,

intercambiamos saberes populares,

experiencias y semillas.

Semillas criollas, nativas y libres

que guardan en su interior el origen de la vida

pasado y futuro

historia y cultura

diversidad y soberanía

territorio.

Federica Jachymiak Nacida en Córdoba Capital. Artista visual. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes. Contacto: fede.jachymiak@gmail.com Instagram: @fedenbici

Scroll to Top

Hacia arriba

Blog

23

Feb
2018

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe

La puerta

En 23, Feb 2018 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe

Hoy me entere que murió un amigo. Hoy que las puertas de los ciclos parecen abrirse. Hoy la muerte acecha.

Viajando por el norte de Salta, recorriendo las ruinas incaicas, casas de barro y personas que tienen una serena presencia, llena de tierra ajada en su piel, como las vasijas y los cerros de colores de la puna.

Hoy un nuevo ciclo parece llamar y me alejo de la sensación prefabricada, de felicidad artificial de recibir lo nuevo.

Hoy me entere que un amigo, esos de los muy queridos se fue. Pienso, siempre necesito pensar para calmar la infernalidad. Es que esto es un poco el infierno.

Descender hacia lo bajo, encontrarse con el dolor de cara para comprometerme con la vida que llama y me grita intensidad en cada gesto, sinceridad entrañable, esa que nace de las vísceras y me indica el camino a seguir.

Hoy me entere que un amigo se fue y me colma la desolación de lo siempre incierto y un abrazo amoroso que reúne mis partes.

 

Este texto lo escribí en diciembre de 2017, unas horas antes de recibir el año nuevo, por la partida física de mi amigo Daniel V. N.
Querido amigo, te recordaré con la intensidad de tu ser y ese fuego que impregnaba tu espíritu. Si pudiera te enviaría todo el aire para que te acompañe a serenar y calmar tu aliento.

*la ilustración que acompaña fue realizada en 2017, como parte del proceso de un ciclo de vida-muerte.

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia,
Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la
comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las
subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos.
Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo
comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de
cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del
Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio
comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda
círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva
grupal.

Ilustración: Alulina

Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.

Córdoba Capital

Casi

En 14, Feb 2018 | Sin comentarios | En ¡Hasta la victoria, always! | Por Noe

A los casi veinte no sabía quién era ni qué quería
entonces estudié cine
como quien ve una película, me asombré con el color
la música
la luz
al salir no supe de qué color pintarme

no había partituras
si existió luz propia, me olvidé de encenderla.

A los casi treinta tuve esta visión
una mujer de pelo rubio
mucho maquillaje
aros enormes
ninguna sonrisa
tedio en la mirada
en esos días se suicidó una compañera de trabajo
y yo presenté la renuncia.

A los casi 40 se ha muerto Fidel
todavía existen los cines
y las escuelas
no tengo plan
ni mapa
ni brújula
pero aprendí a leer el dibujo que dejan mis pies
y en esas pisadas
encontrar el ritmo, el color
la luz que iluminará el próximo paso
avanzar, retroceder

elegir otra huella
o abrir nuevos surcos
no soy joven ni vieja
no soy sabia aún
al fin sé
con qué bueyes aro.

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustradora invitada: Gilda Ibeas Madirolas

05

Feb
2018

Un comentario

En Poesías

Por Noe

Ciclos

En 05, Feb 2018 | Un comentario | En Poesías | Por Noe

 

 

me alegra comprobar que ya no me atrae ser la presa

que soy la tierra fértil la semilla
la luna con que fue sembrada
la lluvia que la hará brotar
el sol que la madura
– y el espacio interior
la energía vibrando-
el granizo que la trajo nueva
la peste que invitó a observar
a intervenir
y la mano que la fue sanando

me alegra comprobar que ya no me atrae ser la presa
a un costado del círculo vicioso
puse un pie
después el otro
al ladito me invité a caminar
y al principio dolía
pero el suelo es tan amplio como el cielo

todo lo que vuelve evidencia la distancia
indica la nueva posición
convida a asumir 

la función de los ciclos

es su luz

C.

 


Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica o viceversa –
Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.
Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, anotadores, cuadritos, murales,  fanzine.
Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo.
Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones.
Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas.
Contacto: lapaocosmika@gmail.com
Facebook: LaPao Cósmica y/o Muralenado ANDO –

Tags | , ,

Qué culpa tiene la Barbie

En 20, Ene 2018 | 4 Comentarios | En ¡Hasta la victoria, always! | Por Noe

¿Qué culpa tiene el tomate

que está tranquilo en la mata?

 Y viene un capitalista

y lo mete en una lata

y lo manda pa’ Caracas.

 

Hoy estoy autobiográfica y nostálgica. Así que voy a hablar de mi infancia. Mis padres son militantes de los setenta. Si tienen cerca de cuarenta años y padres de similares características, sabrán de qué les estoy hablando. Y si no, aprovechen y vean la película “La culpa es de Fidel”, de Sophie Gavras. En casa no se tomaba coca cola porque es la bebida del imperio, no se miraba televisión porque es la caja tonta que te incita al consumismo, no se caprichoseaba por un caramelo porque en el mundo hay problemas mucho más importantes, y si teníamos “demasiados” juguetes había que regalárselos a los vecinitos de abajo, porque hay que aprender a socializar y compartir. Mis padres eran taaaaaan políticamente correctos que se separaron y siguieron trabajando juntos y llevándose bien y saludándose en los cumpleaños, porque antes que nada eran compañeros. Vomitivo. Desde chiquita aprendí a coleccionar pines y stickers de las más variadas causas: por la autodeterminación del pueblo vasco, contra la energía nuclear, a favor del derecho al aborto…

Cumplidos los nueve años, inicié mi proceso de emancipación y resistencia. Elaboré pacientemente mi discurso, me procuré aliados y, previas instancias de agitación y propaganda, convoqué a una reunión urgente al compañero papá y la compañera mamá para enrostrarles mi demanda: QUIERO UNA BARBIE. YA.

Después de discutirlo en asamblea parental, el compañero papá y la compañera mamá me convocaron a otra reunión. Me dijeron que entendían mi reclamo, que el derecho a los juguetes es indiscutible, pero que de ninguna manera iban a regalarme una muñeca fabricada por una multinacional yanqui, de aspecto y proporciones irreales y estereotipadas y que además salía un ojo de la cara. Como contrapropuesta, me ofrecieron la Darling. Una muñeca de características similares a la Barbie, pero fabricada en China y de un precio mucho más accesible. Evalué la propuesta: lo del precio era un argumento contundente, porque mis padres eran artistas y exiliados. O sea, éramos casi pobres. Y después de todo, la Darling no estaba tan mal.

En la juguetería, la vendedora nos mostró las opciones disponibles. La Darling venía en distintas versiones: había una africana, de piel oscura y negro pelo rizado; una oriental, de cabello hiper lacio y ojos rasgados; otra de aspecto latinoamericano, de cutis trigueño y con muchas flores en el pelo…La compañera mamá, por supuesto, trató de influenciarme.

-¿Te gusta la mexicana? ¡Es divina, mirá esas flores…!

Ya había cedido una vez. No lo iba a hacer de nuevo. La miré desafiante.

-Quiero la rubia.

-¿Estás segura…?

La sonrisa de mamá se iba transformando en una mueca de decepción.

-La rubia. La del vestido de lentejuelas.

Esa fue mi primera victoria en la lucha contra el mundo adulto. Me divertí un tiempo haciendo desfilar a mi flamante muñeca, cosiéndole vestiditos, probando nuevos peinados en ese cabello rubio nórdico. Un día me harté de tanto glamour, le rapé media cabeza y el cabello restante se lo pinté de verde con un fibrón. También le dibujé algunos tatuajes. Luego quise tener un perrito y eso desembocó en un nuevo período de asambleas porque vivimos en un departamento y es un ser vivo y no un juguete y la responsabilidad y la mar en coche. Fui una hábil negociadora y Nabucco llegó a nuestras vidas un día de invierno. Ese animalito fue mi mejor amigo en tiempos de mudanzas y cambios constantes de escuela y bullying aunque en esa época no le decían así, y otras ingratas experiencias de la vida de una niña en el exilio. También supo ganarse el cariño del compañero papá y la compañera mamá. Un día encontré a mi Darling rubia casi descuartizada entre los dientes de Nabucco. El perrito era feliz con ese juguete y a mí no me importó. Después de todo, ahora tenía un perro y por fin algunas amigas en la escuela nueva y muchos libros y ya no me divertía tanto jugar con la Darling.

Como todo cuento setentista, este viene con bajada de línea incluida: amiga feminista, lo que le quema la cabeza a las niñas es la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades, el maltrato, el hambre, no una muñeca. Lo que nos daña a todas y a todos, lo que no nos deja crecer en libertad, se llama capitalismo y patriarcado. Por eso, amiga feminista, si tu hija te pide una muñeca rubia o un disfraz de princesa, dejate de tantas asambleas y dale el gusto. Eso sí, procurá que vea como todos los días tratás de hacer de este mundo un lugar un poco más igualitario y justo. Y confiá en que ese ejemplo es más poderoso que todas las Barbies del mundo.

 

¡Hasta la victoria, always!

 

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Etnomonte
Acerca de Cecilia María
Cecilia significa ‘pequeña ciega’…
Cecilia María: pequeña mujer ciega que se dedica a construir imágenes.
Sin autorretrato ni biografía. Máquina sensible. Dibujante.
Podría ser un pavo real, un colibrí… o una chuñita.
La Telesita estacionada en una casa de colores.
Olvidada, para vivir recuerda, sin pausa ni prisa. Aprendiz.
Encomendada al Sol. Hija de la Luna. Manos planetarias al servicio del monte.

Tags | , , ,

31

Dic
2017

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe

Flor de Luna: una enredadera de flores

En 31, Dic 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe

“Me encanta formar parte de esta enredadera, como ya lo he dicho en una ocasión, se siente muy lindo, y hay mucha sororidad, somos tantas sin conocernos, a lo largo y ancho de Argentina, y sin embargo nos conocemos.”

“Se va enredando enredando/ como en el muro la hiedra/ y va brotando brotando / como el musguito en la piedra” Sin pausa y sin prisa crece esta enredadera y nosotras también crecemos en ella. Creciendo desde el trabajo amoroso y compartido, desde la práctica y la reflexión y otra vez la práctica…

Hay algo en este proyecto, como una chispita que nos refleja de algún modo en el interior y nos va convocando, quizás sea el amor que ponemos en lo que hacemos, como dice la mechi:
Me da mucho amor formar parte de esta enredadera de hermanas, que a través del proyecto de Flor de Luna, de todos estos “productos” que son hermosos y hechos con mucho amor, hay un mensaje muy intenso y r-evolucionario de volver a nuestra fuente que es nuestra madre, nuestros ciclos naturales, nuestras raices. Un mensaje de reconexión con la pacha, a través de nuestro autoconocimiento de la ciclicidad. Amo Flor de Luna por el concepto, por eso elegí formar parte. Amo a las mujeres que entretejen de manera colaborativa y cooperativa.

Quizás sea el deseo intenso que compartimos de hacer esta revolución ¡Revolución de la tela señoras y señores! De todo lo que, para nosotras, trae consigo esta transformación.

Cerramos el 2017 siendo más de 100 compañeras, en todo el país compartiendo nuestras producciones, es decir compartiendo toda esta intención, todo este impulso creador por una realidad de más respeto y cuidado para las personas y la Tierra-Gaia. Somos también las costureras, somos las compañeras que marcan y cortan tela, las que arman kits y pedidos. Somos las compañeras que tiñen con tintes naturales y las que se entrenan en el oficio de la serigrafía en el taller de Sororidad. Escritoras blogueras, ilustradoras y dibujantes, somos quienes diseñan, quienes idean, quienes ayudan a pensar la organización, la administración, la coordinación entre todas y el acompañamiento a las compañeras que se van sumando a vender, las que publicamos en redes, las productoras audiovisuales y de audio para radio y para compartir por telefonía.

“La red me enseñó mucho, entre eso a sentirme parte de un circulo de amorosas mujeres que impulsan y crean y contagian. Me enseñó otros tiempos. A respetarnos los tiempos y los estados y los ciclos. A tomar conciencia que no estamos solas. A la hermandad. A confiar más y más en lo que una puede aportar y el compañerismo de seguir tejiendo y compartiendo.”

Hacemos el ejercicio de desear -con deseo de mamíferas-, e intencionar sabiendo que vamos a estar ahí poniendo el cuerpo para hacer realidad, ni bien se abra el nuevo ciclo:
… Seguir empoderando la energía femenina de cada una de nosotras y desde ahí ir sanando a nuestra tierra y a nuestros hombres, desde el amor, la comprensión, la paciencia, la ternura, el sostén, que son hermosas cualidades de nuestra energía como mujeres.
… Seguir construyendo la conciencia de esta feminidad que nos desborda y que nos enciende. Y que esta conciencia se difunda entre todas nuestras hermanas.

Flor de Luna nos convida a conectar con nuestro ser profundo y también a pensarnos como mujeres y trabajadoras en este mundo que nos quiere arrastrar cotidianamente a la desconexión y el individualismo. Y nos convida desde un lugar amoroso, sin verdades reveladas ni dogmatismos.

Como quien convida un mate.

Mi deseo es que en 2018 sigamos ampliando la ronda, hasta el infinito y más allá!


Tags | , , ,

13

Dic
2017

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe

Otros mundos posibles

En 13, Dic 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe

Buscar formas alternativas para abordar la desesperanza que foguean los medios de comunicación, intentando reforzar el aislamiento, la discriminación y otras problemáticas psicosociales que agudizan el malestar, parece ser la tarea de estos días. Aparece como respuesta la necesidad de enlazar hilos para generar la reapropiación al tejido comunitario, la que se da solo a través de la vivencia, es decir de la experiencia hecha cuerpo y reincorporada como práctica subjetivante.

Este tejido comunitario no es homogéneo, está formado por una diversidad de modos de ser y estar en el mundo. Por una variedad de prácticas colectivas que se fundan en la cotidianeidad de los días.

Lo esencial es el afecto que se da en las relaciones que sostienen esas prácticas. Así el reconocimiento del otro desde la alteridad parece ser la condición para que la experiencia sea reveladora.

Hay un mundo que se cae, un nuevo mundo que quiere nacer y en el medio todas nosotras rearmando las partes, haciendo abono para transformar la muerte en bella vida. Para llegar a ese lugar la apuesta se vale de la capacidad de invención.

Se hace tarea volver a la imaginación, a la productividad creativa como un espacio a reconquistar ya que se ubica como una capacidad estratégicamente usurpada, que fue fisurando en la historia la autonomía lúdica del ser. Así estos pequeños actos de todos los días se consolidan como batallas de resistencia, que subvierten el orden impuesto y aparentemente fijo.

Se apuesta a imaginar para crear luego otros mundos posibles. Mundos basados en nuevos modos de relación donde prime la solidaridad y el apoyo mutuo. Después de todo se trata de esta misma trama vincular que compartimos, tejida a partir de una diversidad de hilos que hacen a las prácticas cotidianas de cada una y de todas colectivamente.

Bibliografía:

  • Bang, C. (2016). Creatividad y salud mental comunitaria. Tejiendo redes desde la participación y la creación colectiva, Buenos Aires: Lugar

 

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos.
Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital
Contacto: agos.rassetto@hotmail.com

Tags | , ,

09

Dic
2017

Sin comentarios

En Poesías

Por Noe

Las cosas que se tejen más acá del poder son libertad

En 09, Dic 2017 | Sin comentarios | En Poesías | Por Noe

así dicen las mujeres de palenque de san basilio
primer territorio libre de colombia
fundado por negres que fugaron
su esclavitud
en épocas coloniales

así cuentan
que antes
los espacios entre las trenzas
eran caminos
para esquivar la esclavitud

señales visibles a los ojos compañeros

mapas de liberación

y los peinados bultosos
escondites
para guardar semillas y herramientas

así las mujeres
estrategas audaces
perviviendo
dicen

por eso se juntan a peinar con otras
y trenzan de acuerdo a lo que escuchan
y tejen las redes del presente
y oyen la vida
y son comunidad

sin miedo

mensajes dichosos
festejos propicios
encuentros
triunfos
entregados
en ojos
iguales

que atienden

así dicen las mujeres de palenque de san basilio
primer territorio libre de colombia
y cuando cuentan
su voz es un latido
que resuena
un pulso

que canta

un corazón

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: LaPao Cósmica

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica o viceversa –
Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.
Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, anotadores, cuadritos, murales,  fanzine.
Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo.
Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones.
Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas.
Facebook: LaPao Cósmica y/o Muralenado ANDO –
Mail: lapaocosmika@gmail.com

Tags | , , ,

Mujeres en Resistencia

En 02, Dic 2017 | Sin comentarios | En ¡Hasta la victoria, always! | Por Noe

Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro. Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Catavi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:
Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.
El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta. Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.
Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar.

(Eduardo Galeano)

Si cinco mujeres voltean una dictadura, imaginemos 80.000.

El Encuentro Nacional de Mujeres se realiza en Argentina hace 32 años. La última edición tuvo lugar en Resistencia, Chaco, el pasado mes de octubre. Durante tres días, mujeres de todo el país nos encontramos para debatir, denunciar, formarnos, tejer redes y principalmente celebrar. Porque si algo tiene el ENM es una energía celebratoria, festiva, exultante, con esa alegría desbordante que solo produce la lucha colectiva. En Chaco confluyeron mujeres de organizaciones partidarias, estudiantiles, territoriales, sindicales, de Derechos Humanos, integrantes de colectivos artísticos y barriales…y también mujeres que fueron individualmente, a vivir la experiencia del encuentro y nutrir su hacer cotidiano de otras voces. Algunas íbamos por primera vez, otras participan todos los años; a todas nos cambió la vida. Porque el encuentro y el debate con quien es tu igual, pero quizás piensa distinto, es algo que siempre deja marcas, genera preguntas, nos saca de los lugares cómodos y complacientes donde a veces nos ubicamos. Debatir sobre derechos sexuales y reproductivos, desempleo, pobreza, trabajo sexual, aborto, femicidios, violencia; nos cambió la vida. Pensar los Derechos Humanos en este contexto de extrema vulnerabilidad que vivimos, con un Estado que nos pone en peligro a todos, pero más a las mujeres, a las pobres, a las presas, a las trans; nos cambió la vida. Preguntarnos juntas: ¿Qué hicieron con Santiago Maldonado?, ¿Por qué el derecho de un europeo millonario vale más que la lucha ancestral de un pueblo? Marchar juntas exigiendo igualdad, respeto, desafiando al enemigo principal: el miedo. Todas esas cosas nos cambiaron la vida. No solamente a cada una de las participantes; también al país, al mundo, a la historia. Porque lo personal es político y político es pensar que nada está dicho de una vez y para siempre, que todo se puede cambiar, absolutamente todo: se pueden cambiar las leyes, el idioma, se puede cambiar de sexo, se puede y se debe cambiar todo lo que nos oprima.
No le vamos a regalar la palabra cambio a los empresarios que hoy nos gobiernan. A los cómplices del terrorismo de Estado que planean ajuste y represión con un discurso de autoayuda. Porque nosotras, las mujeres organizadas, también queremos un cambio. Solo que nuestro cambio quiere un mundo más y más grande, donde quepamos todas y todos, donde nadie quede afuera. El de ellos tiende al achicamiento, aspira a un pequeño mundo meritocrático, sólo para elegidos.

En Chaco, en octubre, fuimos 80000 mujeres diciéndole a quien quiera escuchar que acá estamos y no nos vamos a callar nunca más. Y que el mundo va a ser un lugar mejor cuando todas, todos, todes, seamos feministas

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Mechita
Mercedes Machado
Arquitecta+Ilustradora
Integro el dibujo a mano con procesos digitales.
Nací en la Rioja, vivo en Córdoba, Arg.

28

Nov
2017

Sin comentarios

En Invitadxs

Por Noe

El día que se abrió un pasaje secreto

En 28, Nov 2017 | Sin comentarios | En Invitadxs | Por Noe

Cómo decirlo, cómo explicarlo,
el dia que se abrió un pasaje secreto…

¿Cuáles serán las fuerzas poderosas (además del viento que nos amontona) que nos hacen vibrar a un mismo ritmo?
¿Vendrá simplemente de nuestro latir?
¿Vendrá de toda la creatividad acumulada en nuestra útera?
¿Vendrá de la fuerza de aquellas nubes cargadas de lluvia?
¿será la oscura menguante haciendo estragos una vez más?

El día que se abrió un pasaje secreto…
lo que descubrí
pocas veces lo viví con tanta intensidad.

Amanecía oliendo a lluvia entre los cerros, entre gualicho y gualicho fue lo que tuvo que ser… 60 mujeres respondiendo al llamado, 60 años después de Las Mariposas, un jardín simbólico y real a la vez, tan real, tan real…
Nos encontramos por necesidad y también por el placer que nos guía en toda búsqueda, que nos lleva hacia el encuentro. Mujeres ansiando cruzar las miradas, los abrazos.
Así nos encontró un sábado lluvioso, para nada improvisado, con deseo sentido y organizado.
Después de reunión a reunión a reunión, estábamos listas, encendidas, desveladas por el encuentro: la primer feria y festival feminista de Jujuy: “El Jardín de las presentes”.

“¡Qué momento, qué momento!” Como cantamos orgullosas hace poco más de un mes, reunidas en el Encuentro Nacional. Las mujeres aquí lo vivíamos tan intensamente.
Poder hacer visible todas juntas nuestras luchas, las del día a día, trabajar y expresarnos en un mundo perversamente planeado para el éxito de los machos.

Vivir, sobrevivir en este mundo, con todos los miedos que nos siembran, con todos los mandatos que nos atan, con todas las mentiras que nos inventan.
Resistir, combatir cuerpa a cuerpa, en ese círculo simbólico de contención, de amor, en el que nos abrazamos esa tarde.

Grabada a fuego, la música de nuestras hermanas. Escucharnos con amor, bailar, porque sabemos cuánto vale esa presencia, porque las sentimos con toda su sabiduría. A ellas trovadoras, copleras, tamboreras, musas gualicheras…
Feriantes y más que eso: creadoras auténticas, compartiendo su alma en cada pieza, en cada acción, en cada decisión.

La lluvia nos lavó los miedos, se llevó los fantasmas, nos recordó una vez más la fuerza inmensa que nos potencia al encontrarnos en manada…
Amor, amor , amor, no es otra… el amor real, presente y transformador, de un aquelarre de luchadoras.

Compañeras diversas, reconociéndonos en un abrazo feminista, el día que se abrió un pasaje secreto… y nos animamos a andarlo, fundidas en un Abrazo de caracola.

Breve crónica de la 1ª Feria y Festival Feminista de San Salvador de Jujuy, realizada el 18 de noviembre de 2017.
Rumbo a la 2ª edición del 17 de diciembre de 2017.

 

Gisella Tortoni
*Autora invitada
@numinosas

Tags | , ,

23

Nov
2017

Sin comentarios

En Sin categoría

Por Noe

Fractal

En 23, Nov 2017 | Sin comentarios | En Sin categoría | Por Noe

…la vida —pan de sol para los otros, 
los otros todos que nosotros somos—, 
soy otro cuando soy, los actos míos 
son más míos si son también de todos, 
para que pueda ser he de ser otro, 
salir de mí, buscarme entre los otros, 
los otros que no son si yo no existo, 
los otros que me dan plena existencia…

Octavio Paz


 
La madre, el padre, los hermanos, los ancestros.

El pueblo, los vecinos, los árboles polinizados.

Los primos, los amigos, las tías.

Los desconocidos, los nuevos conocidos, los novios.

Los mates, las danzas, las noches, los estudios, los ritos.

Los de la facultad, los de la calle, los del vuelo, los del trabajo.

Los gestados, los nacidos, los que somos nuevos, renacidos cada día.

Cada uno, siendo en manada

Desde lo más remoto del inconsciente

Al itinerario consciente de hormiga

que confía en el hormiguero

como el lugar justo de su escencia en potencia.

Para saltar los miedos, para arraigar, para volver, para volar.

Para creer, para jugar, para estar, para crear, para luchar.

Soy en red, en fractal, en primigenio encuentro con el otro

Somos, juntos, moviéndonos.

Movidos

 
 

Florencia Sueldo, nacida en 1989, crecida en un pequeño pueblito del este cordobés,
mamá de Inti, Profesora y Licenciada en Historia, Instructora en Yoga, exploradora del
cuerpo y del movimiento consciente, admiradora de la red que construimos en Flor de
Luna.

ilustración: Etnomonte

Acerca de Cecilia María
Cecilia significa ‘pequeña ciega’…
Cecilia María: pequeña mujer ciega que se dedica a construir imágenes.
Sin auorretrato ni biografía. Máquina sensible. Dibujante.
Podría ser un pavo real, un colibrí… o una chuñita.
La Telesita estacionada en una casa de colores.
Olvidada, para vivir recuerda, sin pausa ni prisa. Aprendiz.
Encomendada al Sol. Hija de la Luna. Manos planetarias al servicio del monte.