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Política

03

Abr
2019

Sin comentarios

En Política

Por Noe Sánchez

¿Anti concepción o inhibición de espermas?

En 03, Abr 2019 | Sin comentarios | En Política | Por Noe Sánchez

Sabemos sobre cómo usar la luna a nuestro favor para no fecundar óvulos, que plantas usar, como abortar, con pastillas o sin ellas. Los espermas fecundan a los óvulos ¿verdad?  ¿Y si inhibimos los espermas? O ¿tenemos sexo de formas nuevas? Sin la cotidianidad impuesta de la penetración y la eyaculación..? Es escasa la información que se encuentran en las redes sobre estos temas, son más bien, de los saberes populares y las experimentaciones individuales que viene aquí este escrito.

La inhibición de los ANDRO-GENES

Los andrógenos son hormonas, llamémosle sustancias, que al ser inhibidas hacen que el semen sea de color transparente y no fecunde. (Lo que no te hace infértil, al dejar de tomar las plantas el semen vuelve a tener el color y espesor que tenía)

Las plantas que pueden usar para inhibir esta sustancia son :

Hierva buena  (es la más usada y verificada hasta ahora para la inhibición)                                             

Equinacea                                  Hinojo                                  Flor del coliflor

Cimicifuga racemosa                Sauce llorón                   

Zaus gatillo                                 Trébol rojo

INGESTA DE TINTURAS MADRES: tres veces al día, con el estómago vacío. Su peso en gotas, por ejemplo si peso 60 kl. Lo divido en 3 y daría 20 gotas a la mañana 20 a la tarde y 20 a la noche, y así completa 60.

Estas dentro de las miles de plantas que podemos encontrar en el buscador como “plantas anti-androgénicas” fueron usadas en tratamientos para los calores menopaúsicos, el desarrollo de la barba en cuerpos útero portante y la “corrección de características sexuales”.

Es importante saber que no se atrofian los testículos, solo están siendo usados para otra cosa. El semen sirve para muchas otras cosas independientes a la fecundación, hay medicinas y fertilizantes que podemos hacer con nuestros fluidos.

Apropiándonos de este conocimiento lo podemos usar y verificar como actúa. Es importante acompañar el tratamiento con atención, al inhibir la testosterona de un cuerpo con testículos las emociones afloran, la sensibilidad, las ganas de llorar por alegría o por dolor salen sin poder ser contenidas, la escucha, la atención, la introspección. Cualidades que las medicinas alternativas nos las han mencionado como “femeninas”. Y aquí un punto curioso e importante. ¿Será que este conocimiento no es tan accesible por miedo a que los hombres se feminicen?

¿Es natural que las personas que menstruamos nos ocupemos de nuestros ciclos?, y casi ningún interés aparece con respecto a los cuerpos testículo portantes, uso este término para no generalizar y  hablar solo de hombres, pero si, si hablemos de ellos.

 Los hombres y sus ganas de conocerse. Las ganas de desarrollar su sensibilidad, de ser afectuosos con sus espermas, y con esto del afecto me refiero a consientes, consecuentes, atentos.

 Atentos! , desinhibidos en la  relación a sus ciclos y sus emociones.

La humanidad entera esta inhibida eso claro está, las épocas obscurantistas ya nos marcaron bastante, el asco a la menstruación a nuestros pelos. Pero ellos sí, si pueden estar ajenos a todo eso porque parece ser “natural” que no sepan porque nadie se los explico o les dio la información. Y ese es un lugar cómodo, El de no buscar, no cuestionar, no accionar.

No estoy enojada, para nada, solo te expreso que nadie es víctima aquí, toda persona que sabe que un esperma fecunda, puede hacerse más preguntas.

Las personas trans hemos buscado información hecho y deshecho tabúes. Esta experimentación de la hierba buena y la alimentación consiente para el desarrollo de las mamas en cuerpos testículo portantes (mencionado en el texto de “¿Qué es la ginecomastia”) nace en nuestras cuerpas. Y dando a verificar que no pasa nada “malo” si inhibes tus espermas, al contrario!

Históricamente los hombres han marcado nuestros cuerpos con sus nombres y “descubrimientos” como las trompas de “Falopio”.

Podríamos las personas ser un poquito más … ¿curiosas?

Un cuerpo con útero se puede embarazar una vez al año, y un cuerpo que produce espermas puede embarazar más de una vez por día.

Usemos los saberes con conciencia.

Compartamos los conocimientos.

 

María José Brizuela, llamada “La Fe” por algunes, es nacida en Córdoba en 1995 de madre peruana y padre gitano-argentino, criada en Lima Perú, vivida en la cordillera post apocalíptica, estudió violín en los semáforos, recibida en la universidad de la supervivencia, participa del teatro como música en escena , toca sus composiciones musicales en bares y centros culturales donde sus creaciones son tocadas desde esa niña que es , que fue, y empaña de realidad trava cada nota, ilustradora, yuyera, buscadora sin fin.

27

Mar
2019

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En Política

Por Noe Sánchez

8M

En 27, Mar 2019 | Sin comentarios | En Política | Por Noe Sánchez

primero íbamos llorando
pidiendo permiso pa que no nos maten
íbamos a encontrarnos para llorar juntas
vestidas de luto
una se hacía una úlcera en la córnea de tanto mirar el dolor nuestro
otra tenía tanto miedo que no volvía sola de noche a casa 
en los papeles todo estaba bien y mal
dependiendo el papel
si era de diario o de leyes
y nosotras salíamos de los pozos de las cuevas del recuerdo
de los patrones tóxicos arrastrados
de aprender en las últimas y a los golpes
nos veíamos y nos abrazábamos
porque estábamos vivas
porque estamos vivas
porque estaremos vivas
pero pasaron cosas
pero pasaron fuerzas adentro del corazón
colores
multitudes
fiestas de ser nosotras
un huracán una marea
niñas venían entre todas
adelante
atrás
brillos y danzas
autodefensa
límites
poemas cantados en la boca
bellezas para ver
risa en el aire
pasaron cosas
planetas alineados
era de acuario
femenidad consciente
despertando
del sopor
a las dormidas
y una a la otra
y otre a la una
reconocidas 
fuerza
ocupando el poder
juntas
estratégicas
certeras
con la flor y el arco
la diplomacia y el pan
el arte
de tomar la calle
C.

 

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito. Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite también se divierte con eso. En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Sayi Paris Cavagnaro nació en Mendoza en 1988, pero comenzó a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

21

Mar
2019

Sin comentarios

En Política

Por Noe Sánchez

No se cae, lo tiramos

En 21, Mar 2019 | Sin comentarios | En Política | Por Noe Sánchez

“Quizá no se trate en realidad de quién puede poseer a quién, de quién puede hacer qué a quién, incluso matarlo, sin ser castigado. Quizá no se trate de quién puede sentarse y quién tiene que arrodillarse o estar de pie o acostarse con las piernas abiertas. Quizá se trate de quién puede hacer qué a quién y ser perdonado por ello. No me digáis que significa lo mismo.”
(Margaret Atwood, El cuento de la criada)

Tengo un novio machista. El otro día me dijo: Gordi, cuando tengamos hijos yo te voy a ayudar a cambiarle los pañales y darle la mamadera y todo lo demás.

Ayudar, dijo.

Como comprenderán, eso desató una terrible discusión.

¡Ayudar, dijo!

Justo cuando me estaba yendo a la marcha del 8 de marzo, él dijo “ayudar”.

-Mi amor, escuchame una cosita. Acercate así no te tengo que gritar. Se supone que a ese hipotético ser humano lo vamos a fabricar juntos. Vos y yo, formando una familia. Vos vas a ser el papá, yo la mamá…va a ser hija o hijo de ambos. ¿Me podés explicar un poquito el concepto ese de ayudar?

-¡Ay, con ustedes las feministas no se puede hablar, no hay poronga que les…!

-¡Pará, pará, pará, pará, Roberto! Pensemos en una situación hipotética donde ese imaginario bebé ya haya nacido. La cosa sería más o menos así: yo tuve a este ser durante nueve meses en la panza, lo parí, me aguanté los vómitos, los mareos, las contracciones… Pero eso no es nada: Me aguanté el maltrato de los médicos, “Uy, a tu edad…va a nacer ciego y sin piernas”. Pero eso no es todo…me tuve que aguantar que mis amigos, familia, compañeros y compañeras de trabajo…me regalen esos bolsos de mierda, acolchados y con estampado de conejitos, “piri lis quisitis dil bibí” ¡Chiques!, estoy por ser mamá, no por empezar salita de cuatro. No tengo una sola cartera como la gente y me vienen con bolsos de conejitos. Diez tengo: cinco rosas y cinco celestes. Porque parece que no existe otro color para las cosas de los pendejos. ¡¡¡Lo voy a cargar yo el bolsito!!! ¿No me podían regalar algo de una estética más adulta? No les pido un supremo esfuerzo de imaginación. Un bolso negro de cuero está bien. Marrón, vaya y pase. Con flecos, con tachas, me la banco si no queda otra, pero ¡¡¡conejitos!!! Mención aparte para una persona de mi familia que no voy a nombrar, que me regaló un jardinerito de esos con panza. Hay tres cosas que le han hecho mierda la cabeza a mi generación: el terrorismo de Estado, las drogas y la moda esa de los jardineritos. Desde los cinco años que no uso jardinerito ¿Qué se piensan, que te embarazás y te brota el mal gusto? Por suerte la criatura ya nació, está sanita, hermosa, tiene todos los dedos de pies y manos, así que vos encargate de darle la mamadera, de cambiarle los pañales, de ponerle las vacunas, conseguirle escuela…todas esas cosas que se hacen con los niños en las sociedades capitalistas. Cuando tenga diecisiete años más o menos me avisás y conversamos lo del viaje a Bariloche, discutimos si universidad pública o privada… si necesitás que te pase guita, contá con eso. Pero tampoco exageremos…soy una artista independiente, hago lo que puedo. Gracias por la onda loco, la verdad que me re ayudaste con tus genes, nos salió hermosa la personita esta. Sos una masa, chabón. Te dejo porque tengo una vida. Nos hablamos, ¿dale?

¿Ves, Roberto? Eso sería “ayudar”.

Y muy oronda, peluca lila y glitter mediante, me fui a la marcha. Para descubrir horrorizada que:

Tengo un compañero de militancia machista. Estábamos en la marcha y le tocó una teta a una flaca que pasaba ¿vieron que hubo un grupo de chicas que marcharon en tetas? Bueno, a una de esas. Se dio cuenta de que había echado moco y como para arreglarla, le dice: “Perdoná, flaca, me tenté”. 

Me tenté. 

Lo agarraron entre cuatro compañeras: una del sindicato de docentes, una socorrista, una de las que marchaban en tetas y una que creo que era del PV. Peronismo Vegano. Lo peor de todo es que tuve que meterme a defenderlo al boludo este porque casi lo matan. Casi lo matan a palabras, a conceptos… Le gritaban: “¡Patriarcal!”, “¡Mi cuerpo es mío!”, “¡Lo personal es político!” Imagínense si en esas circunstancias el compañero se lastimaba, se desmayaba o lo que fuera…ya iban a salir los machistas a decir “¡Vieron, de la violencia hacia el varón nadie habla!”,  “¿Para cuándo el día del hombre?” Porque son un bloque: peronistas, troskos, jipis, veganos…no importa. Los machistas son un bloque. 

Me fui a la mierda de ahí, sin saber muy bien qué hacer, imagínense, por un lado una marcha feminista plagada de machos, por otro lado volver a casa y escuchar a Roberto hablando de “ayudar”. Me fui a un bar.

Después de la quinta cerveza me encontré sosteniendo esta conversación con un grupo de desconocidas (leáse con dicción pastosa y a los gritos, por favor):

– Vivo en una provincia machista donde un 70 por ciento del padrón votó a un presidente que es el más machista de todos y dice que a las mujeres nos encanta que nos miren el culo por la calle y nos griten cosas. Un presidente tan machista que despide trabajadoras, que le baja la jubilación a tu vieja, a tu abuela, a vos… Pero no hay que quejarse, chicas, no seamos tan mala onda. Valoremos las cosas buenas que el estado hace por las mujeres. Por ejemplo hoy en día en Córdoba mientras tu ex marido golpeador que vive a media cuadra a pesar de la medida de restricción te caga a trompadas, podés apretar el botón anti pánico y te va a cagar matando igual. Pero va a quedar registrado y hasta va a salir en La voz del interior. Hay que ver el vaso medio lleno, mujeres. Antes no éramos nada. Hoy, somos un dato estadístico. 

Después de lo cual me tomé el último vaso medio lleno. Lo sucedido después es confuso: hay quien dice que vomité las pelucas de toda la concurrencia y luego perdí el conocimiento. Otras versiones afirman que me sacaron en andas del local al grito de “¡Y sííííí, señoooooor / vamos a llenar de machos el paredóóóóóón!” Es posible que todas las versiones sean falsas.

Espero no haber aburrido al público lector con esta lamentable crónica. Me sirvió para pensarnos a nosotras las mujeres en la lucha contra el patriarcado. Porque está más que claro que lo personal es político (aunque mi compañero de militancia y tantos otros no lo entiendan) y que el primer frente de lucha es nuestra casa, nuestra cama y nuestra conciencia. Pero eso no es todo en esta lucha. También lo es salir a la calle, organizarse con otras, disputar espacios de poder; muchas veces dialogando con lógicas patriarcales que no nos representan, definir qué espacios queremos que sean mixtos y cuáles no, tener una voz pública y poder de decisión real. Porque queremos igualdad; queremos aborto legal, seguro y gratuito; porque la cultura de la violación y el femicidio tienen que terminarse, porque la violencia simbólica en los medios masivos de comunicación también vulnera nuestros derechos, porque estamos hartas de que nuestra opinión, nuestros saberes y nuestro trabajo valgan menos que los de un hombre. Por todo esto y tantas cosas más, la política, desde el lugar en que cada una la entienda, es la salida. El partido, el sindicato, el centro vecinal, las organizaciones sociales, los espacios de feminismo y diversidad, los colectivos artísticos, el centro de estudiantes, el equipo de fútbol, la feria del barrio y hasta la cooperadora de la escuela son espacios desde los que podemos construir una visión del mundo más igualitaria y justa. No se va a caer. Lo estamos tirando con organización.

¡Hasta la victoria, always!

Florencia Ordóñez: nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Federica Jachymiak: Cordobesa, artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias. Impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes.

Contacto: fede.jachymiak@gmail.com

Instagram: fedenbici