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Columna

02

Dic
2017

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Por Noe Sánchez

Mujeres en Resistencia

En 02, Dic 2017 | Sin comentarios | En Columna, Novedades, redes | Por Noe Sánchez

Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro. Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Catavi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:
Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.
El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta. Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.
Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar.

(Eduardo Galeano)

Si cinco mujeres voltean una dictadura, imaginemos 80.000.

El Encuentro Nacional de Mujeres se realiza en Argentina hace 32 años. La última edición tuvo lugar en Resistencia, Chaco, el pasado mes de octubre. Durante tres días, mujeres de todo el país nos encontramos para debatir, denunciar, formarnos, tejer redes y principalmente celebrar. Porque si algo tiene el ENM es una energía celebratoria, festiva, exultante, con esa alegría desbordante que solo produce la lucha colectiva. En Chaco confluyeron mujeres de organizaciones partidarias, estudiantiles, territoriales, sindicales, de Derechos Humanos, integrantes de colectivos artísticos y barriales…y también mujeres que fueron individualmente, a vivir la experiencia del encuentro y nutrir su hacer cotidiano de otras voces. Algunas íbamos por primera vez, otras participan todos los años; a todas nos cambió la vida. Porque el encuentro y el debate con quien es tu igual, pero quizás piensa distinto, es algo que siempre deja marcas, genera preguntas, nos saca de los lugares cómodos y complacientes donde a veces nos ubicamos. Debatir sobre derechos sexuales y reproductivos, desempleo, pobreza, trabajo sexual, aborto, femicidios, violencia; nos cambió la vida. Pensar los Derechos Humanos en este contexto de extrema vulnerabilidad que vivimos, con un Estado que nos pone en peligro a todos, pero más a las mujeres, a las pobres, a las presas, a las trans; nos cambió la vida. Preguntarnos juntas: ¿Qué hicieron con Santiago Maldonado?, ¿Por qué el derecho de un europeo millonario vale más que la lucha ancestral de un pueblo? Marchar juntas exigiendo igualdad, respeto, desafiando al enemigo principal: el miedo. Todas esas cosas nos cambiaron la vida. No solamente a cada una de las participantes; también al país, al mundo, a la historia. Porque lo personal es político y político es pensar que nada está dicho de una vez y para siempre, que todo se puede cambiar, absolutamente todo: se pueden cambiar las leyes, el idioma, se puede cambiar de sexo, se puede y se debe cambiar todo lo que nos oprima.
No le vamos a regalar la palabra cambio a los empresarios que hoy nos gobiernan. A los cómplices del terrorismo de Estado que planean ajuste y represión con un discurso de autoayuda. Porque nosotras, las mujeres organizadas, también queremos un cambio. Solo que nuestro cambio quiere un mundo más y más grande, donde quepamos todas y todos, donde nadie quede afuera. El de ellos tiende al achicamiento, aspira a un pequeño mundo meritocrático, sólo para elegidos.

En Chaco, en octubre, fuimos 80000 mujeres diciéndole a quien quiera escuchar que acá estamos y no nos vamos a callar nunca más. Y que el mundo va a ser un lugar mejor cuando todas, todos, todes, seamos feministas

Florencia Ordóñez nació en Córdoba el 8 de marzo de 1977. Es licenciada en cursillos de nivelación y posee un doctorado en abandono de carreras universitarias. Escribe, publica libros propios y ajenos desde el sello Malasaña Ediciones, hace stand up, coordina talleres de escritura; ha incursionado en la actuación y el teatro de títeres. También se ha desempeñado en varios trabajos decentes de los que fue oportunamente despedida. Políticamente se define como feminista silvestre y anarco-peronista.

Ilustración: Mechita
Mercedes Machado
Arquitecta+Ilustradora
Integro el dibujo a mano con procesos digitales.
Nací en la Rioja, vivo en Córdoba, Arg.

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