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Un Cuento de Terror

En 25, Sep 2018 | Sin comentarios | En Florencia O, Hasta la victoria always, Ilustradoras | Por Noe Sánchez

¿Por qué los secuestradores prosperan?
¿Por qué sonríen los diputados?
Tienen flan.
Vos no tenés flan.

(Reescritura de Vicente Luy)

En estos días anduve pensando mucho en Hansel y Gretel, ¿Conocen el cuento? Si no lo conocen, les advierto que es un cuento de terror. Una pareja de campesinos hambrientos decide abandonar a sus hijos en el bosque porque no pueden alimentarlos. Los niños encuentran una casa maravillosa hecha de pan de jengibre, chocolate y caramelos. Imagínense la alegría: después de toda esa hambre y todo ese abandono encontrar semejante cosa. Pero, ¡ay!, en la casa maravillosa vive una malvada bruja que secuestra a los dos hermanitos y les da de comer toda clase de golosinas, pues planea engordarlos para carnearlos y comérselos como si fueran cabritos. Por suerte los hermanos Grimm confiaban mucho en el ingenio y valentía de los niños y sobre todo de las niñas y hete aquí que en una hábil
maniobra la genia de Gretel empuja a la malvada bruja adentro del horno, que ya estaba listo para asar a Hansel. El final no lo cuento y es posible que haya varias versiones, pero al menos la de los hermanos Grimm termina bien.
Y es que sin un final feliz no podríamos soportar esta historia, que es una historia de hambre, de desesperación, de niños solos y familias rotas por la injusticia. Es muy probable que los hermanos Grimm se hayan basado en una historia real, pues cosas como estas y peores les sucedieron a los campesinos europeos en los comienzos del capitalismo (sobre esto no voy a ahondar, pero Silvia Federici lo explica muy bien en su libro “Calibán y la bruja”)
Lo más terrorífico de Hansel y Gretel es pensar hasta dónde pueden llegar unos niños por hambre.
Y lo más triste es que sigue sucediendo y al malvado hechicero que engaña a todo el mundo con globitos amarillos para sembrar hambre y muerte a su antojo no lo encontraron por azar dos niños desesperados. Lo votaron más de la mitad de las argentinas y argentinos mayores de 16 años.
Hace unos días nomás, en Roque Sáenz Peña, provincia de Chaco, la policía asesinó a Ismael Rodríguez, un niño de 13 años que tenía hambre. Y esto, lamentablemente, no es ningún cuento.

Ya sé, para ser una columna de humor esto es bastante deprimente. Les debo los chistes para la próxima. Y recuerden: el mejor plan para una bruja malvada asesina de niños es el horno. No lo digo yo ni ninguna feminazi, anarquista, kuka o choriplanera. Lo dicen los hermanos Grimm.
Hasta la victoria, always!

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Federica Jachymiak nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

14

Sep
2018

Sin comentarios

En trabajo

Por Noe Sánchez

Consideraciones sobre el trabajo

En 14, Sep 2018 | Sin comentarios | En trabajo | Por Noe Sánchez

que el dinero no se saca de los árboles

y que el trabajo es esfuerzo y privilegio

aprendimos

y todas trabajamos para algo

para tener

para pagar

para partir

para guardar

para independizarnos

para estar seguras

y si no hay dinero para ser reconocidas

para destacarnos

para conseguir algo

para ayudar a alguien

para sentirnos en el mundo

mejor

peor

¿y si nos ocupáramos en sí?

¿sin expectativas?

¿sin limitaciones?

¿es posible hacer sin para qué?

¿y hacer con una y con las otras de la misma manera?

¿y deshacer por ejemplo esta idea de trabajo?

¿su costumbre del agobio?

¿su auto esclavitud?

¿podemos hacer lo que nos sale?

¿emplear el tiempo porque tenemos tiempo y nada más?

¿colaborarnos porque estamos en la vida y en la vida con otras?

¿porque tenemos un cuerpo?

¿porque elegimos oír en el amor?

que alcance y que sobre el alimento

la posibilidad de ir y de volver

la consciencia de la plenitud presente

a mitad del andar

en cualquier oficio

en cualquier lugar

en cualquier acción

el protagonismo de lo “secundario”

lo que no se ve

detrás de las mentiras que inventamos

debajo de los credos que impusimos

lo que late

respira

iguala

es

sin más

 

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.

Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permitetambién se divierte con eso.

En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

ilustración:
Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..
Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

10

Sep
2018

Sin comentarios

En Salud

Por Noe Sánchez

Organización Social del Cuidado

En 10, Sep 2018 | Sin comentarios | En Salud | Por Noe Sánchez

Un nuevo concepto para interiorizarnos y levantar entre todas es el de “Organización Social del Cuidado” (OSC). Por él estamos haciendo referencia a todas las actividades, relaciones y agentes que forman y hacen al cuidado. En otras palabras, a la manera en que las sociedades organizan el cuidado que permite la reproducción cotidiana de la vida de las personas.
Entendemos qué son los cuatro actores que forman el Diamante de Cuidados y cuyas interrelaciones hacen a la OSC. Estos son: las familias, el estado, el mercado y las organizaciones sociales.
Una de las reflexiones que la Economía Feminista trae a la mesa de discusión es la (in)justicia distributiva en materia de la OSC y como todo esto nos lleva a un vector que reproduce la desigualdad en desmedro de las sujetas feminizadas.
Para comprender y analizar el concepto de cuidado, utilizaremos la definición de Corina Rodriguez Enriquez (2015)¹: “La noción de cuidado refiere a las actividades indispensables para satisfacer las necesidades básicas de la existencia y reproducción de las personas, brindándoles los elementos físicos y simbólicos que les permiten vivir en sociedad. Incluye el autocuidado, el cuidado directo de otras personas, la provisión de las precondiciones en que se realiza el cuidado y la gestión del cuidado.”
Por lo tanto, el mercado, el Estado, las organizaciones sociales y las familias tienen responsabilidades y ocupan roles de gran importancia en materia de acciones de cuidado, para la vida digna. El problema radica en que en el tiempo presente, esa distribución no es equitativa y en épocas de crisis dicha mal distribución empeora. Entonces, el peso de dichas tareas – elementales para sostener la reproducción de la sociedad, y por lo tanto la producción del sistema – recae en las familias.
En el caso de la salud y todas sus componentes o servicios, reconocemos una responsabilidad distribuida entre los cuatro actores que mencionamos conforman al diamante de cuidado. Pero nos preguntamos cuánta responsabilidad realmente es asumida por cada uno de los agentes, y si cuando la asumen la llegan a ejecutar de la manera más en línea con la idea de la sostenibilidad de la vida en el centro. El negocio de la salud, la violencia obstétrica y las dificultades impuestas hacia las personas que demandan partos respetados, ponen en evidencia el mal funcionamiento de los sistemas de cuidado, el sometimiento a malos tratos que generación tras generación de mujeres terminan recibiendo, las búsquedas de contención en prácticas alter nativas, soluciones al alcance de unas pocas; y por lo tanto, la necesidad de exigir una revolución en materia de equidad de género y de clase.


¹ Corina Rodríguez Enriquez y Gabriela Marzonetto (2015) “Organización social del cuidado y desigualdad: el déficit de políticas públicas de cuidado en Argentina”. Revista Perspectivas de Políticas Públicas Año 4 Nº

 


Rochi Alonso, feminista devenida economista/para la economia de los pueblos. Origen el sur de cordoba, destino la revolución. Narradora en (de) construcción.
 
ilustración:
Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..
Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

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01

Ago
2018

Sin comentarios

En Columna

Por Noe Sánchez

Lumbres

En 01, Ago 2018 | Sin comentarios | En Columna | Por Noe Sánchez

mi abuela materna tuvo cinco hijas y tres hijos

y contaba que se había ido a la iglesia a rezarle a dios para que por favor no le mandara más

mi mamá tuvo cuatro y perdió uno

las dos primeras por cesárea

y el obstetra que le decía que listo

que una más con bisturí y a otra historia

pero terca

trajo las dos que siguieron por parto normal

que es distinto del parto respetado

como escuchamos hoy

dar a luz en la casa

en un lugar seco y cómodo

o en el agua

o en la habitación de un hospital pero asistidas por doulas

atendiendo a la postura

a la naturalidad del gesto

al saber ancestral

ahora

que elegimos cerrar y abrir la puerta a la vida

que no tenemos que rogarle a dios

que estamos atentas a nuestros cuerpos

a nuestras necesidades

a nuestros gustos

elegimos respetar y respetarnos

dónde cuándo con quién cómo

traer con amor

parir en liberatd

simplificar los métodos

con menos intervenciones y más cuidados

para que alumbrar para que nacer

sean ciclar conscientes

un recibimiento y una entrega

un festejo vital de su energía

una paciencia elástica como útero

una gratitud atemporal

un bienestar en lo desconocido

una seguridad en la mudanza

esa transformación del mundo

su movimiento

salir del vientre

pujar afuera

la posibilidad

de todo

 

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: federica Jachymiak 

Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

01

Jul
2018

Un comentario

En Columna

Por Noe Sánchez

¿Fútbol para todas?

En 01, Jul 2018 | Un comentario | En Columna | Por Noe Sánchez

El fútbol es masculino. No. Pero en las escuelas siguen enseñando fútbol a los nenes en educación física y a las nenas vóley.

¿Es masculino el fútbol? No. Pero en las jugueterías siguen estando las pelotas del lado de los juguetes de “varón” ,  junto a los soldaditos, a los superhéroes, a los autitos, los aviones, los camiones… no del lado rosa Barbie, donde hay pinturas, bebés, disfraces, cocinitas coronitas, tacos y hasta set de limpieza. Sí. Todavía. Y si se vende es porque se compra. Así se compra. Para niñas y para varones.

¿Desde cuándo las mujeres jugamos al fútbol? No lo sé. Creo que desde siempre. A escondidas. Con hermanos varones de entre casa. Madres y tías con hijos “varones que necesitan jugar a la pelota”  y padres ausentes.

¿Desde cuándo las mujeres “nos permitimos” jugar fútbol?  Tampoco lo sé. Pero recuerdo la rareza de las caras cuando nuestra compañera Paula Mónaco Felipe dijo que habían formado un equipo de fútbol femenino por allá por el 98. Parecía cosa de “machonas”. Si todavía hablábamos de la homosexualidad como enfermedad. Si todavía no se hablaba de educación sexual ni de nada. Todos y todas debíamos ser heterosexuales y machistas sin discusión.

A mí me gusta jugar al fútbol desde chica. Pero jugué muy poco. Como muchas. No había lugar para nosotras. Ahora parece que ya no esperamos que nos hagan lugar. Lo estamos habitando sin permiso de los varones. Y aunque todavía no circulan millones de euros o dólares por pases de mujeres futbolistas hemos logrado ser “aceptadas” por algunos varones y por bastantes mujeres. No soy buena jugando fútbol, ni trabajo para serlo, no admiro a ningún jugador ni intento copiar sus tácticas. Tampoco a ninguna mujer de las que ahora se van destacando en alguna revista deportiva.

Hace poco más de tres años una vecina, compañera y amiga, Lali Monayar nos pregunta en un Encuentro por la Memoria, la Verdad y la Justicia, en el Talar de Mendiolaza, si queríamos jugar fútbol. Minutos después acordamos empezar el siguiente martes. Desde ahí y hasta hoy seguimos encontrándonos. Jugamos como yo siempre quise. Por jugar. Para juntarnos. Para divertirnos. Para cortar con la rutina. Porque se nos da la gana. Por las ganas de reírnos juntas.

Muchas somos madres, todas trabajamos. La mayoría somos profesionales. Y limpiamos nuestras casas, cocinamos, lavamos ropa, criamos lxs hijxs, de manera desigual respecto a los varones. Frecuentemente necesitamos ir a la cancha con lxs chicxs porque no hay papás que se ocupen. Pero algunas veces sí. Y eso me parce una gran victoria. No que los varones se ocupen de lxs hijxs mientras trabajamos. Que se ocupen mientras jugamos al fútbol. Sé que es una pavada. Pero simbólicamente es un gran acto de poder. Nosotras con la pelota y ellos con lxs chicxs.

Justo ahora que no logramos que dejen de matarnos, pero que sí pudimos marchar, hablar, visibilizar, concientizar, al menos en algunos sectores de la sociedad.

Justo ahora que empezamos a debatir sinceramente el derecho de las mujeres de decidir sobre nuestro cuerpo. Que esperamos legalizar el aborto al menos para que las pibas que no pudieron empoderarse puedan no morir.

Justo ahora que comenzamos a entender que la identidad sexual se construye. Que unx nace, se hace, se deshace, se rehace. Que los deportes se juegan. Que los juguetes se desean. Que los baños se usan por personas y no por mujeres heterosexuales o varones heterosexuales.

Justo ahora que intentamos tomar conciencia que ser mujer no puede ser una desventaja. Que ser mujer es un derecho. Como jugar fútbol. Como abortar legalmente. Como jugar a los autitos. Como vóley. Como tener sexo. Como decir no y ser respetada.

Justo ahora paramos la pelota. La pelota históricamente masculina. La pelota que mueve fortuna casi como la prostitución.

Justo ahora que casi podemos pensar ser madres o no. Y capaz no sentimos culpa si no lo somos.

Justo ahora que decimos a los padres de nuestros hijxs que sean eso. Padres. Y hasta a veces disfrutamos de que no nos necesiten.

Justo ahora paramos la pelota para no dejarla ir.

No la dejes ir.

 “No la dejes ir” Es el nombre de nuestro equipo de fútbol femenino amateur del Talar de Mendiolaza.

María Brogin. Madre de tres bellezas. Docente. Integrante del equipo de fútbol “No la dejes ir”. Participante del espacio de arte y política ¿Vivimos en el país del nunca más? Miembro de la comisión vecinal de barrio el Talar de Mendiolaza y de la Mesa de género de Mendiolaza entre otres.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

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26

Jun
2018

Un comentario

En Columna

Por Noe Sánchez

Experiencias humanas

En 26, Jun 2018 | Un comentario | En Columna | Por Noe Sánchez

no te conté la impresión que me dio acompañarte al médico
a hacerte la eco
saber las semanas
que todo estaba en orden
que eran dos
sentía miedo de lo que seguía
de lo que ibas a hacer
de la decisión tomada
tristeza
pero ahí yo
no sé por qué
haciendoté el aguante
visitandoté después a ver cómo estabas
cómo te sentías
acordandomé de la vez que pensé en hacer lo mismo
pero al final fue sólo atraso prolongado
teníamos en ese entonces parejas estables
estudiábamos en la universidad
contábamos con el dinero que nos daban en casa para comprar apuntes
no queríamos ser madres…
no sé lo que pensaba entonces
no sé lo que pienso ahora
no podía ponerle palabras
estaba ahí
sin consejos
ni justificaciones
sin preguntas
mirando que todo transcurriera sin sobresaltos
según indicaciones
que esta vez fuera mejor que la primera
adolescente
maltratada
en un hospital público
ahora sé
que lo que duele es el juicio
ajeno propio
que la vida siempre está sembrando
que lo que acaba es una posibilidad
que seguirá otro curso
tampoco te dije nunca
que agradecí que hubieras juntado la plata para las pastillas
que había una socorrista del otro lado
que estás sana
que pude acompañarte
que elegiste
lo que consideraste
bien

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

23

Jun
2018

Sin comentarios

En violencia

Por Noe Sánchez

Violenta

En 23, Jun 2018 | Sin comentarios | En violencia | Por Noe Sánchez

Violenta la mentira
Violenta la opresión
De la maquinaria deshumanizada que aplasta sin compasión
Violenta la guerra en Siria y el silencio hecho millar

Violenta el saqueo de la tierra y su especulación
Los árboles talados y los bosques asfixiados de dolor

Violenta la hipocresía sostenida sin razón
Del cerco mediático y los medios de (des)información
Que financian secuaces sin corazón
Violenta las familias durmiendo en el borde del cordón

Violenta la extensión de las sociedades de control
El exterminio de los líderes que buscan la libertad por encima de la sumisión

Violenta el Estado cómplice que oculta información
¿Qué pasó con Santiago Maldonado? y que digan ¿qué le hicieron a Rafael Nahuel?
Violenta los ministros de este gobierno del horror
Disfrazados con caras de cartón

Los abortos clandestinos en una fría habitación
Violenta el no poder contarlo
Violenta la acusación
La opinión ajena sobre lo que es mi decisión
Violencia sobre nuestros cuerpos
Desbordados de potencia y contradicción
Violenta el vértigo previo al salto
El deseo que empuja
La vida que insiste, brota y resplandece en una flor
 
 

 
 

Bridget Hafford Ferreyra nació el 5 de febrero de 1986 en Comodoro Rivadavia, Chubut. Es licenciada en psicología. Apasionada por la salud mental, la comunicación, la astrología y los astros. Fascinada por la construcción de las subjetividades, que nunca pueden ser copia y hace de las personas sujetos únicos. Le impulsa el conocimiento que lo vuelve carne, que lo pasa por las vísceras y lo comparte con otras. Apuesta como camino a la libertad la emancipación propia de cada una desde el propio cuerpo-hogar y de todas, juntas.
Además es coordinadora terapéutica del taller de producción radial La Chispa del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial de Córdoba, que se emite por la radio comunitaria Zumba la turba. Incipiente como psicóloga clínica. También brinda círculos de astrología enfocados al autoconocimiento desde una perspectiva grupal.

Ilustración: federica Jachymiak 

Nació en la Ciudad de Córdoba, en el invierno de 1995. Cursó la Licenciatura de Escultura en la Universidad Nacional de Córdoba. Artista visual, dibujante, ilustradora, escultora, autodidacta en animación. Realiza trabajos individuales y grupales en diversos formatos y lenguajes artísticos. Feminista, disfruta de habitar en ferias, apuesta por la autogestión. Impulsada por el amor a la libertad, la bici, viajar, el mar y el entrecruce entre las artes.
Contacto: fede.jachymiak@gmail.com
Instagram: fd.jachymiak

20

Jun
2018

3 Comentarios

En Hasta la victoria always

Por Noe Sánchez

Nuestra venganza es ser felices

En 20, Jun 2018 | 3 Comentarios | En Hasta la victoria always | Por Noe Sánchez

Tú me quieres virgen
tú me quieres santa
tú me tienes harta
(Mujeres creando)

Hay algo que me encanta hacer cada vez que camino por las calles de una ciudad o un pueblo y es observar los graffittis en las paredes. El otro día, caminando por el centro de Córdoba vi uno que decía: “Ay, qué pena que me da, la mamá de Macri no supo abortar”. Pero le habían tachado la palabra “abortar” con fibrón negro. ¿Qué onda? Si te molesta tanto y estás en la onda censuradora, podrías haber tachado todo, ¿por qué sólo “abortar”? Tengo la sensación de que a muchas personas les da miedo la palabrita. Como si leyeras la palabra “aborto” y ¡zas! te abortaras encima. Sí, definitivamente hay mucho miedo. Miedo a decir las cosas por su nombre y a que las mujeres hagamos con nuestra cuerpa lo que se nos cante. Miedo a la palabra aborto, a la palabra cuerpa (“porque no está aceptada por la Real Academia”) y sobre todo miedo a la palabra feminismo. Por eso, queridas lectoras, voy a exponer acá algunas cosas que las feministas no hemos hecho nunca y que tampoco vamos a hacer, ni siquiera ahora que la Ley de interrupción voluntaria del embarazo ya tiene media sanción:

No vamos a vender empanadas de feto para poder viajar al Encuentro nacional de mujeres. Seguiremos sacrificando para estos fines a otros mamíferos cuyo asesinato es socialmente aceptado  tales como vacas y pollos. Quizás también asesinemos alguna que otra acelga para delicia de las comensales vegetarianas.

-No vamos a secuestrar embarazadas felices para obligarlas a abortar ni nos vamos a embarazar masivamente para poder abortar gratis, como tampoco nos hemos embarazado antes “para cobrar un plan”. La maternidad será deseada o no será. Tan simple como eso.

-No vamos a destruir la lengua por decir cuerpa o nosotres, porque la lengua es algo dinámico y en constante transformación, de lo contrario es una lengua muerta. Antes de escandalizarse por el lenguaje inclusivo, piensen que en la provincia de Córdoba, donde vivo, la expresión de uso más popular es “che culiau”.

-No vamos a salir en patota a degollar hombres al grito de “¡Muerte al macho!” en venganza por  los femicidios.

Tranquilas. Tranquilos. No vamos a hacer ninguna de esas cosas. Porque el feminismo no es un movimiento de revancha, es un movimiento de igualdad y de lucha por los Derechos Humanos.

Cuando estaba en Bolivia vi un graffitti hermoso de un grupo de feministas de allá que se llaman Mujeres creando. Decía: “Nuestra venganza es ser felices”. Y no hay felicidad sin libertad y sin derechos. Por eso defiendo la educación sexual, los métodos anticonceptivos y el aborto legal, seguro y gratuito. Para que ninguna mujer tenga que morir en abortos clandestinos. Para que ni la Iglesia ni el Estado decidan sobre nuestras cuerpas. Para que todas podamos ser felices.

 

¡Hasta la victoria, always!

 

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

ilustración: Agustina Molina

Agustina Molina nació en 1989. De niña vivió en Villas Ciudad de América, una localidad de las sierras cordobesas, donde la gente atesora el gesto antiguo y la mano caliente, como el pan de la tierra.
Es antropóloga, ama las estrellas, los caballos, el limón, el ajo y el ají. Le encanta la poesía, pintar y bailar. Confía profundamente en que la revolución será feminista y, en que junt*s con lucha y organización popular podemos derrotar la ofensiva neoliberal.

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18

Jun
2018

Sin comentarios

En violencia

Por Noe Sánchez

Mariposas

En 18, Jun 2018 | Sin comentarios | En violencia | Por Noe Sánchez

¡Mierda! Son las siete y cuarenta y cinco, otra vez me dormí. Prendo la radio. Jean. Remera negra. La rubia del clima anuncia treinta y ocho grados de máxima. Y yo de jean y remera negra porque la vieja explotadora me dijo que así tenía que ser, si no qué van a decir los clientes. No tengo para taxi, me voy a tener que comer la puteada y que me descuenten el presentismo por llegar quince minutos tarde, otra vez. Jean, remera negra, colectivo lleno y el apoyador serial nuestro de cada día. Por suerte, además de jean y remera negra, la vieja explotadora me exige que use tacos. Le clavo la plataforma de quince centímetros en pleno dedo gordo del pie al apoyador serial y con mi mejor sonrisa de pelotuda digo “¡Uy, perdón!” mientras toco el timbre. Cruzo a los pedos la plaza San Martín. Se me acerca una flaca de anteojos con un volante: “Te invito a una marcha…es contra la violencia hacia las mujeres”. Agarro el volante y sigo caminando. Quiere conversar, me sigue: “Es importante que vayas, las mujeres tenemos que unirnos contra la violencia y la explotación”. Pienso en mi jefa y en el presentismo. “Estoy llegando tarde al laburo”, me excuso. La flaca de anteojos insiste en explicarme todo lo que dice el volante, que es una página impresa de los dos lados: “Es en homenaje a las hermanas Mirabal, que en 1960…” La corto en seco con mi mejor sonrisa de comprensión: “Mirá flaca, te prometo que en los quince minutos que me dan de almuerzo me lo leo todo”. Apuro el paso y llego al bar. El viejo jeropa ya está instalado, puntual, esperando su desayuno: cortado en jarrito con edulcorante y una media luna. Me pongo el delantal mientras la vieja explotadora me amenaza con no sé qué cosa. Prendo la tele para no escucharla. La rubia del clima vuelve a anunciar treinta y ocho grados y mientras le sirvo el

desayuno al viejo jeropa y este aprovecha para mirarme el orto sin ningún disimulo, escucho sin querer la conversación de un tipo y una mina en la mesa dos. Hablan sobre la rubia del clima y semejante mini que no le tapa nada y si la cosifican o no la cosifican. Me pongo a secar vasos y me pregunto si la rubia del clima se vestirá así porque a ella le gusta o si sus jefes le dirán como a mí que así tiene que ser y si no qué van a decir los clientes. Se me cae un vaso. La vieja explotadora me caga a pedos delante de todos y dice que lo va a descontar de mi sueldo. Levanto los vidrios del piso con mi mejor sonrisa de “Necesito conservar este trabajo de mierda como sea” y me pregunto si a la rubia del clima le descuentan el día de trabajo cuando anuncia que va a hacer treinta y ocho grados y de repente hace cuarenta y dos. La tele me aturde. Creo que para eso la prendo. “Pasamos a las noticias: femicidio en barrio Oña. Una mujer asesinada a golpes por su ex pareja delante de su hijito de dos años”. Los de la mesa dos siguen discutiendo sobre la rubia del clima y sus mini faldas. Parece que es el tema del día. Desde la mesa tres me hace señas una doña con pinta de maestra. Paga el cortado con cien pesos y se niega a aceptar el vuelto. “Es mucha propina”, le digo. “Una colaboración, por lo del vaso”, me dice y se va y casi no me deja tiempo para agradecerle con mi primera sonrisa verdadera del día y de repente no sé por qué me acuerdo de mi seño de primer grado y se me pianta un lagrimón. Me seco las lágrimas con el delantal mientras pienso que soy una boluda y que seguro que me está por venir y escucho al viejo jeropa que me grita “Mamita, ¿me traés otro café?”
Y esta vez se lo digo.
Siempre lo pienso, pero esta vez se lo digo:
“Mirá viejo pelotudo, no soy ni tu mamá ni tu novia, así que andala cortando con lo de mamita traeme otro café”.
Me escucharon.
Me escuchó el viejo jeropa y me escuchó la vieja explotadora.
Llegadas tarde reiteradas, rotura de vaso, insulto a un cliente. Hoy me echan.
Camino por el centro sin rumbo fijo. Tiro el delantal en un tacho. Llego a la Cañada. Me gustan la Cañada y sus tipas, esos árboles con nombre de mina rea. Me saco las plataformas de quince centímetros y quisiera meter los pies en el agua. Disfruto de la extraña sensación de tener, por primera vez en cuatro años, una tarde libre. ¿Cómo será ser una tipa libre?
No lo sé.

Pero quizás sea una buena idea ir a la marcha.

 

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Alulina
Agostina Rassetto, nacida en 1992 en San Francisco, Córdoba. Siempre sumergida en el mundo de la artesanía y trabajo manual, dibuja por placer, emprende con muñecos de tela y encuadernación, profesora de Artes Visuales en formación.
Córdoba Capital

14

Jun
2018

Sin comentarios

En Columna
violencia

Por Noe Sánchez

Viva y libre me quiero

En 14, Jun 2018 | Sin comentarios | En Columna, violencia | Por Noe Sánchez

 

por exagerada me salvé

y porque había empezado a preguntarme

si no habría otra manera…

un día me agarró del cuello

fue la primera vez

no quise comprobar si la segunda

extremé los límites

observé lo tóxico

lo enfermo

dejé de contribuir

libré a su suerte

abrí la puerta

 
y me fui antes

C.

Camila García Reyna nació el 27 abril de 1987 y es cordobesa criada en Cruz del Eje y Arroyito.
Escribe sobre todo poesía. También juega y por eso publica libros y recita y lee, y participa de puestas teatrales y musicales, y coordina talleres de escritura y tejido para adultos, y de lectura y escritura lúdica para niños. Es Licenciada en Letras Modernas y apasionada por el mate y la comida deliciosa. Es un poco solemne, una pena, pero como se lo permite
también se divierte con eso.
En este espacio de amor habrá una porción de poesía que es una forma de aprender la paz, de reconocerse, de recordarse, de entregarse, de compartirse siendo. Un deseo de encontrarse en las hermanas, de respetarse, de estarse queriendo, de respirar lo que elegimos, confiadamente, un poco más alegres cada vez.

Ilustración: Sayi Paris Cavagnaro, nació en Mendoza en 1988, pero comenzo a crecer en Traslasierra, en un lugarcito llamado El Huaico, y de ahí siente que es.
Estudió Artes Plásticas en la UNC y dibuja y baila y hace visuales acompañando músicas y cuerpas..
Hoy sigue creciendo, entre viajes y esta Córdoba que nos une, entre estxs hermanxs con lxs que crea, entre esta fuerza feminista que nos obliga a revisarnos y deconstruirnos, entre estas líneas que no paran de brotar..

Inst: sayiyisa
Facebook: Sayi Ilustraciones y otras hierbas

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