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Canción de Alicia en la ciudad –

En 11, Oct 2019 | Sin comentarios | En ¡Hasta la victoria, always!, ciudad | Por Noe Sánchez

Columna: Hasta la victoria, Always!

Y al amanecer, armados de una ardiente paciencia, entraremos en espléndidas ciudades.

(Arthur Rimbaud)

Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: “La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad.” Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados.

(Julio Cortázar)

Me gusta inspirarme en otros textos para escribir. Y para pensar en las ciudades, pensé en el joven Arthur Rimbaud, escapando de su casa a los dieciséis años para llegar a París, una ciudad tan fascinante como peligrosa, que después de atravesar la guerra franco-prusiana y permanecer sitiada durante cuatro meses, se sublevaba contra el imperio napoleónico y daba comienzo a la Comuna de París, uno de los procesos revolucionarios más importantes (pese a su corta duración) del siglo XIX (1). También pensé en los cronopios de Cortázar tan idealistas y humanos, soñando con ser invitados a grandes fiestas. Pero sobre todo pensé en Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll.

Resulta que en una aburrida y predecible tarde inglesa y victoriana, esta niñita se pone a perseguir a un conejo blanco que lleva reloj y guantes, se cae un pozo de siete kilómetros de profundidad y allá abajo descubre un mundo de maravillas a las que sólo podrá acceder si tiene el tamaño adecuado.  “¡Qué ganas tenía de salir de esa oscura sala para pasearse por entre aquellos macizos de flores de colores vivos y por entre aquellas frescas fuentes! Pero no podía pasar la cabeza por la puerta.” Así Alicia empieza a probar bebidas, pastelitos y hongos mágicos que la hacen aumentar o disminuir de tamaño, con tan mala suerte (o tan poca información) que cuando logra ser tan pequeña como para pasar por esa diminuta puerta que la conducirá al espléndido  jardín, descubre que no tiene la altura necesaria como para alcanzar la llave que está sobre la mesa. Después de fracasar por exceso o por defecto, quedar atorada en una casa de la que no puede salir por ser demasiado grande, nadar en un charco hecho de sus propias lágrimas y hasta dudar de su propia identidad, Alicia va generando estrategias para adaptarse cada vez mejor a esos espacios y transitar sin peligro ese mundo de maravillas.

Esto me ha hecho pensar en cómo las personas, pero en especial las mujeres y disidencias, transitamos la ciudad: “Tengo que ir de acá hasta acá, ¿voy caminando? Ok, pero no con esta ropa, mejor algo con bolsillos y ahí pongo el celular y las llaves por si me vuelven a robar la cartera ¿Por dónde es más corto? Por esta calle, pero no, mejor voy por la avenida porque hay más luz y en la esquina están esos tipos que te dicen cosas, así que por ahí mejor no paso ¿Y si voy en colectivo? Ah, pero por acá no te cargan la tarjeta en ningún lado. Bueno, le pido a alguien, aunque a veces el chofer te hace quilombo por eso y ojalá no venga lleno porque no me aguanto ir toda apretujada y los caños esos que ponen para agarrarse están muy altos…”

Adaptarnos al espacio, hasta el punto de vulnerar nuestra identidad.

¿No sería más fácil que la ciudad se adapte a nosotres?

No, no es fácil, pero tampoco es imposible. Hacen falta conciencia, empatía, voluntad política, presupuesto, personas en espacios de decisión que escuchen las necesidades de quienes habitamos las ciudades todos los días, ciudadanas y ciudadanos que, lejos de adaptarnos, exijamos, demandemos, gestionemos, disputemos, defendamos plazas, iluminación, semáforos, árboles, bicisendas, rampas, espacios de recreación y deportes,  transporte público digno y todas las cosas que se nos ocurran para que las ciudades sean espacios amigables, seguros y bellos; estés en el centro o en el barrio más periférico, seas mujer, varón, transexual, joven, viejo, niñe, ciega, te movilices a pata, en transporte público, en bicicleta, en skate o en silla de ruedas.

Que la ciudad sea una fiesta a la que todes estemos invitades.

¡Hasta la victoria, always!

1- Les recomiendo el libro La Comuna de París, de Louise Michel, una figura emblemática del feminismo y la lucha obrera.

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

05

Oct
2019

Sin comentarios

En ciudad

Por Noe Sánchez

Ciudad

En 05, Oct 2019 | Sin comentarios | En ciudad | Por Noe Sánchez

soy mi ciudad

mi barrio

mi casa

me traspasa un río

me surca

me bordea

la tierra

con sus millones de años

y su pasto incipiente

nuevísimo

en mi pelo las flores de los árboles

porque también soy árboles

y gorriones

y hormigas

y abejas felices con la primavera

soy mi bici por las calles

entre los autos

al sol

los pomelos y las mandarinas

los poemas que se dicen

en un bar

un teatro

una escuela

una ronda de fuego o de vino

la canción que canta alguien que quiero tanto

la voz de otre que no conozco

las vecinas que viven dentro de los edificios

los vecinos que viven afuera en las veredas

los kioscos de diarios y revistas

las terminales

los colectivos que me llevan lejos

los servicios de paquetería

las empresas de correo

les vendedores de alfajores

una niña con un vestido de tul cruzando la calle con su madre

también soy su madre

los clubes

cantidades de mariposas

una isla y sus patos

las plazas y los parques

algunos secretos nunca tan secretos

conmovedoras sorpresas

comedores peruanos

una cajita mágica de teatro diminuto y sus espectadores

librerías y libros

la lluvia a la intemperie

perros y gates

mis amigues y sus abrazos

las personas que me gustan

les aprendices

les enseñantes

los costureros

las albañiles

les bailarines

las cineastas

los cocineres

el mate con cascaritas de naranja

las ferias agroecológicas y feministas

un guiso compartido

lo que me agrada 

lo que no me agrada

contamino

oxigeno

beso en la raíz

soy mi ciudad

mi barrio

mi casa

abiertas las tardes

el corazón

la sombra

disponibles

y me salva un río

C.

Federica Jachymiak Cordobesa, artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, Impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes.

Contacto: fede.jachymiak@gmail.com

Instagram: fedenbici

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permitetambién se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

28

Sep
2019

Sin comentarios

En ciudad

Por Noe Sánchez

Ciudad

En 28, Sep 2019 | Sin comentarios | En ciudad | Por Noe Sánchez

Yo crecí en Traslasierra, en el medio de la nada. A cierta edad necesité salir de acá. Para crecer tenía que perderme en el anonimato citadino, encandilarme de luces, chocarme con el capitalismo a cada paso, aturdirme de información. Y de esa mezcla surgió la magia. La ciudad nos pone frente al monstruo todo el tiempo y aprendemos a conocerle los patios, los pasajes arbolados, a encontrarnos las tribus. Crear se vuelve una necesidad, una forma de resistencia, de ponerle color y monte a tanto cemento. Nos juntamos, tomamos las calles, marchamos, bailamos, hacemos brotar música y poesía de las alcantarillas. Creamos para no explotar. Y cuando el monstruo parece gigante, nos tomamos un bondi hasta algún río, respiramos, juntamos fuerzas y volvemos a la carga, armades de amor y arte, plantando semillas por todos los barrios.. Hoy me encuentro de nuevo en Traslasierra, viviendo en el medio de la nada y descubrí que esa nada respira vida, ritmos lentos que marcan las estaciones, sonidos y colores que saben volverse música, noches tranquilas que transito sin miedo, mirando las estrellas.. Muchas veces me siento dividida, creyendo que tengo q elegir una cosa o la otra, extrañando la ebullición de esa ciudad que siento tan mía, o la calma de estas sierras.. Pero sé que en mi, es de la mezcla que surge la magia.

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

14

Sep
2019

Sin comentarios

En ciudad

Por Noe Sánchez

Ciudad (que habito)

En 14, Sep 2019 | Sin comentarios | En ciudad | Por Noe Sánchez

En la ciudad me gusta

el patio de la casa de mis amigues

las calles que ando (a pata y en bici)

los murales que dan color

las casas chorizo y los jardines y los pasillos de las casa chorizo

la cañada – sentarme con una birrita en la cañada-.

ir a la casita flor de luna e ir a la caracola

pasear en el mercado de las pulgas – o el paseo de las artes -.

andar por la peatonal y la música de la peatonal

las marchas por la ley de interrupción de embarazo, por el ni una menos, por el monte, por la memoria, verdad y justicia, la de la gorra.

las plazas y los juegos de las plazas

las ferias de los barrios y la feria agroecológica

la casa de mi vieja

el rio Suquía

los museos y los espacios culturales

la ciudad universitaria

las barrancas y las sierras – ¿viste el cielo naranja hacia las sierras?-

los recitales en los bares y las calles

tomar mate: en la plaza, en la vereda, en las tejas, en los umbrales de las puertas de las casas.

Y en la ciudad también no me gusta

tomar el bondi a la 1 de la mañana sola. eso no, por ejemplo

el calor en el asfalto el 5 de enero a las 3 de la tarde, tampoco

el ruido del centro un lunes al mediodía, menos

el cemento y el gasto de energía al pedo y las cloacas desbordando

y los barrios cerrados y las veredas sin árboles y los shoppings ni a palos me gustan.

me gusta vivir en la ciudad y algunas veces no.

.

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines. Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

07

Sep
2019

Sin comentarios

En intersexualidad
Sin categoría

Por Noe Sánchez

Floraintersex

En 07, Sep 2019 | Sin comentarios | En intersexualidad, Sin categoría | Por Noe Sánchez

si no me pongo un bigote y un sombrero y un chaleco
si no me calzo borcegos y me afeito la cabeza
si no miro medio turbio me prendo un pucho y puteo
si no ando escupiendo el suelo capaz me baten princesa
si no me pinto los labios y las uñas y los ojos
y no tengo en las mejillas un poquito de rubor
si no me zampo unas calzas que me ajusten la cadera
ni me calzo una pollera me tratan como un chabón
si querés saber qué soy cómo soy cómo disfruto y como hago disfrutar
te vas a tener que animar.

Me pongo, Bife

Ilustración: Fede Jachimiack

Federica Jachymiak Cordobesa, artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, Impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes.

Contacto: fede.jachymiak@gmail.com

Instagram: fedenbici

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31

Ago
2019

Sin comentarios

En intersexualidad
Sin categoría

Por Noe Sánchez

Diálogues

En 31, Ago 2019 | Sin comentarios | En intersexualidad, Sin categoría | Por Noe Sánchez

-¿Y por qué no usan la A si son todas mujeres?- me pregunta una hermana mientras tomamos mate en la cocina- tanto que nos costó poder nombrarnos y ahora que lo logramos usan la E…

-Es que no todes nos sentimos mujeres- le contesto- un día alguna preguntó en la ronda y otres respondieron y caímos en la cuenta de que era así. De que no es cuestión de parecer, sino de sentir. Y además quién se parece a qué y a quién le parece qué.

¿viste qué maravilla?

¿cómo se abre todo?

¿cómo nos habilitamos a preguntar a la otra al otro al otre?

¿y cómo podemos aprender a mirarnos escucharnos saberos sentirnos?

-¿Y por qué usan la E?- me pregunta mi mamá otro día mientras me acerca a algún lado en el auto para hacerme la gamba.

-Gaby- le digo yo, que me gusta llamarla por su nombre-  hay lenguas que tiene adjetivos y sustantivos sin género referidos a personas y por tanto pueden usarse de manera indistinta e inclusiva, pero la nuestra no, por eso queremos construirlos.  Ahora, si usamos la O incluimos varones y/o masculinos, si usamos la A, mujeres y/o femineidades; pero hay personas que se siguen quedando afuera, personas que no se definen binaries, que se sienten excluides en la construcción cultural que de esos géneros existe.

También hay gente que está en tránsito, en transmutación, de una percepción de género a otra diferente.

Y además, en esta magia de amplitud y desde siempre hay personas intersexuales, con combinaciones cromosómicas que no nos han enseñado en los manuales de la escuela ni en casa. En general aprendemos que existen varones y mujeres y punto y que sus cuerpos son de tal o cual manera.

Pensá qué ignorancia estipulada y qué barbaridad. La medicina occidental en su rol médicx –paciente nos enseña en múltiples casos lo mismo. Entonces, si la genitalidad es diversa hay que corregir y/o mutilar los órganos y/o la comprensión de la perfección de ese cuerpo que se categoriza o interviene.

¿por qué anormalizar?

¿por qué corregir?

¿por qué binarizar?

¿por qué mutilar los cuerpos?

Y en cambio

¿por qué no celebrar las manifestaciones de la vida?

¿por qué no aceptar/ asumir nuestras diversidades?

¿por qué no amar los cuerpos?

¿por qué no permitirnos sentir lo que sentimos?

¿por qué no enseñar a autopercibirnos con respeto y cuidado?

¿por qué no convidarnos la libertad de ser sin más?

Algo así le digo a la Gaby, más atravesado seguro y ella me agradece.

A mí me gusta hablar, como se habrá notado y aunque no sepa muchas cosas las respuestas que comparto son esas que vamos haciendo entre todes en otras charlas, en diferentes espacios, entre nosotres.

Usamos la E para incluirnos, para desatender el dolor y hacer la fiesta.

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permitetambién se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.


Ilustración: Natacha Garbushian

Nací en Concepción- Tucumán y vivo ya hace unos años en Amaicha del Valle entre cactus, montañas y bien cerca del sol. Docente, investigadora, maestranda en antropología, milito el aula como herramienta de transformación.. Desde que recuerdo mis primeros registros de niña, andaba ya dibujando y luego me hice ilustradora. Aficionada del conocimiento de plantas curativas, dadora de magias.

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20

Ago
2019

Sin comentarios

En intersexualidad

Por Noe Sánchez

Belleza y furia

En 20, Ago 2019 | Sin comentarios | En intersexualidad | Por Noe Sánchez

El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo. Todos los golpes y el desprecio que sufrí no se comparan con el amor infinito que me rodea en estos momentos. Furia Travesti Siempre.

(Palabras dedespedida de Lohana Berkins)

La belleza travesti
está ahí.
No necesita implorarle 
a la feminidad,
ni huirle a la masculinidad.
Su belleza es, simplemente,
existir.
(Anónimo)

Tengo una compañera travesti en el equipo del blog. No lo digo como quien dice “Tengo un amigo negro”. Lo digo como una novedad y una sorpresa y una celebración. Porque nunca tuve compañeras travestis en ningún lado: ni en la guardería, ni en la escuela primaria, ni en la secundaria, ni en ninguna de las ochenta y cinco carreras que comencé y dejé,  ni en ningún trabajo, ni en ninguna de las organizaciones de Derechos Humanos en las que milité. Tampoco he tenido maestras ni profesoras travestis durante la infancia ni la juventud. En ninguno de mis trabajos, formales o no, tuve una jefa travesti. En ningún hospital público me ha atendido una doctora travesti, tampoco una enfermera. Las cajeras que me atienden en el súper no son travestis. Tampoco las conductoras de los noticieros ni la mujer que da el pronóstico del clima. Sin embargo, siempre existieron. Y siempre supe de su existencia. Estaban en las calles o en las marquesinas del teatro de revista, en algún que otro programa de televisión… En mi imaginario juvenil, las travestis respondían a dos únicas categorías: o eran prostitutas o eran famosas. No sé si alguna persona adulta me explicó quiénes eran o que hacían. Pero hay algo que siempre supe: no eran hombres disfrazados. Un disfraz emana siempre algo de impostación y de burla, por más bueno que sea. De mala copia del original.

Las travestis que cruzaban por las calles y las pantallas de mi infancia eran presencias imponentes, misteriosas y auténticas. No había nada impostado en su maquillaje, sus peinados y sus brillos. Porque como dice Agrado (el personaje interpretado por la actriz travesti Antonia San Juan en la película “Todo sobre mi madre”, dirigida por Pedro Almodóvar), “una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma”.

 Me remonto a la infancia porque ahí está todo. Y es en esa etapa de la vida en la que la cultura y la familia nos transmiten los roles y estereotipos de género. Curiosamente (¿o no tan curiosamente?) mi concepción sobre el género, como la de tantas personas, fue durante muchos años, binaria: existen mujeres y existen varones. Punto. ¡A pesar de que desde tan chiquita ya sabía que existían travestis! No es casual. Como tampoco es casual que uno de los textos que utilicé para encabezar este texto figure como “anónimo”. Porque en mi infancia se sabía que existían travestis, pero no había que hablar de eso. Ni siquiera había que mirarlas mucho cuando te las cruzabas por la calle. Y es que el binarismo que nos transmitió la cultura patriarcal desde chiquitas implicaba necesariamente la invisibilización y negación de todo lo que no fuera “varón” o “mujer”. Curiosamente (¿o no tanto?) jamás se me ocurrió pensar que esas travestis alguna vez habían sido niñas.

Muchos, pero muchos años después conocí a una actriz y poeta travesti; y mucho, pero mucho tiempo después, esa actriz y poeta travesti que se llama Camila Sosa Villada fue mi profesora en un taller de teatro. La mejor profesora de teatro que he tenido. Muchos, pero muchos años después supe que existían varones trans. Y que una de mis personas favoritas en el mundo, hije de dos personas que adoro, es un varón trans adolescente y ahora se llama Alex, porque es el nombre que ha elegido y así consta en su nuevo documento de identidad. Años después supe que hubo personas trans víctimas y sobrevivientes del terrorismo de Estado y también pude compartir radio y militancia con Eugenio Talbot Wright. También supe de la persecución a las personas trans en tiempos de democracia y de la lucha por la inclusión laboral trans, y me crucé con Ivanna Aguilera en cada marcha por los derechos negados. Años más tarde conocí otres niñes trans, pero también personas adultas en crisis con su género. Meses después me sorprendí pensando que nadie es tan mujer ni tan hombre ni tan hétero como cree ser. Días después leí un libro de Marlene Wayar que me voló la cabeza: “Travesti/Una teoría lo suficientemente buena”.  Y en la presentación de ese libro, en el Archivo Provincial de la Memoria, la propia Marlene me habilitó a escribir esto que estoy escribiendo. Porque en esa charla Marlene dijo algo que nunca se me hubiera ocurrido pensar desde mi feminismo silvestre, desde mi hartazgo ante tanto varón cis opinando de todo y poniéndose siempre en el centro. Tiró una bomba con toda sencillez y en tono pausado: dijo que cómo es eso de que no podés hablar de feminismo si no sos mujer, que no podés hablar de las travestis si no sos travesti, que no podés hablar de aborto si no tenés útero, que eso sería terminar con el diálogo humano.

 Y si no hay diálogo humano lo que hay es silencio, que no es salud sino todo lo contrario. Sin diálogo humano lo que hay es terrorismo de Estado, persecución, negacionismo. Mujeres muertas. Travestis muertas. Y también mucho aburrimiento, mucha chatura, muy poca poesía y muchos, pero muchos años de mal sexo.

Ahorita nomás, hace un rato, la compañera trava María José Brizuela se suma al equipo del blog de Flor de luna con toda su belleza y su furia travesti y así como si nada, como quien toca el violín o cose una toallita de tela, o se hace una ensalada de quinoa; nos invita a escribir sobre identidades trans. Y me ha hecho pensar en todo esto y en que todas esas personas que parecían invisibles o inexistentes no salieron de debajo de las piedras, salieron de la lucha por derechos, que no empezó ahorita nomás sino que tiene los mismos años que la injusticia. Y sí, debajo de las piedras hay muchísimas más, pero están muertas. Muertas por odio, que no es fobia y no es miedo. Es otra consecuencia de la ausencia de diálogo humano.

A todas, a todes, gracias. Por la belleza y por la furia.

¡Hasta la victoria, always!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: La Pao Cósmica

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –
Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica.
Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.
Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos: ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines.
Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.
Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

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09

Ago
2019

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En intersexualidad
Sin categoría

Por Noe Sánchez

A ñem

En 09, Ago 2019 | Sin comentarios | En intersexualidad, Sin categoría | Por Noe Sánchez

Anoche una travesti del Wall Mapu, me dijo que Añem (a ngen), podía ser cualquiera, que significa “alguien” y “alíen” a la vez, que incluso una máquina podía ser añem, que añem es como lo que hace que las cosas tengan vida o existan, como la luz violeta.

Que tratemos de ver, como en las enseñanzas Mayas, este concepto de “todxs somos unx”, que el capitalismo compró, y a muchas de nosotrxs, las rotas, las de la “poca casa”, de “poca vida”, “nosotras po, las travestis paabraaass, maraka” las que estamos re- heridas, abiertas una y otra vez, parece que con el tiempo se hace callo, o la cuerpita solita va generando una mutación en eso que tanto le practican , y generando así otra forma de existir, que rescatemos algo de lo antiguo, algo de toda esta mierda.

¿Existirá la ausencia de violencia? 

“YA deja de flachar”.

Añem, puede ser cualquiera, entonces po, hasta un policía, una estrella o un satélite, que en el fondo, conviven y comparten una red de cosas que son las formas de añem.

Añem como identidad conjunta, como mosaicos de un mismo zaguán, como las palabras de todas las Hijas de Perra, PORQUE ELLA AHORA ES PLURAL, COMO LA DIANA, LA LOHANA, LA AZUL, LA LAURA, Y LAS QUE AÑEM SE ATREVIO A MATAR, todas con las que reímos y ya no están, añem como todas las pieles y todas las “átomas” de cada poro, o pora de esta, este cuerpa. Añem como unx solx también, como toda la mugre y la pulcritud unidas por la misma cosa… 

Algo que hace que la energía negativa y la positiva co-existan para generar un átomo, una átoma.

                                              “Marikanas, pasibanas, escandalasas despiertar”.

Dicen que el femenino de “el pene” es

                                                                                      la pena.

Entonces añem somos todas po. Las malas y las buenos, l a s b u e n a s y l a s m a l a s  po maraka, qué sentido tiene entonces querer cambiarlas a las malas si añem somos todas. Si muto lo que tengo impresa, creo yo,  por efecto rebote o mariposa, esta acción para conmigo misma se replicará en todas las añem porque yo soy añem.

Ninguna que habla está lejos de la otra que hablo, porque ninguna se hizo sola, o sea que el que hoy una camine por la calle así tan suelta, tan “EELLAA”, tan ruidosa, “grati” y no se la llevan así nomas tan fácil (porque igual sabemos que todos los días nos matan y nos violan, y nos torturan, y nos echan de nuestras casas porque dicen que si un “varón” se pone falda en la mesa le está faltando el respeto a la familia y etcétera)es porque está entramada por la historia milenaria de todas [AÑEM] las que estuvieron antes, y lucharon, y gritaron, y repartieron sus vidas, todas hablamos al mismo tiempo, creo yo, todas, “toas” y en “too” momento de la historia seguimos vibrando, conspirando,  porque nunca se termina, entonces esto es añem. “Too po maraka”.

OSEA que soy millonaria, empresaria, capitalista, SOY, Todas las caricias y todas las ausencias también   – “Ay marika que pesaa erí po, intensa”-

“Oksea” que soy la escrachada y la que escracha… noooo.

Ay ya basta amiga, tanto hipismo me hace daño.

SOY Porque la tela, Maya, red no sé qué quisiste decir antes.  Soy porque soy AÑEM no ma po.



María José Brizuela, llamada “La Fe” por algunes, es nacida en córdoba en 1995 de madre peruana y padre gitano-argentino, criada en Lima Perú, vivida en la cordillera post apocalíptica, estudió violín en los semáforos, recibida en la universidad de la supervivencia, participa del teatro como música en escena , toca sus composiciones musicales en bares y centros culturales donde sus creaciones son tocadas desde esa niña que es , que fue, y empaña de realidad trava cada nota, ilustradora, yuyera, buscadora sin fin.

Ilustración: Sayi Paris

Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

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10

Jul
2019

Sin comentarios

En Comunicación

Por Noe Sánchez

En 10, Jul 2019 | Sin comentarios | En Comunicación | Por Noe Sánchez

Paola Lucero Antonietti – También LaPao Cósmica (o viceversa) –

Flor de la red flordelunar, arquitecta, ilustradora, docente, cósmica. 

Nacida el 2 de setiembre de 1979 en Córdoba Capital.

Realiza diseños cósmicos en distintos soportes y formatos:  ilustraciones, trencadís -mosaiquismo-, fanzines.

Arquitecta que pone su mirada en la ciudad y el habitar de la ciudad, haciendo foco en el diseño participativo y colectivo Es docente del secundario en donde aprende mucho de los chicos y las chicas. / Desarrolla talleres con niños y grandes en donde la creatividad es el motor de las producciones. Y juega.

Contacto: lapaocosmika@gmail.com / Facebook: LaPao Cósmica

04

Jul
2019

Sin comentarios

En Comunicación

Por Noe Sánchez

En 04, Jul 2019 | Sin comentarios | En Comunicación | Por Noe Sánchez

Federica Jachymiak Cordobesa, artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, Impulsada por el amor a la autogestión, la bici y el entrecruce entre las artes.

Contacto: fede.jachymiak@gmail.com

Instagram: fedenbici