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redes

13

Dic
2017

Sin comentarios

En Columna
redes

Por Noe Sánchez

Otros mundos posibles

En 13, Dic 2017 | Sin comentarios | En Columna, redes | Por Noe Sánchez

Buscar formas alternativas para abordar la desesperanza que foguean los medios de comunicación, intentando reforzar el aislamiento, la discriminación y otras problemáticas psicosociales que agudizan el malestar, parece ser la tarea de estos días. Aparece como respuesta la necesidad de enlazar hilos para generar la reapropiación al tejido comunitario, la que se da solo a través de la vivencia, es decir de la experiencia hecha cuerpo y reincorporada como práctica subjetivante.

Este tejido comunitario no es homogéneo, está formado por una diversidad de modos de ser y estar en el mundo. Por una variedad de prácticas colectivas que se fundan en la cotidianeidad de los días.

Lo esencial es el afecto que se da en las relaciones que sostienen esas prácticas. Así el reconocimiento del otro desde la alteridad parece ser la condición para que la experiencia sea reveladora.

Hay un mundo que se cae, un nuevo mundo que quiere nacer y en el medio todas nosotras rearmando las partes, haciendo abono para transformar la muerte en bella vida. Para llegar a ese lugar la apuesta se vale de la capacidad de invención.

Se hace tarea volver a la imaginación, a la productividad creativa como un espacio a reconquistar ya que se ubica como una capacidad estratégicamente usurpada, que fue fisurando en la historia la autonomía lúdica del ser. Así estos pequeños actos de todos los días se consolidan como batallas de resistencia, que subvierten el orden impuesto y aparentemente fijo.

Se apuesta a imaginar para crear luego otros mundos posibles. Mundos basados en nuevos modos de relación donde prime la solidaridad y el apoyo mutuo. Después de todo se trata de esta misma trama vincular que compartimos, tejida a partir de una diversidad de hilos que hacen a las prácticas cotidianas de cada una y de todas colectivamente.

Bibliografía:

  • Bang, C. (2016). Creatividad y salud mental comunitaria. Tejiendo redes desde la participación y la creación colectiva, Buenos Aires: Lugar

 

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos.
Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital
Contacto: agos.rassetto@hotmail.com

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09

Dic
2017

Sin comentarios

En Columna
Poesía
redes

Por Noe Sánchez

Las cosas que se tejen más acá del poder son libertad

En 09, Dic 2017 | Sin comentarios | En Columna, Poesía, redes | Por Noe Sánchez

así dicen las mujeres de palenque de san basilio
primer territorio libre de colombia
fundado por negres que fugaron
su esclavitud
en épocas coloniales

así cuentan
que antes
los espacios entre las trenzas
eran caminos
para esquivar la esclavitud

señales visibles a los ojos compañeros

mapas de liberación

y los peinados bultosos
escondites
para guardar semillas y herramientas

así las mujeres
estrategas audaces
perviviendo
dicen

por eso se juntan a peinar con otras
y trenzan de acuerdo a lo que escuchan
y tejen las redes del presente
y oyen la vida
y son comunidad

sin miedo

mensajes dichosos
festejos propicios
encuentros
triunfos
entregados
en ojos
iguales

que atienden

así dicen las mujeres de palenque de san basilio
primer territorio libre de colombia
y cuando cuentan
su voz es un latido
que resuena
un pulso

que canta

un corazón

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: LaPao Cósmica

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica o viceversa –
Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.
Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, anotadores, cuadritos, murales,  fanzine.
Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo.
Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones.
Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas.
Facebook: LaPao Cósmica y/o Muralenado ANDO –
Mail: lapaocosmika@gmail.com

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02

Dic
2017

Sin comentarios

En Columna
Novedades
redes

Por Noe Sánchez

Mujeres en Resistencia

En 02, Dic 2017 | Sin comentarios | En Columna, Novedades, redes | Por Noe Sánchez

Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro. Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Catavi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:
Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.
El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta. Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.
Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar.

(Eduardo Galeano)

Si cinco mujeres voltean una dictadura, imaginemos 80.000.

El Encuentro Nacional de Mujeres se realiza en Argentina hace 32 años. La última edición tuvo lugar en Resistencia, Chaco, el pasado mes de octubre. Durante tres días, mujeres de todo el país nos encontramos para debatir, denunciar, formarnos, tejer redes y principalmente celebrar. Porque si algo tiene el ENM es una energía celebratoria, festiva, exultante, con esa alegría desbordante que solo produce la lucha colectiva. En Chaco confluyeron mujeres de organizaciones partidarias, estudiantiles, territoriales, sindicales, de Derechos Humanos, integrantes de colectivos artísticos y barriales…y también mujeres que fueron individualmente, a vivir la experiencia del encuentro y nutrir su hacer cotidiano de otras voces. Algunas íbamos por primera vez, otras participan todos los años; a todas nos cambió la vida. Porque el encuentro y el debate con quien es tu igual, pero quizás piensa distinto, es algo que siempre deja marcas, genera preguntas, nos saca de los lugares cómodos y complacientes donde a veces nos ubicamos. Debatir sobre derechos sexuales y reproductivos, desempleo, pobreza, trabajo sexual, aborto, femicidios, violencia; nos cambió la vida. Pensar los Derechos Humanos en este contexto de extrema vulnerabilidad que vivimos, con un Estado que nos pone en peligro a todos, pero más a las mujeres, a las pobres, a las presas, a las trans; nos cambió la vida. Preguntarnos juntas: ¿Qué hicieron con Santiago Maldonado?, ¿Por qué el derecho de un europeo millonario vale más que la lucha ancestral de un pueblo? Marchar juntas exigiendo igualdad, respeto, desafiando al enemigo principal: el miedo. Todas esas cosas nos cambiaron la vida. No solamente a cada una de las participantes; también al país, al mundo, a la historia. Porque lo personal es político y político es pensar que nada está dicho de una vez y para siempre, que todo se puede cambiar, absolutamente todo: se pueden cambiar las leyes, el idioma, se puede cambiar de sexo, se puede y se debe cambiar todo lo que nos oprima.
No le vamos a regalar la palabra cambio a los empresarios que hoy nos gobiernan. A los cómplices del terrorismo de Estado que planean ajuste y represión con un discurso de autoayuda. Porque nosotras, las mujeres organizadas, también queremos un cambio. Solo que nuestro cambio quiere un mundo más y más grande, donde quepamos todas y todos, donde nadie quede afuera. El de ellos tiende al achicamiento, aspira a un pequeño mundo meritocrático, sólo para elegidos.

En Chaco, en octubre, fuimos 80000 mujeres diciéndole a quien quiera escuchar que acá estamos y no nos vamos a callar nunca más. Y que el mundo va a ser un lugar mejor cuando todas, todos, todes, seamos feministas

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Mechita
Mercedes Machado
Arquitecta+Ilustradora
Integro el dibujo a mano con procesos digitales.
Nací en la Rioja, vivo en Córdoba, Arg.

23

Nov
2017

Sin comentarios

En Columna
redes

Por Noe Sánchez

Fractal

En 23, Nov 2017 | Sin comentarios | En Columna, redes | Por Noe Sánchez

…la vida —pan de sol para los otros, 
los otros todos que nosotros somos—, 
soy otro cuando soy, los actos míos 
son más míos si son también de todos, 
para que pueda ser he de ser otro, 
salir de mí, buscarme entre los otros, 
los otros que no son si yo no existo, 
los otros que me dan plena existencia…

Octavio Paz


 
La madre, el padre, los hermanos, los ancestros.

El pueblo, los vecinos, los árboles polinizados.

Los primos, los amigos, las tías.

Los desconocidos, los nuevos conocidos, los novios.

Los mates, las danzas, las noches, los estudios, los ritos.

Los de la facultad, los de la calle, los del vuelo, los del trabajo.

Los gestados, los nacidos, los que somos nuevos, renacidos cada día.

Cada uno, siendo en manada

Desde lo más remoto del inconsciente

Al itinerario consciente de hormiga

que confía en el hormiguero

como el lugar justo de su escencia en potencia.

Para saltar los miedos, para arraigar, para volver, para volar.

Para creer, para jugar, para estar, para crear, para luchar.

Soy en red, en fractal, en primigenio encuentro con el otro

Somos, juntos, moviéndonos.

Movidos

 
 

Florencia Sueldo, nacida en 1989, crecida en un pequeño pueblito del este cordobés,
mamá de Inti, Profesora y Licenciada en Historia, Instructora en Yoga, exploradora del
cuerpo y del movimiento consciente, admiradora de la red que construimos en Flor de
Luna.

ilustración: Etnomonte

Acerca de Cecilia María
Cecilia significa ‘pequeña ciega’…
Cecilia María: pequeña mujer ciega que se dedica a construir imágenes.
Sin auorretrato ni biografía. Máquina sensible. Dibujante.
Podría ser un pavo real, un colibrí… o una chuñita.
La Telesita estacionada en una casa de colores.
Olvidada, para vivir recuerda, sin pausa ni prisa. Aprendiz.
Encomendada al Sol. Hija de la Luna. Manos planetarias al servicio del monte.