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Medio Ambiente

22

Abr
2018

Sin comentarios

En Medio Ambiente

Por Noe Sánchez

22 de Abril. Día de la Tierra

En 22, Abr 2018 | Sin comentarios | En Medio Ambiente | Por Noe Sánchez

El origen del Día de la Tierra se remonta a finales de la década de los 60. Según detalla la Wikipedia, en 1968 el profesor Morton Hilbert y el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos organizaron una conferencia sobre los efectos del deterioro del medio ambiente en la salud.

A partir de ese episodio, Hilbert y sus estudiantes se plantearon dedicar un día a la concienciación ambiental. A esa iniciativa se sumaron el Proyecto para la Supervivencia impulsado por la Universidad Northwestern y el senador y activista Gaylord Nelson, que acabó siendo la figura clave. (https://www.elperiodico.com)

(Google se suma este año a la jornada con un ‘doodle’ animado en cuya elaboración ha colaborado la primatóloga Jane Goodall.)

Por Noelia Sánchez

Hoy se “celebra” el Día de la Tierra, en google encuentro imágenes que muestran a un planeta ilustrado con un bonete de cumpleaños y una enorme sonrisa. El diario La Nación saca una nota titulada El Día de la Tierra se celebrará el 22 de abril, pero curiosamente el link dice: dia-de-la-tierra-que-puedes-hacer-tu-por-la-tierra (ver), como si al momento del título se hubieran propuesto incrementar la conciencia sobre un cambio posible, pero luego al escribir la nota sólo pudieron contar la anécdota de cómo surgió el día y cerrar insinuando que se trata solamente de un “engaño comunista”(¿?)- Ni una línea dice sobre “qué puedes hacer tú por la Tierra”. (Dejo aquí una nota de la Fundación TierraVida sobre qué podés hacer realmente todos los días Leer nota)

En este estado de las cosas, la toma de conciencia que hace falta parece  muy lejos. Sobre todo porque son prácticas reales y concretas las que van a expresar esa conciencia, y nuestras sociedades todavía están muy lejos de mostrar avances a un nivel en que el impacto positivo sea considerable (por ejemplo la reducción de uso de automóviles o la reducción de producción de envases descartables).

Sin embargo estamos nosotras vendiendo toallitas lavables desde hace más de 7 años, lo que significa un número importante de mujeres que logran cambiar una de sus prácticas más íntimas y habituales, reduciendo muchísimo la basura que generan anualmente.

Sin embargo están nuestras compañeras: algunas hacen compost, usan sus bolsas de tela, llevan incluso frascos a la dietética, compran suelto, son capaces de reducir a un mínimo muy importante los desechos que generan, al menos hasta donde es posible viviendo en una ciudad.

Verlas nos devuelve un poco la fe, porque se esfuerzan en crear hábitos y rutinas más amigables con el ambiente, pero además son capaces de organizarse para avanzar en este camino al colaborar en Flor de Luna.

Lo vamos a decir las veces que haga falta: la oportunidad de la Tierra de recuperar su equilibrio no es solamente una cuestión individual. Por supuesto que está bien reducir, reutilizar y reciclar, pero necesitamos alimentar un sistema económico superador y armónico, que tenga como eje las relaciones: entre nosotras las personas y con la Tierra.

Necesitamos salir de la burbuja que nos hace mirar nuestra vida y nuestro camino como un proyecto individual o incluso familiar. Somos parte de un sistema vivo de interrelaciones en el que participamos, somos parte del cuerpo de Gaia (Hipótesis Gaia).

Tenemos que poder encontrar los lazos que nos unen a las demás y considerar qué sistema alimentamos con cada vínculo. Los vínculos que se generan con cada consumo. Los vínculos que se generan con cada trabajo realizado, con cada producto, con cada servicio, alimentan un sistema económico y un modo de convivir con las otras personas y con el planeta.

Ojalá podamos avanzar en esta conciencia activa y hecha práctica, primero individual pero sobre todo colectiva. Reforcemos nuestras redes y alimentemos las transformaciones que serán claves para la Tierra y para todas.

En todas las dimensiones a la vez. Para que nos valga el tiempo.

 

Del monte, la conciencia.

En 17, Oct 2017 | Sin comentarios | En Columna, Medio Ambiente, Nuestro Ciclo, Salud | Por Noe Sánchez

“Toda la tierra es una sola alma, y somos parte de ella” suena el canto mapuche. ”Somos el monte somos la tierra, somos el monte que marcha” al ritmo de los tambores, los verdes y las danzas, suena y resuena casi como un cántico que evoca lo inmediato, un llamado de urgencia, un enorme grito de amor que nos convoca, nos une, nos conmueve en defensa de la vida, la más plena vida. Cuando podamos comprender que somos el todo, cuando podamos sentirnos hijos de la divina madre tierra y no sus poseedores, cuando aprendamos a vivir en reciprocidad…alerta roja, ya no hay tiempo, no hay porvenir que no se construya HOY. Del monte cordobés los aromas, las flores, los colores, las espinas, los frutos. Alimento y medicina. Plantas sagradas, milagrosas. Del monte los ritmos, los caminos, las aves, los ríos. Del monte y por el monte, la conciencia.

Flor de Luna, como proyecto conciente, invita a cada mujer al autocuidado ginecológico acompañando los procesos femeninos con plantas del querido monte, invita también a “sembrar la luna” agradeciéndole a la pacha su cobijo y su entrega, y a bendecirla evitando el uso de descartables.

Así, del monte también, las toallitas Flor de Luna, coloreadas con tintes naturales serranos, por medio de una recolección de bajo impacto, sirviéndonos de hojas de mora y guarán, savia de aguaribay, molle y algarrobo, corteza de eucaliptus, cáscaras de cebolla y el lloro de algunos troncos de algarrobo. Las mencionadas estuvieron ancestralmente, acompañando dolencias y afecciones femeninas, embarazos, partos, nacimientos, creando vida.
 

Escuchemos el llamado y empecemos a conectarnos y reconectarnos con el lenguaje sagrado de la tierra, su ritmo late en la esencia de nuestras almas, porque al fin y al cabo “toda la tierra es una sola alma”, un gran espíritu.

 


Florencia Sueldo, nacida en 1989, crecida en un pequeño pueblito del este cordobés, mamá de Inti, Profesora y Licenciada en Historia, Instructora en Yoga, exploradora del cuerpo y del movimiento consciente, admiradora de la red que construimos en Flor de Luna.

Ilustración: Mechita

Arquitecta+Ilustradora

Integro el dibujo a mano con procesos digitales.

Nací en la Rioja, vivo en Córdoba, Arg.
Ver más en: www.instagram.com/mmercedesmachado/

15

Sep
2017

Sin comentarios

En Medio Ambiente
Nuestro Ciclo
Salud

Por Noe Sánchez

Toallitas que invitan

En 15, Sep 2017 | Sin comentarios | En Medio Ambiente, Nuestro Ciclo, Salud | Por Noe Sánchez

El regreso a lo realmente importante, a lo natural, al encuentro con uno mismo; volver al eje, a la esencia de las cosas. El eterno retorno. Las toallitas femeninas de tela, de amplias ventajas para la salud, la economía, la ecología, no solo nos traen ventajas sino también, espiritualidad. Conexión. Consciencia.

A través de los años, en estas sociedades cada vez más industrializadas, en donde consumimos un producto ya listo, sin tener que poner ningún esfuerzo para transformarlo, hemos perdido todo contacto y  valoración por el proceso.

Ya nada nos detiene… nada nos hace frenar, sentir, conectar, reflexionar. El uso consciente de toallitas de tela nos trae un poco de nuevo a nuestros orígenes, en donde cada actividad tenía su espacio, su tiempo, su elaboración, y mucho después su consumo.  

El simple hecho de recolectar nuestra sangre, en una tela hecha con amor, llevarla y ponerla en remojo… regar alguna plantita, lavar a mano, seleccionar un buen jabón, dejar secar al sol, al aire, recogerlas luego… todo lleva un tiempo… un detenimiento… Se nos abre un espacio para valorar nuestro ciclo, nuestro ser mujer. Un reconocimiento de que todo esto está ocurriendo, que está aquí presente, que nos invita a ordenar nuestras prioridades, reflexionar sobre nuestras emociones, sobre nuestra naturaleza, nuestras capacidades y potencialidades. Nos invita a amarnos, respetarnos. Porque cuidarnos, nuestra salud y la del planeta, es amor. Es respeto.

Y es que, cuando nos conectamos, con la esencia, con lo que  realmente nos ofrece la posibilidad de vernos, sentirnos… y con el ritual que conlleva el uso, lavado, secado y guardado, estamos volviendo a dar lugar a nuestra espiritualidad. Dotando de sentido a lo sagrado.


Josefina Agüero (Doula) Marina Zárate (Médica). Creadoras de talleres de ginecológía Bioemocional. Podés seguirlas en facebook en @marinazarate.medica

Ilustración: Etnomonte